{"id":1884,"date":"2014-10-16T16:22:00","date_gmt":"2014-10-16T16:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1884"},"modified":"2014-10-16T16:22:00","modified_gmt":"2014-10-16T16:22:00","slug":"el-mito-de-venezuela-como-moderna-nacion-petrolera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/el-mito-de-venezuela-como-moderna-nacion-petrolera\/","title":{"rendered":"El mito de Venezuela como moderna naci\u00f3n petrolera"},"content":{"rendered":"<h6>El siguiente texto posee fragmentos de una ponencia presentada en Berl\u00edn el 11 de septiembre de 2014 en el Congreso de Historiadores Latinoamericanistas Europeos (AHILA 2014).<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el pasado\u00a0congreso de historiadores latinoamericanistas europeos realizado en Berl\u00edn me preguntaba una colega noruega: \u00bfqu\u00e9 es lo que hace especialmente atractivo el per\u00edodo de la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez en Venezuela (1952-1958), en el contexto de la historia latinoamericana?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que que sigue es una parte de la respuesta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El per\u00edodo es significativo porque all\u00ed pueden observarse claramente los elementos que cimentaron los discursos en torno a Venezuela como \u201cmoderna naci\u00f3n petrolera\u201c. Y de c\u00f3mo esta construcci\u00f3n discursiva logr\u00f3 posicionar la \u201cexcepcionalidad\u201c de Venezuela en el paisaje socio-econ\u00f3mico latinoamericano y proyectarla a escala global.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este sentido, la dictadura de P\u00e9rez Jim\u00e9nez hizo suyo el programa trazado por el <em>American New Deal<\/em> para emprender un ambicioso plan de obras p\u00fablicas financiado con los abundantes recursos que prove\u00eda la creciente industria petrolera. La apelaci\u00f3n recurrente a las nociones de \u201cmodernidad\u201c y \u201cprogreso\u201c que acompa\u00f1aban el programa, basado en el principio de \u201cla transformaci\u00f3n racional del medio f\u00edsico\u201c, hicieron que \u201cla naci\u00f3n venezolana se tornara un constructo visible, una apariencia concreta\u201c que propagaba la imagen de un pa\u00eds inexistente, o s\u00f3lo visible para la \u00e9lite pol\u00edtica, militar y econ\u00f3mica que giraba en torno a los negocios del enclave petrolero (Coronil 1997\/2002: 194-198).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este imaginario del progreso tuvo una r\u00e1pida expansi\u00f3n como resultado de los intercambios globales propiciados por la nueva geopol\u00edtica del poder surgida tras la Segunda Guerra Mundial, los intensos intercambios financieros transnacionales que impulsan la industria del petr\u00f3leo, y los originales flujos propios de los medios de comunicaci\u00f3n de masas que muy tempranamente se instalaron como tecnolog\u00eda en el pa\u00eds, al igual que en el resto de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resumiendo un poco la respuesta que di a la colega, mi tesis es que al menos cuatro fueron los pilares que soportaron la articulaci\u00f3n del dispositivo publicitario favorable a la dictadura y a la consolidaci\u00f3n de las narrativas de Venezuela como moderna naci\u00f3n petrolera:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>La necesidad de la dictadura de articular un programa y, sobre todo, un discurso que legitimara su existencia en el escenario pol\u00edtico venezolano.<\/li>\n<li>La prioridad concedida por los Estados Unidos a la consolidaci\u00f3n del statu quo en el continente, ante el temor de la amenaza comunista del per\u00edodo inmediatamente posterior a la segunda posguerra. Una circunstancia que permiti\u00f3 en Am\u00e9rica Latina la coexistencia de reg\u00edmenes dictatoriales de diverso tipo, aliados a Washington y al resto de las potencias occidentales.<\/li>\n<li>El apoyo pol\u00edtico y financiero concedido a la dictadura por las trasnacionales del petr\u00f3leo, interesadas como estaban en afianzar sus actividades en Venezuela, uno de los m\u00e1s importantes exportadores de petr\u00f3leo del mundo.<\/li>\n<li>El imaginario popular tejido por una original cultura de masas, que fue extendi\u00e9ndose por medio de la literatura, la prensa, la radio, el cine y la televisi\u00f3n; mediadores que impulsaron a escala global los relatos del progreso ambientados en el paisaje venezolano.