{"id":1706,"date":"2014-07-24T03:18:46","date_gmt":"2014-07-24T03:18:46","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1706"},"modified":"2014-07-24T03:18:46","modified_gmt":"2014-07-24T03:18:46","slug":"el-legado-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/el-legado-colonial\/","title":{"rendered":"\u00bfEl legado colonial?"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/EL-LEGADO-O-HERENCIA-COLONIAL.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1707\" alt=\"EL LEGADO O HERENCIA COLONIAL\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/EL-LEGADO-O-HERENCIA-COLONIAL-300x183.jpg\" width=\"300\" height=\"183\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00bfEL LEGADO COLONIAL?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las trampas del quehacer hist\u00f3rico es apelar al uso de generalidades, tal es el caso de lo que suele denominarse: <em>la herencia colonial o legado colonial.<\/em> Dentro de este, se suele ubicar a la econom\u00eda, as\u00ed como las estructuras sociales y mentales. Su rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico es siempre poseer un significado negativo. La etapa virreinal es el periodo sobre el que quiz\u00e1s existen m\u00e1s prejuicios; su imagen suele ser oscura o gris, predomina as\u00ed una <em>historia negra de la colonia<\/em> (1). Lo cual, quiz\u00e1s se deba a que a la colonia o virreinato se le suele atribuir los grandes males republicanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es innegable que durante esta etapa existieron condiciones muy injustas y despreciables; sin embargo, no podemos quedarnos con una mirada incompleta sobre esta \u00e9poca de nuestra historia. Haciendo una analog\u00eda, vale recordar una declaraci\u00f3n del famoso historiador Jacques Le Goff, sobre el supuesto car\u00e1cter \u201coscurantista\u201d de la Edad Media:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Aquellos que hablan de oscurantismo no han comprendido nada. Esa es una idea falsa, legado del Siglo de las Luces y de los rom\u00e1nticos. La era moderna naci\u00f3 en el medioevo. El combate por la laicidad del siglo XIX contribuy\u00f3 a legitimar la idea de que la Edad Media, profundamente religiosa, era oscurantista. La verdad es que la Edad Media fue una \u00e9poca de fe, apasionada por la b\u00fasqueda de la raz\u00f3n. A ella le debemos el Estado, la naci\u00f3n, la ciudad, la universidad, los derechos del individuo, la emancipaci\u00f3n de la mujer, la conciencia, la organizaci\u00f3n de la guerra, el molino, la m\u00e1quina, la br\u00fajula, la hora, el libro, el purgatorio, la confesi\u00f3n, el tenedor, las s\u00e1banas y hasta la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/em> (2)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Salvando las distancias, creo que algo similar pasa con nuestra etapa virreinal. El sesgo es siempre negativo y no se reconoce el valor de algunos elementos recibidos desde la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Vale la pena entonces mencionar algunos de ellos, as\u00ed como cuestionar las ideas equivocadas que existen sobre este periodo. La intenci\u00f3n no es construir una historia dorada o indulgente sobre la colonia, sino tratar de escapar de los lugares comunes de la historia tradicional y el imaginario peruano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Instituciones del virreinato<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hispanos trajeron numerosas instituciones a Am\u00e9rica. Se crearon tambi\u00e9n instituciones <i>ad hoc<\/i> para la administraci\u00f3n de las colonias o provincias. Tal es el caso del <em>Real y Supremo Consejo de Indias<\/em> ubicado en la metr\u00f3poli espa\u00f1ola, y cuyas leyes representaron una de las legislaciones m\u00e1s modernas de su \u00e9poca. En los virreinatos por su parte, se crearon los cabildos o municipios, herederos de una larga tradici\u00f3n europea de gobiernos locales: Roma, Germania, ciudades-rep\u00fablica italianas, etc. En Espa\u00f1a, los municipios de Castilla y Le\u00f3n fueron totalmente aut\u00f3nomos, se autogobernaron; representando una temprana y aut\u00e9ntica democracia directa. Seg\u00fan Francisco Mir\u00f3 Quesada, antes de la conquista de Am\u00e9rica, los hispanos ya hab\u00edan logrado grandes avances en el gobierno de sus ciudades: igualdad ante la ley, inviolabilidad del domicilio, garant\u00edas procesales, participaci\u00f3n de la cosa p\u00fablica, derecho de los vecinos a elegir libremente a los magistrados concejales y la responsabilidad pol\u00edtica de los funcionarios municipales (3). Esta estructura de gobierno local (ayuntamiento) se reprodujo en Am\u00e9rica, llegando incluso a ejercer funciones de gobierno y administraci\u00f3n de justicia. Lamentablemente esta instituci\u00f3n decaer\u00e1, a partir de la introducci\u00f3n de la nefasta costumbre de vender los cargos p\u00fablicos, en vez continuar con las tradicionales elecciones. Sin embargo, lo que hab\u00eda sido una instituci\u00f3n controlada por peninsulares pronto se abri\u00f3 a criollos y mestizos, haci\u00e9ndolos parte del r\u00e9gimen municipal.