{"id":1496,"date":"2014-03-31T23:52:28","date_gmt":"2014-03-31T23:52:28","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1496"},"modified":"2014-03-31T23:52:28","modified_gmt":"2014-03-31T23:52:28","slug":"la-obra-literario-militar-del-general-bernardo-reyes-parte-i-conversaciones-militares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/la-obra-literario-militar-del-general-bernardo-reyes-parte-i-conversaciones-militares\/","title":{"rendered":"La obra literario-militar del General Bernardo Reyes [Parte I: Conversaciones Militares]"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Reyes-joven.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" style=\"float: left;padding-top: 0px;padding-left: 0px;margin: 0px 11px 0px 0px;padding-right: 0px;border: 0px\" title=\"Reyes joven\" alt=\"Reyes joven\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Reyes-joven_thumb.jpg\" width=\"165\" height=\"244\" align=\"left\" border=\"0\" \/><\/a>Ya se ha mencionado en este blog m\u00e1s de una vez: el ej\u00e9rcito que M\u00e9xico hab\u00eda podido levantar desde sus primeros a\u00f1os como naci\u00f3n independiente, estaba plagado de una serie de irregularidades que hac\u00edan que su desempe\u00f1o no fuese el m\u00e1s adecuado: se daba la consignaci\u00f3n forzosa de reclutas; las entidades enviaban a criminales a las filas; los oficiales inflaban las listas, se quedaban con sueldos y extorsionaban a los soldados; consecuentemente, \u00e9stos carec\u00edan de todo esp\u00edritu de cuerpo, su moral estaba relajada y la deserci\u00f3n era un problema recurrente y alarmante; la sociedad mexicana ve\u00eda con horror la simple posibilidad de pasar un d\u00eda sirviendo en el ej\u00e9rcito; la leva se usaba como amenaza y castigo para los sectores sociales m\u00e1s desfavorecidos; los militares de m\u00e1s alta graduaci\u00f3n se caracterizaron por su prepotencia y venalidad, entre otras linduras que abundaron durante todo el siglo XIX y buena parte del XX.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde luego, ni todos los jefes, ni todos los oficiales, ni todos los soldados eran corruptos, robaban haberes ni recurr\u00edan a la deserci\u00f3n (respectivamente), pero esos problemas exist\u00edan y afectaban en buena medida el buen funcionamiento de una instituci\u00f3n que deb\u00eda de trabajar como producto del m\u00e1s h\u00e1bil relojero suizo, es decir, de manera casi perfecta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos problemas no pasaban desapercibidos, la ciudadan\u00eda general los notaba, los literatos y periodistas e, incluso, los pol\u00edticos y militares de las m\u00e1s altas esferas. Pero esas voces no eran escuchadas o, si lo eran, sus ecos no lograban superar la prueba del tiempo (ni de la inestabilidad pol\u00edtico-econ\u00f3mica del pa\u00eds).<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas cuestiones fueron cambiando de aspecto durante el Porfiriato, periodo en el que personajes como Justo Sierra afirmar\u00eda que la \u201cleva, junto con el alcohol y la ignorancia, [constitu\u00eda la] trinidad de las enfermedades end\u00e9micas nacionales\u201d. O Francisco Bulnes, quien respecto al reclutamiento dec\u00eda que:<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">Se consignaban al servicio de las armas<b>, <\/b>por los jefes pol\u00edticos, a los delincuentes acreedores a arresto mayor o menor, o multa. Ese menudeo, era suficiente para reemplazar las bajas anuales del peque\u00f1o ej\u00e9rcito, convertido en madriguera de malhechores, en cuanto a la clase de tropa. Para contingentes mayores, las circunstancias los negaban. Cuando antes de la Dictadura los gobernadores de los Estados eran hombres de armas, fieros y audaces, con partido personal y fuerza armada capaz de grandes operaciones, si eran amigos del centro, le enviaban cuerdas de esclavos, cogidos de leva en gran cantidad, y sin que les importara el disgusto de las v\u00edctimas.