{"id":1870,"date":"2014-10-16T02:00:11","date_gmt":"2014-10-16T02:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1870"},"modified":"2014-10-16T02:00:11","modified_gmt":"2014-10-16T02:00:11","slug":"el-imaginario-historico-peruano-representaciones-y-mentalidades-sobre-la-historia-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/el-imaginario-historico-peruano-representaciones-y-mentalidades-sobre-la-historia-nacional\/","title":{"rendered":"El Imaginario Hist\u00f3rico Peruano: Representaciones y Mentalidades  sobre la \u201cHistoria Nacional\u201d."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/IMAGINARIO-HIST\u00d3RICO-PERUANO.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1875\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/IMAGINARIO-HIST\u00d3RICO-PERUANO-300x225.jpg\" alt=\"IMAGINARIO HIST\u00d3RICO PERUANO\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>EL IMAGINARIO HIST\u00d3RICO PERUANO: REPRESENTACIONES Y MENTALIDADES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>\u00a0SOBRE LA \u201cHISTORIA NACIONAL\u201d (*)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La \u201chistoria nacional\u201d es producto de una narrativa o discurso oficial. Un conjunto de creencias transmitidas a trav\u00e9s de las escuelas, los medios e instituciones. Una concepci\u00f3n del pasado, como una herencia com\u00fan que nos encamina al progreso. El Estado-naci\u00f3n se origina y legitima en la aceptaci\u00f3n de esta visi\u00f3n de nuestra historia. Sin embargo, el discurso oficial es cuestionado por otras miradas al pasado hist\u00f3rico, discursos que van desde el indigenismo (y derivaciones) hasta el marxismo (y sus versiones). Es as\u00ed como al entrecruzarse estos \u201crelatos hist\u00f3ricos\u201d, surge un \u201cimaginario hist\u00f3rico peruano\u201d, el cual es plural y diverso en s\u00ed, pero con regularidades que permiten una aproximaci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia es un instrumento ideol\u00f3gico antes que ciencia propiamente. Las batallas por apropiarse de ella son permanentes, pues se legitiman posturas, intereses y concepciones de grupos determinados. El discurso hispanista, indigenista, dependentista, etc., finalmente generan im\u00e1genes, ideas y sentires que se superponen o mezclan en la mentalidad colectiva. En los \u00faltimos a\u00f1os, el acelerado proceso de globalizaci\u00f3n ha operado de manera distinta sobre este imaginario hist\u00f3rico, ya sea fortaleci\u00e9ndolo o transform\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico peruano, es heredero (al igual que muchas sociedades) de tres corrientes decimon\u00f3nicas: <em>el liberalismo, el positivismo y el romanticismo<\/em>. El primero a trav\u00e9s de una mirada hist\u00f3rica donde inexorablemente nos encaminamos como naci\u00f3n hacia la libertad y la democracia. La segunda, una visi\u00f3n de la historia que enfatiza los grandes personajes y hechos pol\u00edtico-militares; mientras el tercero, una percepci\u00f3n heroica y patri\u00f3tica del pasado. Proyecto nacional, nacionalismo e identidad se ubican dentro del imaginario hist\u00f3rico peruano, el cual se ancla a su vez en prejuicios, subjetividades y deseos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico peruano, ha estado tradicionalmente marcado por una mirada esc\u00e9ptica, pesimista o negativa del \u201cpasado nacional\u201d. Esta mirada, sin embargo alterna con miradas que aspiran al optimismo o generadoras de orgullo nacional (pasado pre-hisp\u00e1nico, riqueza natural-cultural, herencia gastron\u00f3mica, etc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La diversa producci\u00f3n historiogr\u00e1fica, trabajos desde la sociolog\u00eda, la educaci\u00f3n, el psicoan\u00e1lisis, encuestas de opini\u00f3n, foros y otros espacios de discusi\u00f3n-expresi\u00f3n (arte, publicidad, cine, internet, etc.) permiten aproximarnos al imaginario hist\u00f3rico peruano y explorar sus sentidos y transformaciones en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las visiones sobre las antiguas culturas o culturas milenarias, la percepci\u00f3n sobre los incas o imperio del Tahuantinsuyo, las miradas sobre la conquista y virreinato, las ideas y sentires sobre la etapa de la independencia y la construcci\u00f3n de la rep\u00fablica, ser\u00e1n abordadas en este trabajo y se buscara explicar su