{"id":1804,"date":"2014-08-27T06:06:14","date_gmt":"2014-08-27T06:06:14","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1804"},"modified":"2014-08-27T06:06:14","modified_gmt":"2014-08-27T06:06:14","slug":"carpinteros-virreinales-entre-el-problema-de-la-madera-y-el-terremoto-de-16871","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/carpinteros-virreinales-entre-el-problema-de-la-madera-y-el-terremoto-de-16871\/","title":{"rendered":"Carpinteros virreinales, entre el problema de la madera y el terremoto de 1687[1]"},"content":{"rendered":"<p>Los primeros carpinteros en suelo <em>peruano <\/em>fueron conquistadores, hombres de Cajamarca, estos se llamaban Pedro de Anadel y uno se apellidaba Escalante, como dice James Loockhart, el primero recibi\u00f3 362 marcos de oro, mientras el segundo solo 181, la diferencia consist\u00eda en su estatus[2], mientras uno era hombre de caballo, el otro solo lo era de a pie. El primer contingente que pis\u00f3 las tierras del territorio perteneciente al imperio inca estaba compuesto por hombres que ten\u00edan condiciones humildes (91 eran plebeyos), pertenec\u00edan a las clases menos favorecidas de regiones como Extremadura y Andaluc\u00eda, solo de estas dos provincias llegaron 70 hombres de un total de 168 conquistadores. Estas regiones fueron dominadas varios siglos por la presencia mud\u00e9jar, un tema que ya ha sido estudiado por historiadores como Am\u00e9rico Castro, Stuart Schwartz, Louis Cardaillac y el tradicional libro de Claudio S\u00e1nchez Albornoz [3]. Para una recopilaci\u00f3n reciente sobre el estilo art\u00edstico desarrollado en las provincias del <em>Al Andalus <\/em>v\u00e9ase el libro coordinado por Mar\u00eda de Carmen Lacarra denominado <em>Arte mud\u00e9jar en Arag\u00f3n, Le\u00f3n, Castilla, Extremadura y Andaluc\u00eda<strong>[4]<\/strong><\/em>. De esta forma estas regiones dominadas por un estilo cultural produjeron un estilo art\u00edstico denominado <em>mud\u00e9jar <\/em>que se caracterizaba por el preferente uso de la madera en las construcciones, de ah\u00ed la aparici\u00f3n de carpinteros como los favoritos artesanos de este estilo. No sorprender\u00eda que esta influencia haya llegado a nuestro pa\u00eds debido a la condici\u00f3n humilde, posiblemente artesana, de muchos conquistadores que llegaron procedentes de una regi\u00f3n de influencia \u00e1rabe[5].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El uso de la madera en el estilo art\u00edstico mud\u00e9jar se expresa en las confecciones de los <em>alfarjes mud\u00e9jares<\/em>, un arte de la construcci\u00f3n tambi\u00e9n denominado \u201c<em>alfarjes <\/em>de cinco pa\u00f1os\u201d que eran vigas cruzadas en formas horizontales y verticales denominadas jaldetas y jandetas, uno de los \u00faltimos se encuentra en la antesacrist\u00eda del convento de San Agust\u00edn, otra expresi\u00f3n son las b\u00f3vedas de media naranja como la que se encuentra en el convento de San Francisco, la introducci\u00f3n de balcones, los jardines interiores y el uso de zagu\u00e1n son influencia mud\u00e9jar que conformaban la\u201ct\u00edpica casa musulmana\u201d para tomar las palabras de Nels\u00f3n Manrique[6].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es muy dif\u00edcil imaginar lo que sucedi\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s a la fundaci\u00f3n de Los Reyes, la demanda de construcciones de viviendas y espacios urban\u00edsticos hizo necesaria la aparici\u00f3n de artesanos dedicados al oficio de la alba\u00f1iler\u00eda, carpinter\u00eda, etc; no sabemos si hubo una migraci\u00f3n en masa de especialistas en estos artes a Am\u00e9rica por la demanda de trabajadores especializados, pero si sabemos que la mayor\u00eda de los que vinieron fueron de estas zonas del <em>Al Andalus, <\/em>no necesariamente eran mud\u00e9jares o <em>conversos<\/em>, pudieron ser (llam\u00e9mosles) espa\u00f1oles que tuvieron contactos culturales propios de la zona y adoptaron la influencia en materia culinaria, art\u00edstica, cient\u00edfica, etc. Lo cierto es que la influencia