\u00a0 Hacia 1812, gracias a la constituci\u00f3n liberal de C\u00e1diz, se refundaron los cabildos, y estos optaron nuevamente por la elecci\u00f3n de sus autoridades. Estas comunidades locales ser\u00e1n las que proclamen la independencia en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, siendo por lo tanto los lugares donde se <em>incub\u00f3 la democracia y la libertad de Am\u00e9rica.<\/em> (Mir\u00f3 Quesada: 2007)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los criollos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los grupos criollos suelen ser vistos con cierta benevolencia en la historia colonial (no as\u00ed durante la rep\u00fablica). Se olvida convenientemente que compartieron tanto poder como los peninsulares. Un tramado de alianzas matrimoniales existi\u00f3 entre criollos y chapetones. La apropiaci\u00f3n de tierras fue extendida entre ellos (fundamento de la vida se\u00f1orial). El mayorazgo espa\u00f1ol se extendi\u00f3 en Am\u00e9rica y los criollos formaron parte de esa \u00e9lite del poder virreinal, la cual pronto adquirir\u00e1 numerosos t\u00edtulos de Castilla. El historiador y soci\u00f3logo Hugo Neira, se\u00f1ala: \u201cEl imperio colonial espa\u00f1ol produjo un caso singular en sus extramuros, una seudonobleza compuesta por compradores de t\u00edtulos nobiliarios. No existe nada semejante en el caso de otros imperios coloniales. Ni es el caso de las colonias de la Am\u00e9rica del Norte: a los ricos balleneros de Nueva Inglaterra no se les ocurr\u00eda comprar t\u00edtulos ni a su metr\u00f3poli, Inglaterra, el venderlos\u201d (4). Se forma as\u00ed, una clase social que devino en rentista y alcanz\u00f3 notable poder e influencia durante el virreinato. Una aristocracia criolla, que fue la que m\u00e1s t\u00edtulos nobiliarios adquiri\u00f3 en Sudam\u00e9rica. Due\u00f1os de minas, obrajes, haciendas, etc. <em>Triste nobleza, sin proeza, sin milicia, sin nobilitas. Tard\u00eda, espuria y pecuniaria<\/em>, en palabras de Hugo Neira. Los criollos, no solo son las v\u00edctimas de las reformas borb\u00f3nicas (s. XVIII), como suele decirse, sino un grupo social que form\u00f3 parte importante de las estructuras de explotaci\u00f3n y discriminaci\u00f3n colonial. Ese grupo tomara el poder al ascender la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Din\u00e1mica social y econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por momentos sorprende constatar como el virreinato presento un orden m\u00e1s inclusivo que la rep\u00fablica. Un ejemplo de ello es el respeto a las tierras comunales, las cuales durante la colonia se preservaron en gran medida, para luego ser incorporadas por grandes se\u00f1ores bajo la rep\u00fablica. Gracias a la complicidad de los caudillos militares surgidos durante la independencia, nacer\u00e1 un poderoso grupo terrateniente que se apropio de los campos que hist\u00f3ricamente correspondieron a las comunidades. En el siglo XIX, se desarrolla una rep\u00fablica terrateniente, la cual invisibilizara al indio hasta el siglo XX. El gamonalismo ser\u00e1 un fen\u00f3meno republicano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escritor mexicano Octavio paz, criticando el sesgo negativo sobre el virreinato, se\u00f1alaba que: \u201chabr\u00eda que recordar tambi\u00e9n a las creaciones americanas de Espa\u00f1a y Portugal, fueron admirables. Fundaron sociedades complejas, ricas y originales, hechas a la imagen de las ciudades que construyeron, a un tiempo solidas y fastuosas. Un doble eje reg\u00eda a aquellos virreinatos y capitan\u00edas generales, uno vertical y otro horizontal. El primero era jer\u00e1rquico y ordenaba a la sociedad conforme al orden descendente de las clases y grupos sociales: se\u00f1ores, gente del com\u00fan, indios, esclavos. El segundo, el eje horizontal, a trav\u00e9s de la pluralidad de jurisdicciones y estatutos, un\u00eda en una intrincada red de obligaciones y derechos a los distintos grupos sociales y \u00e9tnicos, con sus particularismos. Desigualdad y convivencia: principios opuestos y complementarios. Si aquellas sociedades no eran justas tampoco eran b\u00e1rbaras\u201d. (5)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La producci\u00f3n minera por su parte, constituye una de las principales cr\u00edticas a nuestra \u201cherencia colonial\u201d; sin