<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cLa transformaci\u00f3n racional del medio f\u00edsico\u201c como discurso legitimatorio de la dictadura<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La dictadura se traz\u00f3 desde el principio dos objetivos fundamentales: <strong>1.<\/strong> Establecer un nuevo orden pol\u00edtico que anulara toda disidencia y le permitiera obtener un control ilimitado sobre los cuantiosos recursos del petroestado. <strong>2.<\/strong> Promover obras p\u00fablicas de importancia como objetivo estrat\u00e9gico de su programa pol\u00edtico, en la idea calcada del <em>American New Deal,<\/em> seg\u00fan el cual, una agresiva intervenci\u00f3n del Estado podr\u00eda ayudar a superar las desigualdades caracter\u00edsticas de la sociedad venezolana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al intentar evadir la pol\u00edtica de los partidos, los hombres que ejercieron el poder desde 1948, y m\u00e1s a\u00fan desde 1952, se concentraron entonces fundamentalmente en reprimir las fuerzas pol\u00edticas y en la realizaci\u00f3n -y amplia difusi\u00f3n medi\u00e1tica- de una obra f\u00edsica visible. De esta forma, el gobierno pretendi\u00f3 incorporar la modernidad a Venezuela por medio de lo que entend\u00eda era una \u201ctransformaci\u00f3n racional del medio f\u00edsico\u201c, al tiempo que suprim\u00eda todas las libertades individuales y se manten\u00edan represadas las reformas pol\u00edticas y sociales surgidas tras el fin de la dictadura gomecista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de la modernidad se concentr\u00f3 entonces en la construcci\u00f3n de sus s\u00edmbolos visibles m\u00e1s opulentos, y no en la modernidad misma. Fue as\u00ed como hoteles de lujo, balnearios, autopistas, centrales el\u00e9ctricas y otras obras p\u00fablicas se pretendieron no s\u00f3lo como s\u00edmbolos, sino tambi\u00e9n como causas del progreso. \u201cSe cre\u00eda que transplant\u00e1ndolos de los centros metropolitanos al atrasado suelo local, estos fetiches de la modernidad traer\u00edan el progreso a Venezuela\u201c (Coronil 1997\/2002: 194).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De esta forma, la visi\u00f3n de la dictadura no se expresaba de modo program\u00e1tico, sino m\u00e1s bien de modo pragm\u00e1tico (idem) y, sobre todo, es necesario recalcar, de modo publicitario. De all\u00ed que la construcci\u00f3n de estos \u00edconos externos de la modernidad fuera acompa\u00f1ada de su masiva representaci\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n, que apuntalaron la creaci\u00f3n de un mito, seg\u00fan el cual Venezuela era un pa\u00eds muy rico en camino de alcanzar el desarrollo. Un discurso que ocultaba otra realidad: la de un pa\u00eds que segu\u00eda siendo muy pobre, mientras el Estado, por una coincidencia geol\u00f3gica, se hab\u00eda convertido repentinamente en millonario como propietario y administrador de la renta petrolera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cimiento ideol\u00f3gico de \u201cla moderna naci\u00f3n del petr\u00f3leo\u201c se bas\u00f3 entonces fundamentalmente en un conjunto espectacular de obras realizadas por la dictadura, y no en un programa org\u00e1nico que implicara una transformaci\u00f3n profunda, ya no solo del paisaje, sino tambi\u00e9n de las causas estructurales que hac\u00edan de Venezuela una naci\u00f3n mayoritariamente pobre y atrasada. De all\u00ed el vac\u00edo de frases caracter\u00edsticas de los noticiarios cinematogr\u00e1ficos de la \u00e9poca: \u201cpa\u00eds del futuro\u201c, \u201cciudad del futuro\u201c, \u201cnaci\u00f3n de progreso\u201c, \u201c<em>booming republic<\/em>\u201c, \u201c<em>boom town of southamerica<\/em>\u201c, \u201cpa\u00eds del progreso\u201c, etc. Como afirma Coronil, \u201csin un programa claro de desarrollo, pero con abundantes recursos monetarios, el gobierno de P\u00e9rez Jim\u00e9nez se dio a la tarea de comprar el progreso\u201c (1997\/2002: 199). De esta forma, no se avanz\u00f3 tanto en alcanzar la modernidad, pero s\u00ed en producir el mito de que \u00e9sta se encontraba al alcance de la mano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue esta la ruta que marc\u00f3 la transformaci\u00f3n de Caracas en un centro del turismo y la arquitectura internacional, que fue parte importante del mecanismo de promoci\u00f3n que permiti\u00f3 posicionar a trav\u00e9s de los medios la idea de Venezuela como moderna naci\u00f3n petrolera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe title=\"Venezuela&#039;s &quot;Utopia&quot; City (1954)\" width=\"605\" height=\"454\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Tczq1mvStU0?list=PLQCbBE-WEwh-GY9yY_zL0W-u57mtGrr5O\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(\u201cVenezuela&#8217;s &#8220;Utopia&#8221; City\u201c. British Path\u00e9. Noticiario Path\u00e9 News. 1954. Disponible en: http:\/\/youtu.be\/Tczq1mvStU0?list=PLQCbBE-WEwh-GY9yY_zL0W-u57mtGrr5O)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La defensa del statu quo ante la amenaza comunista<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para comprender a cabalidad c\u00f3mo ocurre la expansi\u00f3n del mito de la \u201cmoderna naci\u00f3n del petr\u00f3leo\u201c es necesario recordar que los principios que rigieron la expansi\u00f3n occidental a todo lo largo de la segunda parte del siglo XX, estuvieron determinados por el criterio marxista y weberiano que supone que el progreso de la sociedad es un proceso a trav\u00e9s del cual emergen la empresa capitalista y el Estado moderno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos principios, que tuvieron su punto de partida en la oposici\u00f3n modernidad\/tradici\u00f3n, alcanzaron su mayor auge en los pa\u00edses del denominado \u201cTercer Mundo\u201c durante el per\u00edodo posterior a la Segunda Guerra Mundial (Adas 2003: 35); cuando en el marco del conflicto \u201cEste-Oeste\u201d y ante el temor a la expansi\u00f3n comunista, los fundamentos de la democracia liberal norteamericana del <em>American New Deal, <\/em>las tesis econ\u00f3micas de Keynes y las teor\u00edas del crecimiento del norteamericano Walt W. Rostow se transformaron en el programa occidental para el progreso (Frank 1972, Resasade 1984, Franco 2002, Engerman 2003, Haefele 2003).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ecuaci\u00f3n era simple: en oposici\u00f3n a \u201ctradici\u00f3n\u201d<em>, <\/em>\u201cmodernidad\u201d era igual a desarrollo. Y el desarrollo era s\u00f3lo posible como resultado de una correcta industrializaci\u00f3n capitalista. El conjunto es apreciable en los planteamientos de Rostow (1952), quien propuso un modelo lineal de caracterizaci\u00f3n econ\u00f3mica de las sociedades, que en el per\u00edodo de la segunda posguerra devino paradigm\u00e1tico en las ciencias sociales norteamericanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, partiendo de un modelo tomado de la sociolog\u00eda, recorri\u00f3 el planeta entero como f\u00f3rmula calcada de la experiencia norteamericana, en los intentos por demostrar que alcanzar el progreso era s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo bajo la alquimia capitalista moderna. La f\u00f3rmula hall\u00f3 eco en Am\u00e9rica Latina, al igual que en otros pa\u00edses de la periferia global. Y sobre todo, tuvo especial auge como programa ideol\u00f3gico desplegado por el gobierno norteamericano, que ofreci\u00f3 al \u201ctercer mundo\u201c la esperanza de deshacerse para siempre del pesado lastre \u201ctradicional\u201d (Gilman 2003: 57).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las ideas del \u201cdesarrollo hacia adentro\u201c propuestas por Ra\u00fal Prebisch en el marco de la CEPAL, fueron tambi\u00e9n determinantes en esta concepci\u00f3n del papel del estado como motor del progreso asociado a la modernidad occidental. Aunque la mayor parte de los estudios vinculan el programa de P\u00e9rez Jim\u00e9nez mucho m\u00e1s a las ideas de Rostow, acogidas tambi\u00e9n por otros reg\u00edmenes autoritarios latinoamericanos durante las d\u00e9cadas del sesenta y el setenta del siglo pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, el programa de la modernidad y el progreso fue calcado al pie de la letra por la dictadura. Algo que, sumado a la condici\u00f3n estrat\u00e9gica de Venezuela como suplidor energ\u00e9tico, convirti\u00f3 al pa\u00eds en aliado privilegiado de las potencias occidentales, en su trabajo de contenci\u00f3n de los movimientos nacionalistas poscoloniales y los partidos vinculados al comunismo y la izquierda internacional que comenzaban a emerger por todas partes del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es casual entonces que el aparato propagand\u00edstico norteamericano haya permitido posicionar a P\u00e9rez Jim\u00e9nez como presidente de una naci\u00f3n encaminada al progreso. Y que como l\u00edder fundamental de la cr\u00fazada anticomunista en Am\u00e9rica Latina haya sido condecorado por los gobiernos de Francia y