de este estilo <em>mud\u00e9jar <\/em>durante las primeras d\u00e9cadas del virreinato permiti\u00f3 el florecimiento de un grupo de carpinteros que son demandados para las construcciones civiles y religiosas de la ciudad. Estos primeros carpinteros virreinales de influencia mud\u00e9jar moldean y decoran la ciudad durante el siglo XVI, Jorge Bernales dec\u00eda que su estilo art\u00edstico se impuso sobre otros, nos queda muy claro que es imposible realizar tal informaci\u00f3n por la convivencia de varios estilos art\u00edsticos en Lima durante los siglos de influencia hispana y sobre todo porque la elecci\u00f3n de un estilo depend\u00eda del gusto subjetivo del beneficiado de la obra, pero en cambio si podemos mencionar que la lenta desaparici\u00f3n del estilo mud\u00e9jar se debe a una situaci\u00f3n hist\u00f3rica determinada, cuando Lima se est\u00e1 urbanizando en <em>Espa\u00f1a <\/em>(llam\u00e9mosle as\u00ed) Felipe II expulsa a los moros y jud\u00edos, y se proh\u00edbe el ingreso de estas <em>malas sangres <\/em>en los reinos de ultra mar, por lo tanto el estilo mud\u00e9jar dej\u00f3 de renovarse y se hace menos difundido, de ah\u00ed se explica las pocas expresiones que tenemos hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volviendo a Lima, la gran demanda de construcciones religiosas impulsadas por las ordenes demand\u00f3 la aparici\u00f3n alba\u00f1iles, constructores, carpinteros, alarifes, es por ello que el trabajo gremial empieza a ser promovido. La masiva aparici\u00f3n de estos artesanos promueve r\u00e1pidamente una competencia entre ellos a nivel estil\u00edstico (mud\u00e9jar, isabelino, g\u00f3tico, manierista, etc) pero sobre todo a nivel de eficacia y rapidez, por ello el Cabildo para garantizar el trabajo org\u00e1nico y formal impulsa la composici\u00f3n de gremios en los artesanos de la madera que empez\u00f3 a diversificarse en silleros, carroceros, etc. Francisco Quiroz mencionaba que un gremio era una corporaci\u00f3n que controlaba las actividades industriales, adem\u00e1s de ser un ente fiscalizador y restrictivo[7]. Este cuerpo conten\u00eda a todos los especialistas oficiales y formales cuyo estatus demandaba el pago de impuesto, estaban organizados por maestros, oficiales y aprendices. Los maestros eran una c\u00fapula de dirigentes que vigilaban la pr\u00e1ctica del oficio entre los formales y los ilegales, que generalmente recib\u00edan denuncias y prohibiciones por su clandestinidad; as\u00ed el 27 de mayo de 1575 se elev\u00f3 una queja de los carpinteros al cabildo de Lima porque desde hace a\u00f1os la ciudad ten\u00eda varias tiendas de mulatos, mestizos y negros que no eran especialistas oficiales en la obra de carpinteros[8]; se pide que se cumpla las ordenanzas y que ninguno que no est\u00e9 agremiado pueda ejercer el oficio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta denuncia corporativa fue temprana en relaci\u00f3n a la antig\u00fcedad del gremio, solo un a\u00f1o antes en 1574 los alcaldes del Cabildo Francisco de Ampuero y Sancho de Ribera hab\u00edan ordenado el 12 de noviembre que los profesionales de la madera se organizaran y eligieran alcaldes y veedores mediante un sistema de votos[9], estas autoridades ser\u00edan electas una vez al a\u00f1o despu\u00e9s de la fiesta del Corpus Christi, los primeros nombrados fueron Francisco de Xuara como alcalde y Francisco Castilla y Enrique Senepe como veedores. Como el oficio de la madera se diversific\u00f3 este gremio no incluy\u00f3 solo a carpinteros, sino tambi\u00e9n a carroceros, guitarreros, aserradoras, alarifes; tambi\u00e9n estaban el gremio de alba\u00f1iles, y en fin hombres de la construcci\u00f3n, de hecho la competencia entre los carpinteros y alba\u00f1iles por controlar los principales puestos de los gremios y tener participaci\u00f3n en el cabildo a trav\u00e9s del alarife fue una constante, por ejemplo los primeros conflictos se dan r\u00e1pidamente al a\u00f1o cuando el alarife nombrado en el cargo renuncia y es reemplazado por el carpintero Francisco de Castilla. Las principales