<a href=\"#_ftn1_5387\" name=\"_ftnref1_5387\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Una de las voces que m\u00e1s que criticar, se preocup\u00f3 por se\u00f1alar los defectos de la instituci\u00f3n armada y proponer una serie de soluciones, fue la del general Bernardo Reyes. Iniciado en la vida militar desde temprana edad \u2014\u00e9l mismo nos dice que desde los 16 a\u00f1os\u2014 Reyes pr\u00e1cticamente hab\u00eda pasado toda su vida sirviendo en las filas del ej\u00e9rcito pasando por todos y cada uno de los escalones hasta que, en 1879, ostentaba el grado de coronel en el 6\u00ba regimiento de caballer\u00eda en San Luis Potos\u00ed. Por ello, conoc\u00eda a detalle las virtudes y defectos de la instituci\u00f3n que lo hab\u00eda recibido desde su adolescencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Consciente de que la tarea de fomentar una mejora en el ej\u00e9rcito deb\u00eda de comenzar de alguna forma, se decidi\u00f3 por escribir un peque\u00f1o ensayo (99 p\u00e1ginas) que abordara lo que para \u00e9l eran los puntos m\u00e1s importantes en los que ten\u00eda que poner especial atenci\u00f3n el ministerio de Guerra, si quer\u00eda fortalecer la moral, disciplina y eficiencia de sus soldados.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/titulo-conversaciones-militares.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"border: 0px currentColor;padding-top: 0px;padding-right: 0px;padding-left: 0px\" title=\"titulo conversaciones militares\" alt=\"titulo conversaciones militares\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/titulo-conversaciones-militares_thumb.jpg\" width=\"644\" height=\"223\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Suman un total de trece las problem\u00e1ticas enunciadas en las<i> Conversaciones<\/i>: I. Ej\u00e9rcito; II. Moralidad; III. Ilustraci\u00f3n; IV. Dignidad; V. Disciplina; VI. Valor; VII. Abnegaci\u00f3n; VIII. Honor; IX. Deber; X. Fidelidad; XI. Discreci\u00f3n; XII. Clemencia; y XIII. Esp\u00edritu de cuerpo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una r\u00e1pida ojeada a los temas que se tratan en el texto, permite saber el objetivo del autor: llamar la atenci\u00f3n sobre las diversas carencias que padec\u00eda el ej\u00e9rcito federal. Pero no se contenta con poner el dedo en la llaga, sino que propone una serie de medidas para contrarrestar o, al menos, comenzar a subsanar dichas deficiencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">A pesar de que todos los apartados que conforman las <i>Conversaciones<\/i> tienen una gran importancia para entender lo que, en opini\u00f3n de Bernardo Reyes, deber\u00eda de ser el ej\u00e9rcito, mencionar\u00e9 s\u00f3lo algunos de los apartados que creo m\u00e1s interesantes, y dejar\u00e9 el resto al lector para que forme su propio juicio (link para descargar las Conversaciones Militares al final del post).<\/p>\n<p align=\"justify\">En el primer apartado de su texto, el <i>Ej\u00e9rcito<\/i>, Reyes hace hincapi\u00e9 en la necesidad que tienen las naciones de tener a su disposici\u00f3n elementos de guerra para que puedan defenderse de amenazas tanto externas como internas, toda vez que, seg\u00fan el mismo autor, \u201cla guerra ha sido la constante historia de los pueblos\u201d, por lo que considera \u201cdesgraciada\u201d a una naci\u00f3n sin ej\u00e9rcito, pues \u00e9sta no podr\u00eda sostener sus derechos frente al avance de otras. Asimismo, el autor considera que la milicia por s\u00ed sola no es una garant\u00eda de paz al interior ni de seguridad contra el exterior, sino que para que \u00e9sta cumpla cabalmente con sus responsabilidades hacia el pa\u00eds, debe de estar a la altura de sus tareas, por lo que es necesario ilustrarla y atenderla debidamente, ya que \u201cel ej\u00e9rcito disciplinado es el defensor de los pueblos, es el firme cimiento donde debe descansar el edificio social, es el que garantiza el respeto a las leyes, es el que sostiene el derecho de la patria\u201d. De lo contrario, dice Reyes, se corre el peligro de que la instituci\u00f3n marcial se convierta en un \u201cgermen de inmoralidad y desorden\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, en <i>Moralidad<\/i>, Reyes menciona que debido a las frecuentes revoluciones intestinas que el pa\u00eds sufri\u00f3, el ej\u00e9rcito no pudo organizarse con perfecci\u00f3n, lo que ocasion\u00f3 que personas \u201cindignas\u201d de llevar el uniforme de militar hubiesen podido llegar incluso a colocarse a la cabeza del Ministerio de Guerra. Esta situaci\u00f3n dio al ej\u00e9rcito una muy pobre reputaci\u00f3n, siendo la causa de que tal instituci\u00f3n no hubiese sido mirada con el aprecio y respeto que se merec\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed Reyes menciona otra de las causas por las que el ej\u00e9rcito