conexi\u00f3n con la visi\u00f3n de pa\u00eds e identidad nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A lo largo de la ponencia se explicara adem\u00e1s, la relaci\u00f3n bi-direccional entre narrativa hist\u00f3rica y nacionalismo. Se evidenciara la instrumentalizaci\u00f3n de la historia en varios momentos de la construcci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n. Finalmente, se describir\u00e1 las caracter\u00edsticas del imaginario hist\u00f3rico peruano en el contexto del siglo XXI, bajo la sombra del proceso de globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comencemos definiendo a que nos referimos con imaginario. Para el soci\u00f3logo Gonzalo Portocarrero, el imaginario es: \u201cel sentido com\u00fan sobre lo que somos como colectividad. O, m\u00e1s precisamente, el (des) orden imaginado o (dis) conjunto de representaciones colectivas que nos fundan como sociedad\u201d. (1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para el semi\u00f3logo Walter Mignolo, el imaginario seria: \u201cla construcci\u00f3n simb\u00f3lica mediante la cual una comunidad (racial, nacional, imperial, sexual, etc.) se define a s\u00ed misma\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en esta exposici\u00f3n, nos referiremos exactamente al imaginario hist\u00f3rico, para el cual tomamos la definici\u00f3n del historiador espa\u00f1ol Jaume Aurell, quien la conceptualiza de la siguiente manera: \u201ctodas aquellas realidades del pasado que se han consolidado en la mentalidad de una sociedad determinada, conformando una visi\u00f3n de la historia, bien a trav\u00e9s de una tradici\u00f3n escrita por literatos, intelectuales o historiadores o bien a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n oral, transmitida secularmente a lo largo de las generaciones\u201d. (2)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada sociedad, cultura o \u00e1mbito de una sociedad compleja posee su imaginario. Este se ubica entre el mundo de las ideas y las creencias, del cual hablara el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Ortega y Gasset.Ideas en tanto est\u00e1 representando por un conjunto de ideas o ideolog\u00edas y creencias al poseer profundas ra\u00edces inconscientes. El imaginario hist\u00f3rico est\u00e1 conformado por ideas expl\u00edcitas, pero sobre todo por creencias impl\u00edcitas. Forma parte de las mentalidades de una sociedad, y por lo tanto su ritmo de cambio es muy lento.Resiste al tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si el momento presente depende de la concepci\u00f3n que se tenga del pasado, vale entonces reflexionar sobre el imaginario hist\u00f3rico de la sociedad dada. Recordemos que las representaciones que tengamos de nuestra historia, es la que determinara la(s) explicaci\u00f3n(es) que elaboramos del presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, la historiograf\u00eda tiene el poder de contribuir de manera decisiva en la construcci\u00f3n de los imaginarios nacionales (Regalado de Hurtado: 128). El Estado a trav\u00e9s del discurso hist\u00f3rico oficial se disputa este imaginario con otros discursos hist\u00f3ricos (indigenista, marxista, etc.) Pero sin duda, lo m\u00e1s determinanteen todo esto, ser\u00e1n los medios encargados de la transmisi\u00f3n de estas narrativas hist\u00f3ricas o im\u00e1genes del pasado; entre ellos destacan,la escuela, las instituciones civiles y militares, la televisi\u00f3n, el cine, internet, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Especial \u00e9nfasis merecer\u00eda la escuela en la construcci\u00f3n del imaginario hist\u00f3rico, ello a trav\u00e9s de la historia escolar, el cual como se\u00f1ala Gonzalo Portocarrero, es un producto moderno del nacionalismo y representa el equivalente funcional de lo que son los mitos de origen en las sociedades primitivas (Oliart y Portocarrero: 13). El relato escolar en tanto historia oficial, es m\u00e1s discurso pol\u00edtico que cient\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico peruano oscila entre una visi\u00f3n tr\u00e1gica del pasado y una mirada que aspira a ser optimista, al respecto el polit\u00f3logo Mart\u00edn Tanaka, no ha dudado en afirmar en una entrevista que:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El Per\u00fa est\u00e1 cambiando en muchos sentidos y hay esos dos imaginarios en la gente, es un magma que no est\u00e1 cristalizando. <strong>Tenemos esa tradici\u00f3n donde todo es una porquer\u00eda, nuestra historia es una verg\u00fcenza de derrotas y traiciones. Y esta otra mirada optimista que dice, \u201cno, el Per\u00fa est\u00e1 saliendo adelante\u201d<\/strong><strong>.