dificultades del gremio era controlar y ordenar la profesi\u00f3n legal e ilegal de la construcci\u00f3n y por supuesto solucionar el problema de la madera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El crecimiento de la ciudad, la construcci\u00f3n de los edificios <em>p\u00fablicos<\/em>, las refacciones y construcciones privadas eclesi\u00e1sticas y civiles demandaron, ya dijimos, la gran cantidad de hombres dedicados a la construcci\u00f3n, carpinteros y alba\u00f1iles, pero pronto las materias primas que rodeaban la ciudad apareci\u00f3 como insuficiente, por lo que se tuvo que buscar la madera en otros lados. La aparici\u00f3n del puerto incluy\u00f3 el aceleramiento del comercio e intercambio de materias primas, la madera llegada de Ecuador era necesitada por los carpinteros que trataban de cumplir con la demanda de las poblaciones que ten\u00edan favoritismo por las construcciones que inclu\u00edan madera en sus balcones, columnas, patios, etc. Pero no era sencillo este tema, la competencia entre artesanos del mismo oficio (y las diversificaciones entre especialistas de la madera) llegaba a casos de incluso robo, esto el gremio ten\u00eda que solucionarlo. Muchos carpinteros no oficiales eran acusados de robar o acaparar la compra de las maderas. Pero el problema tambi\u00e9n era institucional, la madera que llegaba al puerto no iba directamente a las manos de los artesanos, estaba prohibido al gremio adquirir directamente este recurso, solo eran vendido a instituciones y particulares; esto afectaba considerablemente al carpintero, porque a la hora del contrato el privado pon\u00eda la materia prima y el artesano solo la mano de obra, esto significaba que el avance de su trabajo estaba condicionado por el contratista y adem\u00e1s implicaba una disminuci\u00f3n en su pago final, esto le ejemplific\u00f3 Bartolom\u00e9 Calder\u00f3n cuando en un concierto el 2 de agosto de 1629 el Hospital de San Pedro se compromete a poner la madera, a los carpinteros les conven\u00eda que la madera fuera vendido a ellos para revertir las dos situaciones dadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los carpinteros empezaron a buscar otras soluciones, empezaron a movilizarse al Callao para obtener la madera por contrabando y los regatoneros, las innumerables quejas del gremio se solucion\u00f3 cuando en 1628 el virrey Diego Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdova emiti\u00f3 una ordenanza en favor de los carpinteros que les facultaba para comprar la madera en iguales condiciones a un particular e instituciones, poco tiempo despu\u00e9s el carpintero Bartolom\u00e9 Calder\u00f3n firm\u00f3 un concierto donde se consigna que \u00e9l se encargar\u00eda de la materia prima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta que ante todo los carpinteros eran artesanos, es decir no produc\u00edan en escala sino por lo general establec\u00edan un servicio a trav\u00e9s de un contrato (<em>el concierto<\/em>) personal con un privado[10], estos documentos sirven porque se consigna las caracter\u00edstica de la obra, que simula la especialidad del artesano y la demanda -gusto del contratista, recordemos que el estilo de la obra define el estilo del carpintero, tambi\u00e9n se extraen de esos documento los materiales (que determina qui\u00e9n tiene las materias primas) y las formas de pago, que no siempre era dinero, pod\u00eda ser bienes o servicios. El trabajo del carpintero por lo general depend\u00eda de las coyunturas como fue la llegada de los espa\u00f1oles y el inicial crecimiento urban\u00edstico, la demanda eclesi\u00e1stica y por supuesto las refacciones y reconstrucciones despu\u00e9s de un terremoto. Precisamente esta situaci\u00f3n inestable los oblig\u00f3 a que buscaran representantes en el gremio para que velaran y protegieran sus intereses generando conflictos con los otros artesanos de la construcci\u00f3n, los alba\u00f1iles. Los alarifes era una participaci\u00f3n en la cual quer\u00edan acceder tanto los profesionales de la madera como los de la piedra para tener representaci\u00f3n