hab\u00eda perdido su prestigio, y \u00e9sta es, precisamente, la escasa moral de los elementos del ej\u00e9rcito, puesto que fue frecuente el abuso que hicieron los militares de su posici\u00f3n de fuerza, desde la cual insultaron a la sociedad con sus malas costumbres, \u201cviviendo en el esc\u00e1ndalo\u201d y \u201cdando rienda suelta a sus instintos depravados\u201d, fungiendo, muchas veces, como verdaderos bandoleros. Por ello, uno de los primeros pasos para regenerar a la instituci\u00f3n militar, era moralizar a sus efectivos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto al tercer apartado, el de la <i>Ilustraci\u00f3n<\/i>, el autor destaca que la educaci\u00f3n es uno de los elementos m\u00e1s importantes para los miembros del ej\u00e9rcito, pues \u00e9sta eleva el esp\u00edritu del soldado y lo fortalece. Adem\u00e1s, la educaci\u00f3n es necesaria para compensar las deficiencias de aquellos que se hubiesen formado en el campo de batalla, as\u00ed como necesitan de la pr\u00e1ctica, aquellos que se han formado en las aulas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es necesario se\u00f1alar que la educaci\u00f3n, si bien es ineludible en cualquier actividad humana, es en todo punto indispensable en la carrera de las armas, ya que el soldado que se equivoca por causa de su escasa preparaci\u00f3n, puede tener como consecuencia la p\u00e9rdida de millares de vidas, el quebranto de su causa, la ruina de su patria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s de lo anterior, el continuo progreso que se vivi\u00f3 durante esta \u00e9poca en la rama de la ciencia militar, hizo afirmar a Reyes que era una obligaci\u00f3n para M\u00e9xico seguir con anhelo todos los adelantos del movimiento cient\u00edfico-militar<a href=\"#_ftn2_5387\" name=\"_ftnref2_5387\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a> que en Europa se estaban dando, con el objeto de que, en el caso de una guerra internacional, la ignorancia no constituyera la causa de la ruina del pa\u00eds.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como se ve, en este apartado el autor de las <i>Conversaciones<\/i> resalta lo importante que es la educaci\u00f3n para moralizar a los miembros del ej\u00e9rcito, lo cual era un elemento may\u00fasculo, teniendo en cuenta que la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en M\u00e9xico se encontraba hundida en el analfabetismo, y que era esta misma poblaci\u00f3n la que se encargaba de llenar los cuarteles, la m\u00e1s de las veces, en contra de su voluntad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro apartado que merece atenci\u00f3n, es el de la <i>Disciplina<\/i>, de la cual el entonces coronel Reyes nos dice que<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">es tan indispensable en el ej\u00e9rcito, que sin ella, el conjunto de soldados no es m\u00e1s que una reuni\u00f3n de hombres armados, que amenaza no s\u00f3lo a la sociedad, sino a los jefes que pretenden dominarla. Es un torrente que se desborda sin que haya ning\u00fan dique que lo encauce y encamine a su objeto, destruyendo lo que encuentra al paso; ni respeta el ajeno hogar, ni la propiedad, ni la honra. Una fuerza sin disciplina, no pertenece a lo que verdaderamente se llama ej\u00e9rcito.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Como puede verse, el autor otorga a la disciplina una importancia capital, pues es \u00e9sta la que define al ej\u00e9rcito en sus diferentes tareas. Una fuerza sin disciplina no vendr\u00eda a ser, para Reyes, m\u00e1s que una turba de bandoleros dedicada al despojo y al desorden. Por ello, tambi\u00e9n hizo \u00e9nfasis en las capacidades de mando de que deben gozar los encargados de ministrar las ordenes a la tropa, es decir, los jefes y oficiales del ej\u00e9rcito, ya que lo \u00fanico que hace un oficial a quien falte energ\u00eda para imponer la obediencia de la fuerza a su mando, es mostrar debilidad, debilidad que provoca un da\u00f1o moral no s\u00f3lo a la tropa, sino a la instituci\u00f3n marcial en su conjunto, mostr\u00e1ndola a los ojos de la sociedad como un desordenado conjunto de hombres armados. Si dicha incapacidad queda patente, adem\u00e1s, en una acci\u00f3n de guerra, se corre el peligro de perder vidas de manera innecesaria. Por ello, el oficial que no se hace obedecer, el que no es capaz de disciplinar a sus hombres, constituye, por tanto, un peligro para la causa por la cual se pelea.