<\/strong><\/em>(3)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, la instrumentalizaci\u00f3n de la historia por parte de diferentes corrientes de pensamiento, ha calado y a\u00fan se mantiene vigente. La perspectiva hispanista y el discurso del mestizaje. Las posturas indigenistas reivindicativas o beligerantes, as\u00ed como el legado marxista y la construcci\u00f3n de una historia cr\u00edtica y determinista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas miradas, concepciones o visiones se entremezclan o cruzan y constituyen junto al discurso oficial el imaginario hist\u00f3rico vigente. Este se expresa de manera consciente o inconsciente en la cotidianeidad, ya sea a trav\u00e9s de conversaciones, publicaciones, im\u00e1genes o expresiones de diversa \u00edndole. La historia academicista por su parte, se mantiene encerrada en bibliotecas, universidades y centros de investigaci\u00f3n, y su impacto en el imaginario nacional es limitado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero cabe tambi\u00e9n anotar lo se\u00f1alado por el historiador ingl\u00e9s Tony Judt, para quien en estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas existir\u00eda: <em>una <strong>tendencia a olvidar m\u00e1s que a recordar<\/strong>, a \u201cnegar la continuidad y proclamar la novedad\u201d. Este <strong>imperio del presente<\/strong> y esta <strong>voluntad de olvido<\/strong>, unidos a la constante aceleraci\u00f3n de los ritmos y los cortocircuitos entre lo concretamente sensible y los productos de la imaginaci\u00f3n, generan ciertamente la sensaci\u00f3n de vivir en un presenta atemporal. Ello afecta la percepci\u00f3n del transcurrir del tiempo que parte de un presente \u2013 fugaz por antonomasia \u2013 que est\u00e1 precedido por un pasado y seguido de un futuro. <\/em>(Hern\u00e1ndez: 256).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se percibe al parecer una mayor inclinaci\u00f3n al olvido. En tiempos de modernidad l\u00edquida al decir de ZygmuntBauman, tiempos de hegemon\u00eda de lo ef\u00edmero y generaciones definidas por vivir aceleradamente, la reflexi\u00f3n hist\u00f3rica es cada vez menor. La historia es reducida a una colecci\u00f3n de hechos pasados, sobre los cuales predominan prejuicios y estereotipos antes que ideas razonadas. En el Per\u00fa, a pesar de todo, la historia a\u00fan ocupa un lugar central en la definici\u00f3n de nuestra identidad nacional y las referencias al pasado son por lo tanto permanentes: calles, plazas, conmemoraciones, iconograf\u00edas, publicaciones, nacionalismo gastron\u00f3mico, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico peruano, es sin duda una generalidad, vale por lo tanto realizar una revisi\u00f3n de nuestras distintas etapas hist\u00f3rica y describir la ideas, creencias o im\u00e1genes que giran alrededor de estas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL PER\u00da ANTIGUO<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Com\u00fanmente llamada etapa precolombina o periodo pre-hisp\u00e1nico, lo cual denota cierto sesgo euroc\u00e9ntrico de la historiograf\u00eda tradicional. Clasificada a su vez como periodo pre-incaico e incaico, lo que revela el lugar central que ocupan los incas en el imaginario hist\u00f3rico nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llamado el <em>pasado milenario<\/em>, es fuente de orgullo e identidad. Constituye la etapa m\u00e1s feliz de nuestra historia, seg\u00fan la concepci\u00f3n de la mayor\u00eda de peruanos. La construcci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n parte de la b\u00fasqueda de los or\u00edgenes culturales, y es as\u00ed como en el Per\u00fa, se encuentra en esta etapa, la fuente de nuestra identidad como naci\u00f3n. Cabr\u00eda ac\u00e1 destacar un concepto, el de \u201cprimordialismo\u201d, seg\u00fan el cual la naci\u00f3n se funda en v\u00ednculos org\u00e1nicos-naturales o sea una \u201ccomunidad viva\u201d, un grupo humano que comparte parentesco, lengua, religi\u00f3n y costumbres. El discurso indigenista se erige sobre estos presupuestos y