los Estados Unidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>People and Petr\u00f3leum: <\/strong><strong>las empresas transnacionales y el mito del progreso <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 20 de noviembre de 1910 comienza oficialmente la revoluci\u00f3n m\u00e9xicana. Un proceso que, entre otras cosas, condujo veintiocho a\u00f1os despu\u00e9s a la nacionalizaci\u00f3n de la industria petrolera en ese pa\u00eds. Y como consecuencia de ello a un replanteamiento estrat\u00e9gico, por parte de las transnacionales del petr\u00f3leo, sobre las condiciones en que operaba el negocio petrolero en Am\u00e9rica Latina, Africa y el Medio Oriente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El fracaso que signific\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n mexicana en 1928 y la crisis producida con la nacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo iran\u00ed en 1951 oblig\u00f3 a las grandes empresas petroleras a replantear su forma de abordar el negocio y, sobre todo, las relaciones con los gobiernos que, como el de Venezuela, eran propietarios absolutos de los yacimientos petroleros nacionales. Para ello abandonaron parcialmente los m\u00e9todos de fuerza, poniendo especial \u00e9nfasis en la elaboraci\u00f3n de una estrategia persuasiva que buscaba orientar a la clase pol\u00edtica y a la opini\u00f3n p\u00fablica sobre el papel de la industria petrolera como motor del progreso y fuente de prosperidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se trataba as\u00ed de facilitar la integraci\u00f3n de los valores e intereses de las empresas petroleras a las estructuras pol\u00edticas, sociales y culturales del pa\u00eds, evitando por todos los medios los conflictos que en M\u00e9xico e Ir\u00e1n hab\u00edan puesto en jaque los intereses de la industria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De esta estrategia surgieron algunos de los m\u00e1s importantes programas informativos al servicio del programa del progreso, as\u00ed como tambi\u00e9n una parte del financiamiento para la instalaci\u00f3n de los propios medios de comunicaci\u00f3n en Venezuela. Entre otros programas, vale recordar: El Reporter Esso, un noticiero radiof\u00f3nico creado por la Eastern States Standard Oil (Esso) en la d\u00e9cada de los cuarenta, que transmit\u00eda de manera descentralizada en Argentina, Brasil, Chile, Per\u00fa y Venezuela. Y el Observador Creole, primer noticiero de la televisi\u00f3n venezolana, producido por la Standar Oil de New Jersey, propiedad de Nelson Rockefeller.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las empresas apuntalaban la dictadura, y \u00e9sta a su vez les correspond\u00eda. Por ello P\u00e9rez Jim\u00e9nez no solo disolvi\u00f3 los sindicatos y suprimi\u00f3 el derecho a huelga, sino que evit\u00f3 abordar cualquier proyecto de crear una empresa petrolera nacional, cediendo a las transnacionales el monopolio de la extracci\u00f3n, refinaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n del petr\u00f3leo dentro y fuera del pa\u00eds. La dictadura, que no contaba con legitimidad popular, sino con el apoyo y sustento de las \u00e9lites econ\u00f3micas nacionales e internacionales, no se interes\u00f3 nunca en obtener m\u00e1s beneficios por la aplicaci\u00f3n de impuestos a la explotaci\u00f3n petrolera. Por el contrario, fue siempre complaciente en el otorgamiento de mayores beneficios al sector empresarial y financiero. Y este a su vez favorec\u00eda el enriquecimiento de la c\u00fapula militar y la construcci\u00f3n de una imagen internacional del moderno y estable para\u00edso petrolero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El resultado de esta confluencia de intereses hizo que Venezuela se convirtiera en uno de los m\u00e1s importantes mercados para las inversiones y los productos norteamericanos. Fue as\u00ed como la base material generada por el petr\u00f3leo consolid\u00f3 una relaci\u00f3n duradera entre el capital venezolano y el capital norteamericano en favor de la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds, que consolid\u00f3 a su vez la imagen positiva de la dictadura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe title=\"People and Petroleum\" width=\"605\" height=\"454\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7uQubc5a_PI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>People and Petr\u00f3leum. Fragmento de un documental de la\u00a0U.S. Information Agency sobre la historia