<\/p>\n<p align=\"justify\">El <i>Deber<\/i> es otra de las cualidades de que se ocupa Reyes en sus <i>Conversaciones<\/i>, pues este es uno de los elementos que habr\u00eda de templar el esp\u00edritu del soldado, y el que le permitir\u00e1 llevar a cabo sus tareas con moralidad, disciplina, honor, valor y abnegaci\u00f3n. En palabras de Reyes, para el cumplimiento del deber<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">es forzoso instruirse en las obligaciones que impone, es necesario no degradar el alma en la prostituci\u00f3n, es fuerza nutrirse en la subordinaci\u00f3n que \u00e9l demanda, es indispensable el valor para afrontar los peligros, es necesaria la honra, y m\u00e1s que todo, precisa templar el esp\u00edritu en el fuego de la abnegaci\u00f3n, con lo que se soporta y se supera cuanto se halla en la esfera de lo posible.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, el sentido del <i>deber<\/i> resume todas las cualidades de que debe disponer cualquier elemento de la milicia para entregarse por completo a la realizaci\u00f3n de sus labores y poner en alto el nombre del ej\u00e9rcito, para lo cual es necesario una buena instrucci\u00f3n, una moral alta, una f\u00e9rrea disciplina, honor, valor y, probablemente lo m\u00e1s importante, abnegaci\u00f3n ante las carencias y penas que caracterizan a la carrera de las armas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente y, a mi parecer, uno de los elementos m\u00e1s importantes pero a los que menos atenci\u00f3n se confiri\u00f3 durante el periodo porfiriano fue el <i>Esp\u00edritu de cuerpo<\/i>, pues fue precisamente el escaso compromiso de los soldados (la mayor parte de ellos reclutados ilegalmente mediante la leva), su poca ilustraci\u00f3n y, por ende, la baja moral, lo que dio como resultado un esp\u00edritu de cuerpo muy laxo, que provoc\u00f3 deserciones, bajos rendimientos y, en \u00faltima instancia, su derrota militar ante las tropas revolucionarias en 1910-1911.<\/p>\n<p align=\"justify\">Reyes define al esp\u00edritu de cuerpo, como<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">esa fraternidad exenta de todo ego\u00edsmo, que funde los intereses de todos; son los diversos elementos individuales que uni\u00e9ndose con el lazo del compa\u00f1erismo forman un armonioso conjunto. Cada uno de los individuos que componen el cuerpo lo cuidan como bien colectivo, defienden con anhelo su reputaci\u00f3n y la levantan al m\u00e1s alto grado. Cuando ese esp\u00edritu no alienta a una corporaci\u00f3n, ella es d\u00e9bil, quebradiza, y su reputaci\u00f3n y su existencia est\u00e1 en peligro con los mismos que la forman, y que en lugar de conservarla la desgarran con su discordia interior.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Aun cuando sin lugar a dudas debi\u00f3 de haber existido entre las filas del ej\u00e9rcito cierto grado de compa\u00f1erismo, es improbable que un esp\u00edritu de cuerpo tal como se expresa en la cita anterior hubiese tenido cabida, precisamente por las inequitativas formas de reclutamiento, la escasa educaci\u00f3n, los malos tratos y la competencia al interior del cuartel.<a href=\"#_ftn3_5387\" name=\"_ftnref3_5387\"><sup><sup>[3]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera, aunque el ej\u00e9rcito se encuentra naturalmente fraccionado en distintas corporaciones, era necesario, seg\u00fan Reyes, unificarlas condens\u00e1ndolas en un solo esp\u00edritu que dotara de identidad a todos aquellos que conformaban a la milicia, sin importar su grado y arma.<a href=\"#_ftn4_5387\" name=\"_ftnref4_5387\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a> Para esto, lo ideal seg\u00fan el autor era establecer un sistema de reclutamiento en el que se alistaran s\u00f3lo los individuos deseosos de hacerlo, mejorar la educaci\u00f3n y los sueldos en los cuarteles, promover la vida en sociedad con los compa\u00f1eros de armas, as\u00ed como el trato cort\u00e9s \u2014que no obsequioso\u2014, de los grados m\u00e1s altos en la jerarqu\u00eda militar.