por ello se autodefine como expresi\u00f3n aut\u00e9ntica del Per\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el imaginario hist\u00f3rico nacional, este periodo es una etapa grandiosa y merecedora de toda admiraci\u00f3n. Sin embargo, surge el conflicto al identificarse al indio actual. El racismo y su carga subjetiva es m\u00e1s fuerte que la ideolog\u00eda nacionalista: \u00a1Incas s\u00ed, indios no!, como se\u00f1alara el t\u00edtulo de un ensayo de la historiadora Cecilia M\u00e9ndez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el legado marxista y la teor\u00eda de la dependencia, esta etapa de nuestra historia constituye un periodo de \u201cculturas andinas libres\u201d o etapa de autonom\u00eda, a diferencia de la Colonia y Rep\u00fablica, donde se produce una dependencia y semi-dependencia. El historiador Pablo Macera, ser\u00e1 uno de los mayores divulgadores de esta idea, fuertemente vigente en los 80s y que a\u00fan pervive entre muchos docentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El alto nivel de desarrollo cultural de las sociedades que ocuparon el actual territorio del Per\u00fa es indudable. Civilizaciones como Caral, Chav\u00edn, Nasca, Moche, Wari, Chim\u00fa, Incas, etc. causan inter\u00e9s y admiraci\u00f3n entre peruanos y extranjeros; sin embargo han ca\u00eddo en idealizaciones o im\u00e1genes falsas desde Garcilaso hasta el presente. Miradas desde el nacionalismo, regionalismo o localismo. Algo normal en muchas sociedades, pero marcado en sociedades con un pasado especialmente rico en culturas. El problema es cuando estas visiones caen en <em>esencialismos<\/em>, donde lo andino es superior cultural y moralmente a otras expresiones (como la occidental). El culto a los or\u00edgenes conduce a sobrevaluar lo aut\u00f3ctono por el mero hecho de ser lo propio (Mansilla: 33). El imaginario hist\u00f3rico peruano, est\u00e1 fuertemente influida por una ret\u00f3rica indigenista, que hace por momentos indistinguible la verdad hist\u00f3rica y la simple celebraci\u00f3n del pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LA CONQUISTA Y EL VIRREINATO<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico sobre estos periodos son marcadamente negativos. La conquista es percibida como una cruel invasi\u00f3n, mientras la etapa virreinal es vista como la de una colonia sujeta absolutamente a Espa\u00f1a (lo cual es mas propio con los borbones del siglo XVIII, que con los Austrias del siglo XVI-XVII).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hispanistas e indigenistas han polemizado durante muchas d\u00e9cadas sobre esta etapa. Pizarro y Cort\u00e9s generan rechazo visceral entre muchos, mientras otros defienden su legado como fundadores de la nacionalidad: el mestizaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La conquista, representa el mayor ejemplo de una \u201cmemoria herida\u201d en una colectividad; y es fuente de rechazo contra el legado espa\u00f1ol o hispano, y la cultura europea u occidental por extensi\u00f3n. Por otro lado, el discurso del mestizaje, busca reconciliarnos con esta herencia racial-cultural, y reconocernos como producto hist\u00f3rico de la mezcla o s\u00edntesis de lo andino y lo europeo. Una f\u00f3rmula que resulta a veces, una forma asolapada para esconder fen\u00f3menos de superposici\u00f3n o hegemon\u00eda cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una aproximaci\u00f3n a las opiniones de la gente sobre este tema,nos la brindan los foros de internet. A continuaci\u00f3n citamos algunos de ellos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Foro Per\u00fa Educa. Pregunta: \u00bfinvasi\u00f3n o conquista espa\u00f1ola?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Desde peque\u00f1o me ense\u00f1aron que fue la conquista espa\u00f1ola, pero desde que educo a los ni\u00f1os les digo siempre que fue una invasi\u00f3n espa\u00f1ola. <\/em>Rolando Aurelio Cerquin Segura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Invasi\u00f3n espa\u00f1ola, ya que la historia que nos contaron no es realidad sino se conto y se escribi\u00f3 de acuerdo a los interese de los espa\u00f1oles, pero todos sabemos la gran sabidur\u00eda que ten\u00edan nuestros antepasados, que eran sabios por excelencia y que ten\u00edan normas morales que las cumpl\u00edan a cabalidad, y es que los espa\u00f1oles desde antes de la llegada de Pizarro ya hab\u00edan invadido nuestro pa\u00eds.