de la Creole, filial de la Standard Oil Corporation en Venezuela. Tomado de los US National Archives. Disponible en:\u00a0http:\/\/youtu.be\/7uQubc5a_PI<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La naci\u00f3n del petr\u00f3leo en el imaginario y la cultura popular<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tom\u00e1s Straka me ha hecho recordar los trabajos de Marc Ferro y Marc C. Carnes, para indicarme que la elaboraci\u00f3n de los mitos solo requiere de la supresi\u00f3n de la historia. Y que la construcci\u00f3n de la historia no deja nunca de reconstruirse a partir de la creaci\u00f3n y durabilidad de los mitos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia ha mostrado tambi\u00e9n que el cine ha jugado un rol central en la construcci\u00f3n de narraciones, que impulsadas a escala masiva por los medios de comunicaci\u00f3n tienden a transformarse en imaginarios colectivos. A veces estas narraciones son el resultado de operaciones premeditadas, cuyo fin no es otro que legitimar a quien las provee. Pero en otros casos surgen tambi\u00e9n de forma espont\u00e1nea. Y en ambas operaciones, de forma consciente o no, las masas suelen actuar acept\u00e1ndolas como ciertas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy es evidente que la expansi\u00f3n de los relatos de la naci\u00f3n petrolera no ha sido \u00fanicamente resultado de una articulaci\u00f3n premeditada, sino tambi\u00e9n consecuencia de una producci\u00f3n de textos en el \u00e1mbito de la cultura popular que han reforzado su existencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las ciencias sociales han mostrado ya que fueron las ficciones literarias y cinematogr\u00e1ficas las que aportaron los primeros acercamientos a la idea de la naci\u00f3n del petr\u00f3leo en perspectiva sociocultural, incluso, en algunos casos, como antecedente de los discursos que la dictadura de P\u00e9rez Jim\u00e9nez se afan\u00f3 en desarrollar algunos a\u00f1os despu\u00e9s. De esta manera, <em>La hermana impura<\/em>, de Jos\u00e9 Manuel Puig (1927), <em>Mancha de aceite<\/em>, de C\u00e9sar Uribe Piedrahita (1935), <em>Mene<\/em>, de Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez (1936), Guachimanes, de Gabriel Bracho Montiel (1954), <em>Los Riberas<\/em>, de Mario Brice\u00f1o Iragorry (1957), Oficina N\u00b0 1, de Miguel Otero Silva (1960), o el filme <em>El salario del miedo<\/em>, del franc\u00e9s Henry-Georges Clouzot (1953), entre muchos otros; consiguieron realizar tempranamente una reconstrucci\u00f3n de los radicales cambios de mentalidades, esquemas de experiencia y expectativas sociales, que como resultado de la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo y el ingreso a una novedosa fase de globalizaci\u00f3n se estaba produciendo en Venezuela, al mismo tiempo que en otras sociedades latinoamericanas, norteamericanas, n\u00f3rdicas, \u00e1rabes y africanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de estos textos la expansi\u00f3n de la noci\u00f3n de Venezuela asociada al imaginario petr\u00f3lero ha corrido imparable en numerosas pel\u00edculas documentales y de ficci\u00f3n, que han construido un relato de la naci\u00f3n de la misma forma que se construy\u00f3 el enclave petrolero, como un espacio limitado y excepcional, aislado de la compleja realidad nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe title=\"Marilyn Monroe and Venezuelan Oil\" width=\"605\" height=\"454\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/gAEEXHJtFUk?list=PLQCbBE-WEwh95QLHQw3muBBfoUx8e_OVx\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Fragmento de Some Like It Hot (Billy Wilder, 1959) (titulada en Hispanoam\u00e9rica\u00a0Una Eva y dos Adanes; y en Espa\u00f1a:\u00a0Con faldas y a lo loco). Escrita por Robert Thoeren y Michael Logan. Protagonizan: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cierre<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 23 de enero de 1958 un movimiento encabezado por una alianza de partidos pol\u00edticos y sectores militares logr\u00f3 derrocar la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez. A partir de ese momento una febril actividad de reconstrucci\u00f3n de la memoria se instaur\u00f3 en distintos escenarios del pa\u00eds. La nueva democracia trataba de recuperar aquello que hab\u00eda sido invisibilizado. Las torturas, los secuestros, las desapariciones&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, el programa pol\u00edtico denominado \u201cAlianza de Clases\u201c permiti\u00f3 que el nuevo gobierno r\u00e1pidamente estableciera v\u00ednculos con los grupos econ\u00f3micos que hab\u00edan sostenido la dictadura, y con el mismo gobierno norteamericano que hab\u00eda sido soporte y tutela del dictador. Fue as\u00ed como se produjo un cambio radical en la pol\u00edtica informativa internacional que hab\u00eda sido pilar fundamental de la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Y los mismos noticieros que unos meses antes alababan la eficiencia del Presidente, ahora se refer\u00edan a la fortuna mal habida del ex-dictador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el carro cargado con los relatos y recuerdos de una era de progresos se hab\u00eda echado a andar. Por lo que los ecos del recuerdo, alentados por sus \u00edconos fundacionales m\u00e1s visibles, contin\u00faan ejerciendo una labor silenciosa que alimenta a la distancia del tiempo las nostalgias de una era pretendidamente moderna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, si algo han podido mostrar los procesos m\u00e1s recientes de la historia venezolana, es que el tan anhelado progreso, la modernidad que inspir\u00f3 a toda clase de reg\u00edmenes democr\u00e1ticos y dictatoriales a lo largo del siglo XX, no fue m\u00e1s que una ilusi\u00f3n. Una costosa narraci\u00f3n tan solo sostenida por los enormes recursos que prove\u00eda la industria petrolera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong>:<\/p>\n<p>Coronil, Fernando. 1997\/2002. El Estado m\u00e1gico: Naturaleza, dinero y modernidad en Venezuela. Caracas: Nueva Sociedad.<\/p>\n<p>Castillo D\u2019Imperio, Ocarina. 1990. Los a\u00f1os del buldozer. Ideolog\u00eda y Pol\u00edtica (1948-1958) Caracas: Fondo Editorial Tropycos, Asociaci\u00f3n de Profesores UCV, CENDES.<\/p>\n<p>Engerman, David. 2003. \u201cWest meet East: The Center for Studies and Indian Economic Development\u201d, en David Engerman et al. Staging Growth: Modernization, Development and the global Cold War. Amherst and Boston: University of Massachusetts Press, 199-224.<\/p>\n<p>Franco, Jean. 2002. The decline and fall of the lettered city: Latin America in the Cold War. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press.<\/p>\n<p>Frank, Andre Gunder. 1972b. \u201cSociology of Development and Underdevelopment of Sociology\u201d, en J. Cockcroft et al. Dependence and Underdevelopment: Latin America\u2019s Political Economy. New York: Anchor Books, 321-397.<\/p>\n<p>Gilman, Nils. 2003. \u201cModernization Theory, the Highest Stage of American Intellectual History\u201d, en David Engerman et al. Staging Growth: modernization, development and the global Cold War. Amherst and Boston: University of Massachusetts Press, 47-80.<\/p>\n<p>Haefele, Mark H. 2003. \u201cWalt Rostow\u2019s Stages of Economic Growth: Ideas and Action\u201d, en David Engerman et al. Staging Growth: Modernization, Development and the global Cold War. Amherst and Boston: University of Massachusetts Press, 81-103.<\/p>\n<p>Resasade, Hadi. 1984. Zur Kritik der Modernisierungstheorien. Opladen: Leske Verlag.<\/p>\n<p>Rostow, Walt Whitman. 1952. The process of economic growth. New York: Norton.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente texto posee fragmentos de una ponencia presentada en Berl\u00edn el 11 de septiembre de 2014 en el Congreso de Historiadores Latinoamericanistas Europeos (AHILA 2014). &nbsp; &nbsp; En el pasado\u00a0congreso de historiadores latinoamericanistas europeos realizado en Berl\u00edn me preguntaba una colega noruega: \u00bfqu\u00e9 es lo que hace especialmente atractivo el per\u00edodo de la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez en Venezuela (1952-1958), en el contexto de la historia latinoamericana? &nbsp; Lo que que sigue es una parte de la &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/el-mito-de-venezuela-como-moderna-nacion-petrolera\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">El mito de Venezuela como moderna naci\u00f3n petrolera<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,250],"tags":[249,35,251,92,228,252,253,149],"class_list":["post-1884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espanol","category-manuel-silva-rerrer","tag-guerra-fria","tag-historia","tag-marcos-perez-jimenez","tag-modernidad","tag-nacion","tag-petroleo","tag-siglo-xx","tag-venezuela"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"pt","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}