<\/p>\n<p align=\"justify\">El correcto seguimiento de todas las ideas plasmadas en estas <i>Conversaciones<\/i>, tendr\u00edan como resultado, seg\u00fan su autor, \u201cun ej\u00e9rcito instruido, elevado en su moralidad, bien organizado, [con] el coraz\u00f3n valiente, el acerado escudo, la espada justiciera de nuestra patria, que tan gran papel tiene que desempe\u00f1ar en este mundo nuevo, en este continente americano, en cuyo centro est\u00e1 situada, dividiendo sus mares, sus tierras y sus dos predominantes razas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/portada-conversaciones-militares.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"border: 0px currentColor;padding-top: 0px;padding-right: 0px;padding-left: 0px\" title=\"portada conversaciones militares\" alt=\"portada conversaciones militares\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/portada-conversaciones-militares_thumb.jpg\" width=\"543\" height=\"772\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Este texto fue el principio de una serie de esfuerzos por partes de Reyes para tratar de enmendar \u2014aunque fuese de una forma limitada\u2014 muchos de los defectos que a su juicio plagaban al ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p align=\"justify\">En una publicaci\u00f3n posterior hablar\u00e9 un poco (y pondr\u00e9 a disposici\u00f3n para su descarga) la siguiente obra \u2014en t\u00e9rminos cronol\u00f3gicos\u2014 de este militar, titulada <em>Ensayo sobre un sistema de reclutamiento<\/em>. Por el momento, dejo aqu\u00ed abajo un enlace para descargar en PDF el ensayo titulado <em>Conversaciones militares<\/em>, que fue tomada originalmente de la <a href=\"http:\/\/cd.dgb.uanl.mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Colecci\u00f3n Digital de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\"><em>Descarga: <a href=\"https:\/\/mega.co.nz\/#!44dCnTJI!SgwvvhjZxrSqhW01OM_9HjKodzs9DKUC22Ri4n9tl3M\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Conversaciones militares, escritas para las academias del 6\u00b0 Regimiento de caballer\u00eda permanente, por el jefe del mismo, coronel C. Bernardo Reyes, a\u00f1o de 1879 (esta es una tercera edicion, tirada en 1886 en Monterrey)<\/a><\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<div align=\"justify\">\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1_5387\" name=\"_ftn1_5387\">[1]<\/a> Francisco BULNES, <i>El verdadero D\u00edaz y\u2026<\/i>, 1960, p. 301.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref2_5387\" name=\"_ftn2_5387\">[2]<\/a> <i>El Imparcial<\/i>, 11 de enero de 1900.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref3_5387\" name=\"_ftn3_5387\">[3]<\/a> Francisco L. Urquizo narra, en su novela <i>Tropa Vieja<\/i>, las penalidades que sufre la tropa del ej\u00e9rcito, desde el brutal reclutamiento, hasta las infamantes condiciones de vida en los cuarteles, Francisco L. URQUIZO, <i>Tropa vieja<\/i>, 2002, 283 pp.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref4_5387\" name=\"_ftn4_5387\">[4]<\/a> El t\u00e9rmino \u201carma\u201d corresponde a cada una de las corporaciones que se mencionan, y que son: infanter\u00eda, caballer\u00eda, artiller\u00eda e ingenieros, Eduardo PAZ, <i>El nuevo proyecto de\u2026<\/i>, 1912, p. 11.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya se ha mencionado en este blog m\u00e1s de una vez: el ej\u00e9rcito que M\u00e9xico hab\u00eda podido levantar desde sus primeros a\u00f1os como naci\u00f3n independiente, estaba plagado de una serie de irregularidades que hac\u00edan que su desempe\u00f1o no fuese el m\u00e1s adecuado: se daba la consignaci\u00f3n forzosa de reclutas; las entidades enviaban a criminales a las filas; los oficiales inflaban las listas, se quedaban con sueldos y extorsionaban a los soldados; consecuentemente, \u00e9stos carec\u00edan de todo esp\u00edritu de cuerpo, &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/la-obra-literario-militar-del-general-bernardo-reyes-parte-i-conversaciones-militares\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">La obra literario-militar del General Bernardo Reyes [Parte I: Conversaciones Militares]<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1503,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[135,136,137,15,138],"class_list":["post-1496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-ignacio-sanchez-rojas","tag-bernardo-reyes","tag-conversaciones-militares","tag-ejercito-porfiriano","tag-porfiriato","tag-textos-militares"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"pt","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1496\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}