<\/em> Luz Amparo Julca Reina.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.perueduca.pe\/foro\/-\/message_boards\/message\/351185466\">http:\/\/www.perueduca.pe\/foro\/-\/message_boards\/message\/351185466<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Comentarios sobre Francisco Pizarro en la p\u00e1gina web del diario El Comercio<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA INVASION DE LOS ESPANOLES A TODA LA AMERICA NO TIENE NADA POSITIVO YA QUE ELLOS SOLO SE DEDICARON A SAQUEAR LAS RIQUEZAS Y MATAR EN NOMBRE DE UN DIOS DURANTE SIGLOS NADA COMPARABLE A LO QUE HICIERON LOS INGLESES Y FRANCESES EN NORTEAMERICA QUE TAMBIEN TUVIERON COSA NEGATIVAS PERO SON + LAS POSITI. felipepumahuanca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Pizarro el INVASOR vino a malograr nuestra raza; y hay q ser bien caidos y decir a Espa\u00f1a &#8220;Nuestra madre patria&#8221;&#8230; Viva el Per\u00fa, Viva la Raza Incaica.<\/em>ulianov Guadalupe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Pizarro es uno de los fundadores de la naci\u00f3n peruana (trajo el mestizaje), y no lo es Atahualpa o Huascar, metanse en la cabeza que somos mestizos, no europeos o indigenas..<\/em> Lupe Ca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>no reniegues tanto de tu raza, que de espa\u00f1ol tenemos todos, lee aunque sea un poco de historia, Pizarro as\u00ed no te guste es parte de nuestra historia Conquistador del Per\u00fa esa es la verdad y fundador de nuestra hermosa ciudad de Lima, por eso sus restos reposan donde debe de estar punto.<\/em> Roberto Castillo Gonzales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>A mi me interesa que investiguen los huesos de Atahualpa y no de ese Ignorante analfabeto ladr\u00f3n,criminal, que destruyo una gran cultura deberian de haberlo quemado vivo,y sus restos que a\u00fan esta en la catedral enterrado deberian de votarlo a Espa\u00f1a Y El rey y el Pueblo espa\u00f1ol deben pedir perdo<\/em>. Irma Peres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>29\/06\/14.<a href=\"http:\/\/elcomercio.pe\/lima\/sucesos\/video-conoce-al-arqueologo-que-estudio-huesos-francisco-pizarro-noticia-15961166\">http:\/\/elcomercio.pe\/lima\/sucesos\/video-conoce-al-arqueologo-que-estudio-huesos-francisco-pizarro-noticia-15961166<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Pizarro es un personaje que ha sido maltratado por la ignorancia y por quienes s\u00f3lo pueden hacerse populares mancillando la honra del gran capit\u00e1n. En un pa\u00eds donde casi todos son mestizos, \u00bfc\u00f3mo pueden odiar a los espa\u00f1oles y a Pizarro?<\/em> Daniel G.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Si hubieras vivido en aquella \u00e9poca, lo m\u00e1s probable es que lo hayas odiado. Bien sabemos que los Espa\u00f1oles vinieron a saquear cuantas tierras encontraban. Ya se les acab\u00f3 el oro, ahora la crisis. <\/em>Dennis X.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>04\/02\/14.<a href=\"http:\/\/elcomercio.pe\/opinion\/columnistas\/francisco-pizarro-y-peru-hector-lopez-martinez-noticia-1707062\">http:\/\/elcomercio.pe\/opinion\/columnistas\/francisco-pizarro-y-peru-hector-lopez-martinez-noticia-1707062<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las opiniones expresan m\u00e1s que el pensar, el sentir hacia Pizarro y lo que representa la llegada espa\u00f1ola a estas tierras. Los foros consultados, presentan en su mayor\u00eda posiciones de rechazo o abierto desprecio hacia los conquistadores. Son percibidos como ignorantes, sanguinarios, ambiciosos o incluso inferiores a franceses e ingleses. Los incas son victimizados y se contrapone su sabidur\u00eda y civilizaci\u00f3n a la barbarie y codicia espa\u00f1ola. Sin embargo, es notoria la presencia de varios comentarios que apelan a la cr\u00edtica sobre la exageraci\u00f3n de la postura descrita. Estas opiniones apelan al discurso del mestizaje, y colocan a Pizarro como fundador de ciudades y la nacionalidad en el Per\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un apunte relevante es el empleo del lenguaje en estos comentarios. Donde lo m\u00e1s destacado es la peruanidad de los incas. Los espa\u00f1oles no habr\u00edan invadido el imperio del Tahuantinsuyo, sino el Per\u00fa. Atahualpa es m\u00e1s peruano que cualquier