y peso pol\u00edtico en el cabildo, la pelea era por mantener activo un mercado laboral, as\u00ed se gener\u00f3 un conflicto profesional que se manifest\u00f3 a trav\u00e9s de las elecciones de alcaldes y alarifes en la ciudad de Lima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque los alba\u00f1iles dominaron por su n\u00famero esta escena conflictiva, los carpinteros mud\u00e9jares tuvieron un mercado laboral activo por lo menos hasta la mitad del siglo XVII, Antonio San Crist\u00f3bal a trav\u00e9s de varios textos ya ha manifestado como a trav\u00e9s de los contratos de conciertos en los protocolos notariales se pueden extraer hasta tres generaciones de carpinteros. Estos hombres fueron Alonso Vel\u00e1squez, Bartolom\u00e9 Calder\u00f3n y Diego de Medina que trabajaron en la Iglesia de la Concepci\u00f3n, en la capilla mayor de la Iglesia de San Marcelo, en el hospital de Nuestra Se\u00f1ora de Santa Ana, en la Iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de los Desamparados, entre otros, generalmente eran confecciones de <em>alfarjes mud\u00e9jares<\/em>, es decir los \u201ccinco pa\u00f1os\u201d[11]. No queremos decir que todos los dedicados a la madera hayan tenido influencia del estilo mud\u00e9jar, pero el trabajo de la madera relacionada a la construcci\u00f3n por lo general era parte de ese estilo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El terremoto de 1687 acab\u00f3 con la participaci\u00f3n de los carpinteros en el mercado laboral dedicado a la construcci\u00f3n y con su influencia pol\u00edtica, La historiograf\u00eda tradicional llama la atenci\u00f3n sobre este terremoto (el m\u00e1s fuerte que tuvo Lima hasta antes de 1746) porque se cre\u00eda fue un factor de la ca\u00edda de la econom\u00eda colonial relacionada al agro, porque supuestamente da\u00f1\u00f3 los suelos, efectivamente afect\u00f3 la econom\u00eda del campo pero por la destrucci\u00f3n de los molinos e infraestructura que oblig\u00f3 a importar trigo de regiones como Chile, pero su importancia en este texto se refiere al estilo urban\u00edstico. Con la destrucci\u00f3n de la ciudad r\u00e1pidamente se pens\u00f3 en su construcci\u00f3n, pero empez\u00f3 a usarse preceptos que antes no se hab\u00edan tomado en cuenta en las edificaciones. Antes la definici\u00f3n del estilo arquitect\u00f3nico en la casa privada, en el templo o en el edificio p\u00fablico se basaba en criterios como la habilidad del artesano o el gusto del contratista que deseaba cierto tipo de modelo art\u00edstico, pero con el terremoto de 1687 la subjetivada dio paso a criterios como la resistencia[12]. As\u00ed, la construcci\u00f3n basada en la madera qued\u00f3 desprestigiada y se prefiri\u00f3 la que se constitu\u00eda sobre la piedra, el ladrillo, la quincha, entonces tambi\u00e9n se necesit\u00f3 de un cambio de especialistas, as\u00ed los carpinteros mud\u00e9jares desaparecieron y los carpinteros en general dejaron de tener peso en el mercado laboral y en la participaci\u00f3n pol\u00edtica del Cabildo, perdieron las elecciones de alcaldes y alarifes y los alba\u00f1iles se hicieron con el mercado de consumo y con los cargos representativos. Creemos que esto fue premeditado, el terremoto fue natural, pero los discursos que se generaron con el fin de desprestigiar el trabajo de carpinteros fue tratado por alarifes y alba\u00f1iles. La idea de los materiales duros y la resistencia le gan\u00f3 al estilo mud\u00e9jar desaparecido por el siniestro y por la concepci\u00f3n de una madera muy d\u00e9bil ante los desastres naturales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los alarifes jugaron un papel esencial en este discurso, ellos como funcionarios por lo general respond\u00edan consultas a privados o instituciones, cuando en 1609 la Catedral les pregunt\u00f3 sobre el uso de la madera ellos respondieron de la siguiente forma: <em>\u201cY en lo que se propone si para la seguridad y perpetuidad conviene deshacer y bajar el edificio y cubrirlo de madera\u2026 a esto no se responde porque no es justo se ponga en pr\u00e1ctica <strong>cosa tan fuera de raz\u00f3n <\/strong><\/em>[\u2026]\u201d[13],el alarife Pedro Blasco el mismo a\u00f1o de 1609 tambi\u00e9n mencionaba lo siguiente <em>\u201cy en lo que toca si es conveniente cubrir la dicha iglesia de madera respondo que no soy de parecer por muchos respetos e inconvenientes\u2026 y sin estos hay otros inconvenientes en la madera bien ordinarios que son incendios corrupciones y carcomas que le van comiendo y ella misma se corrompe [\u2026]\u201d<\/em>[14], otro alarife llamado Juan del Cerro mencionaba que la carpinter\u00eda tiene muchos riesgos de fuego y duran poco las maderas. Estos discursos son del temprano siglo XVII, se dieron en 1609 en la coyuntura de un terremoto que sacudi\u00f3 Lima, \u00bfpor qu\u00e9 no pensar que el mismo discurso se reprodujo en 1687?, sobre todo porque este \u00faltimo siniestro fue m\u00e1s devastador que el primero, y porque los reclamos contra las construcciones con la madera ten\u00edan sentido, ya que esencialmente esa materia prima se destru\u00eda con los desastres, por lo que actualmente solo tenemos un vestigio de este tipo de estilo. Los alarifes no solo desprestigiaban a la madera por su resistencia sino por sus costos, como era una construcci\u00f3n b\u00e1sicamente ornamental, su lujo y magnificencia era muy cara, y en situaciones de desastres podr\u00eda ser omitido ese gasto sobre todo en \u00e9pocas donde el duque de la Palata ten\u00eda conflictos econ\u00f3micos con el Arzobispo de Li\u00f1an y Cisneros por la reconstrucci\u00f3n del palacio eclesi\u00e1stico, generalmente los mayores clientes de construcci\u00f3n ornamental basada en la madera eran los religiosos. Estas actitudes de los alarifes se deben a que posterior al terremoto de 1609 como anota Antonio San Crist\u00f3bal los alba\u00f1iles quer\u00edan desterrar a los carpinteros del mercado laboral y tener la exclusividad de las construcciones, reparaciones y ampliaciones de la ciudad, sobre todo de las iglesias, capillas e inmuebles eclesi\u00e1sticos, los m\u00e1s ricos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n entre los artesanos se intensific\u00f3 para finales del siglo XVII, como anota San Crist\u00f3bal entre 1665 a 1670 todav\u00eda hab\u00eda carpinteros que eran elegidos como alarifes como Pedro de C\u00e9spedes, pero posterior al terremoto de 1687 estos dejaron de tener cargos de importancia, seguramente por su disminuci\u00f3n en las edificaciones y su debilidad como gremio activo, el estilo mud\u00e9jar desprestigiado y no renovado desapareci\u00f3 de la escena lime\u00f1a y los carpinteros se dedicaron posteriormente ya no a la construcci\u00f3n sino a la fabricaci\u00f3n de enseres, muebles y objetos pr\u00e1cticos del inmobiliario del hogar, mientras los alba\u00f1iles se hicieron los protagonistas del mercado laboral de la construcci\u00f3n, hasta ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Detalle del retrato de Manso de Velasco (se ve su mano), la imagen es anacr\u00f3nica, el referido virrey ejerci\u00f3 su cargo entre 1745 y 1761 cuando los carpinteros ya no estaban insertos en el mercado laboral de la construcci\u00f3n, en la imagen se ve alba\u00f1iles trabajando en la reconstrucci\u00f3n de la Catedral despu\u00e9s del terremoto de 1746; una variaci\u00f3n de la pintura fue usada como portada del libro de Charles Walker, <em>Colonialismo en ruinas, Lima frente al terremoto y tsunami de 1746<\/em>, Lima: IEP\/IFEA, 2012.<\/p>\n<p>[1] Este ensayo est\u00e1 compuesto por extractos con algunas ideas de un art\u00edculo original llamado \u201cEl arte mud\u00e9jar y los carpinteros en la Lima colonial del siglo XVII\u201d en <em>S\u00edntesis Social<\/em>, N\u00b0 4, Lima, 2012, pp. 64-90.<\/p>\n<p>[2] James LOOCKHART, <em>Los de Cajamarca. Un estudio social y biogr\u00e1fico de los primeros conquistadores del Per\u00fa<\/em>. Lima: Milla Batres, p. 50, 110 y 113<\/p>\n<p>[3] De estos autores puede revisarse, Americo CASTRO, \u201cIslamic tradition and Spanish file\u201d in <em>The Spaniards: An Introduction to Their History<\/em>, Berkeley: Universidad de California, 1971; Stuart SCHWARTZ, <em>Cada uno en su ley: Salvaci\u00f3n y tolerancia religiosa en el Atl\u00e1ntico ib\u00e9rico<\/em>. Madrid, Akal, 2008; Louis CARDAILLC; <em>Moriscos y cristianos. Un enfrentamiento pol\u00e9mico (1492\u20141640)<\/em>. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1979 y Claudio S\u00c1NCHEZ ALBORNOZ, <em>Espa\u00f1a y el Islam<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana, 1943 y tambi\u00e9n<em> La Espa\u00f1a musulmana seg\u00fan los autores islamitas y cristianos medievales<\/em>. 2 vols. Buenos Aires: El Ateneo, 1946.<\/p>\n<p>[4] Zaragoza: Instituci\u00f3n Fernando, el Cat\u00f3lico, 2006.<\/p>\n<p>[5] Esta posible influencia cercana y directa ya ha sido tratada por Antonio del Busto cuando menciona que posiblemente Francisco Pizarro y Diego de Almagro eran de descendencia \u00e1rabe en <em>La huella \u00e1rabe del Per\u00fa<\/em>. Farid KAHHAT y Leyla BARTET (comps.), Lima: Fondo Editorial del Congreso, 2010.<\/p>\n<p>[6]Nelson MANRIQUE. \u201cEl racismo colonial\u201d en <em>Im\u00e1genes en un espejo roto: El Per\u00fa contempor\u00e1neo a trav\u00e9s de las Ciencias Sociales. Conquista y orden colonial<\/em>. Lima: Derrama Magisterial\/ SUR, 1996. P. 19.<\/p>\n<p>[7] Francisco QUIROZ, <em>Gremios, razas y libertad de industria en Lima colonial<\/em>. Lima: UNMSM, 1995. p. 17.<\/p>\n<p>[8]<em>Libros de cabildo de Lima<\/em>. (1575-1578) T. 8. p. 101.<\/p>\n<p>[9] Francisco QUIROZ, <em>Gremios, razas\u2026<\/em>, p. 27.<\/p>\n<p>[10] Francisco QUIROZ, <em>Artesanos y manufactureros en Lima colonial<\/em>. Lima: Instituto de Estudios Peruanos\/ Banco Central de Reserva, 2008, p. 49.<\/p>\n<p>[11] V\u00e9ase de Antonio SAN CRIST\u00d3BAL los siguiente art\u00edculos, \u201cAlfarjes mud\u00e9jares en Lima durante el siglo XVII\u201d en <em>Sequilao<\/em>, N\u00b0 8, 1995; \u201cHistoriograf\u00eda sobre los estudios de la arquitectura virreinal peruana\u201d en <em>Revista Hist\u00f3rica<\/em>, T. XLII Lima: \u00d3rgano de la Academia Nacional de Historia, 2005\/2006 y \u201cEl carpintero mud\u00e9jar Bartolom\u00e9 Calder\u00f3n\u201d en <em>AGN<\/em>, N\u00b0 12.<\/p>\n<p>[12] El cambio de criterios en la construcci\u00f3n es algo que tambi\u00e9n veremos en el terremoto de 1746 cuando las reformas de Louis Godin, cortesano del virrey Manso de Velasco, propone reducir los altos, las b\u00f3vedas, las torres en las clases arist\u00f3cratas y con las mismas edificaciones eclesi\u00e1sticas acabando con el estilo barroco de la espectacularidad y la dimensi\u00f3n, las reformas ilustradas de los borbones planeaban los criterios de orden, seguridad y control.<\/p>\n<p>[13]Antonio SAN CRIST\u00d3BAL, \u201cAlfarjes mud\u00e9jares\u2026\u201d. p. 28.<\/p>\n<p>[14]Antonio SAN CRIST\u00d3BAL, \u201cAlfarjes mud\u00e9jares\u2026\u201d. p. 28.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los primeros carpinteros en suelo peruano fueron conquistadores, hombres de Cajamarca, estos se llamaban Pedro de Anadel y uno se apellidaba Escalante, como dice James Loockhart, el primero recibi\u00f3 362 marcos de oro, mientras el segundo solo 181, la diferencia consist\u00eda en su estatus[2], mientras uno era hombre de caballo, el otro solo lo era de a pie. El primer contingente que pis\u00f3 las tierras del territorio perteneciente al imperio inca estaba compuesto por hombres que ten\u00edan condiciones humildes &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/carpinteros-virreinales-entre-el-problema-de-la-madera-y-el-terremoto-de-16871\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Carpinteros virreinales, entre el problema de la madera y el terremoto de 1687[1]<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1805,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[231,232,233],"class_list":["post-1804","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-rodriguez-toledo","tag-arte-mudejar","tag-carpinteros-virreinales","tag-gremios"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"pt","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}