embargo se obvia que tambi\u00e9n constituy\u00f3 una actividad que articul\u00f3 mercados (extendi\u00e9ndolos), dinamiz\u00f3 regiones y gener\u00f3 una acumulaci\u00f3n importante. El interior del Per\u00fa ten\u00eda mayor peso que al iniciar la rep\u00fablica, \u00e9poca donde se afianza el centralismo hist\u00f3rico lime\u00f1o. La situaci\u00f3n del indio es menos oscura de lo que se cree: controla gremios, posee capital, gana pleitos legales, etc. La \u00e9lite colonial no solo fue blanca (peninsular, criolla), tambi\u00e9n incluyo ind\u00edgenas. Ciertamente la reformas borb\u00f3nicas modificaran esto y de ah\u00ed las grandes rebeliones del siglo XVIII. A pesar de todo, la modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica no empez\u00f3 con la rep\u00fablica sino con los borbones ilustrados. El mercantilismo di\u00f3 paso a tendencias liberales y fisiocr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, cabe resaltar la gran autonom\u00eda que tuvo el virreinato en el siglo XVII, hecho que condice la extendida idea de una gran sujeci\u00f3n hacia la metr\u00f3poli. Tambi\u00e9n es importante anotar que la din\u00e1mica social fue notable durante este periodo (criollos, mestizos, ind\u00edgenas, negros, etc); siendo opuesto a la otra idea extendida, la de sujetos coloniales sin agencia, fijos e inamovibles en este nuevo espacio denominado, Per\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Reflexi\u00f3n final<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existe una imagen falsa del virreinato. Una imagen interesada y estereotipada. Ni todos los espa\u00f1oles eran blancos arist\u00f3cratas, ni todos los indios, cobrizos explotados cruelmente. Se abomina el lado hisp\u00e1nico de nuestro pasado hist\u00f3rico. Se encubren muchos problemas vigentes, atribuy\u00e9ndolos al denominado \u201cmal colonial\u201d o \u201cherencia espa\u00f1ola\u201d. La visi\u00f3n de la etapa virreinal es simplista y reduccionista. El virreinato no fue el mismo con los austrias que con los borbones. Se atribuye a la administraci\u00f3n espa\u00f1ola los mismos mecanismos del colonialismo brit\u00e1nico o franc\u00e9s del siglo XIX. El virreinato contiene muchas sombras (discriminaci\u00f3n, explotaci\u00f3n, sujeci\u00f3n, etc.), pero no puede obviarse sus luces: la noci\u00f3n de derechos, arte, cultura, etc. Solo una visi\u00f3n desprejuiciada nos permitir\u00e1 acercarnos mejor a estos tres siglos de historia del Per\u00fa. (6)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1)\u00a0 En el siglo XVI y XVII, el estatus jur\u00eddico del Per\u00fa es claramente la de un reino o virreinato. Hacia fines del siglo XVIII, por influencia francesa y anglosajona, empieza a aparecer el vocablo \u201ccolonia\u201d en los documentos espa\u00f1oles (era borb\u00f3nica). Un nuevo imperialismo emerge en esta \u00e9poca seg\u00fan el historiador John Lynch. Recomiendo para este asunto la revisi\u00f3n del libro de historia conceptual \u201cVirreinato o colonia\u201d de Fausto Alvarado (2013).<\/p>\n<p>(2)\u00a0 Diario La Naci\u00f3n de Argentina.<b>\u00a0<\/b>12\/10\/05<\/p>\n<p>(3)\u00a0 Mir\u00f3 Quesada, Francisco. <em>Del \u00e1gora ateniense al \u00e1gora electr\u00f3nica<\/em>. Fondo editorial de la UNMSM, Lima, 2007, pp. 44-45<\/p>\n<p>(4)\u00a0 Hugo Neira. En: <em>Hacia la tercera mitad. Per\u00fa XVI-XX. Ensayos de relectura her\u00e9tica.<\/em> Lima, Universidad Inca Garcilaso de la Vega. 2009. P\u00e1g. 255. En el mismo texto se alude a C\u00e9spedes del Castillo, para quien la corona espa\u00f1ola (Austrias) a partir del siglo XVII, debido a su situaci\u00f3n de gran endeudamiento o crisis de la hacienda real, estuvo dispuesto a vender \u201ccualquier cosa, a cambio de dinero contante y sonante\u201d.<\/p>\n<p>(5)\u00a0 Octavio Paz. Ideas y costumbres I. Obras completas. FCE. M\u00e9xico, 1995. P\u00e1g. 76<\/p>\n<p>(6)\u00a0 Por ahora, como apunta la historiadora Claudia Rosas, ni siquiera existe un texto o libro que nos brinde una imagen panor\u00e1mica o completa sobre la Colonia o Virreinato, como si sucede con la Rep\u00fablica, a trav\u00e9s de libros como \u201cHistoria del Per\u00fa Contempor\u00e1neo\u201d de Carlos Contreras y Marcos Cueto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEL LEGADO COLONIAL? &nbsp; Una de las trampas del quehacer hist\u00f3rico es apelar al uso de generalidades, tal es el caso de lo que suele denominarse: la herencia colonial o legado colonial. Dentro de este, se suele ubicar a la econom\u00eda, as\u00ed como las estructuras sociales y mentales. Su rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico es siempre poseer un significado negativo. 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