descendiente de los espa\u00f1oles nacidos ac\u00e1. El Per\u00fa de los incas constituye una naci\u00f3n usurpada por Espa\u00f1a. Este anacronismo que equipara a incas y peruanos est\u00e1 todav\u00eda muy vigente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os se hablaba del trauma de la conquista, para se\u00f1alar los conflictos de identidad nacionales, as\u00ed como los complejos de inferioridad al saberse herederos de un pueblo derrotado. Una \u201ccat\u00e1strofe psicol\u00f3gica\u201d para la poblaci\u00f3n ind\u00edgena al decir de Uriel Garc\u00eda en <em>El Nuevo Indio<\/em>. No es de extra\u00f1ar que Gonzalo Portocarrero, quien es el que m\u00e1s ha explorado el tema del imaginario nacional, caracterice al Per\u00fa como un <em>pa\u00eds de memorias heridas<\/em> y una naci\u00f3n que se haya <em>entre el (auto)desprecio y la amargura.<\/em> En gran medida esta imagen proviene de la interpretaci\u00f3n sobre la conquista y virreinato (al cual deber\u00e1 sumarse la guerra con Chile).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se afirma que los vencidos idealizan el pasado en clave ut\u00f3pica y los vencedores con notas \u00e9picas. He ah\u00ed la explicaci\u00f3n del fuerte nacionalismo incaico o andino. La conquista, por su parte, simboliza la usurpaci\u00f3n y nos hace hijos de una violaci\u00f3n hist\u00f3rica. Hecho profundo y psicol\u00f3gico, que subleva a\u00fan a criollos blancos. Al respecto, el notable pensador mexicano Octavio Paz, reflexionando sobre Los hijos de la chingada, nos dir\u00e1: <em>Si la chingada es una representaci\u00f3n de la Madre violada, no me parece forzado asociarla a la Conquista (espa\u00f1ola), que fue tambi\u00e9n una violaci\u00f3n, no solamente en el sentido hist\u00f3rico, sino en la carne misma de las indias. El s\u00edmbolo de la entrega es la Malinche, la amante de Cort\u00e9s<\/em>. (Paz: 94)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, el imaginario hist\u00f3rico peruano sobre el virreinato o colonia, mantiene la estructura manique\u00edsta de la conquista. Una visi\u00f3n general u homog\u00e9nea predomina sobre este periodo: <em>tres siglos de yugo espa\u00f1ol<\/em>. Imagen en gran medida deudora de la etapa de la independencia donde hab\u00eda que cuestionar las bases y legitimidad del dominio de la metr\u00f3poli espa\u00f1ola. El periodo colonial se asocia inmediatamente a abuso sobre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena: encomienda, mita, tributo y discriminaci\u00f3n. La imposici\u00f3n religiosa, la esclavitud y el expolio de las riquezas: oro y plata.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente se trata de una etapa m\u00e1s compleja, donde existi\u00f3 una legislaci\u00f3n de protecci\u00f3n (Leyes de indias), instituciones de participaci\u00f3n directa (Cabildo), \u00e9lites ind\u00edgenas que participaron de la explotaci\u00f3n, gran autonom\u00eda criolla (s. XVII), mercados de gran articulaci\u00f3n interna (circuitos comerciales en la sierra) y nuevas expresiones culturales que hoy conforman nuestro m\u00e1s apreciado patrimonio (arquitectura, poes\u00eda, m\u00fasica, pintura, etc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La simplificaci\u00f3n es una caracter\u00edstica del imaginario hist\u00f3rico. Se erige sobre prejuicios y estereotipos como antes se ha se\u00f1alado. El gran problema es que ha alimentado posiciones excluyentes frente a los legados hist\u00f3ricos. El legado andino es positivo en s\u00ed, mientras la herencia colonial es totalmente negativa. Ciertamente la sociedad colonial fue injusta, pero no fue b\u00e1rbara como sostienen los que han profundizado en esta etapa. La leyenda negra sobre Espa\u00f1a es algo muy extendido en el mundo, como se sabe es una visi\u00f3n negativa difundida por reinos rivales como Inglaterra y Holanda durante esos siglos. El imaginario peruano no escapa de ello. La imagen de las minas, el esclavismo, la discriminaci\u00f3n y abuso sobre ind\u00edgenas es m\u00e1s fuerte que cualquier consideraci\u00f3n sobre un legado positivo del virreinato.El trasfondo emotivo siempre ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que las consideraciones te\u00f3ricas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LA INDEPENDENCIA Y LA REP\u00daBLICA<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os el soci\u00f3logo Gonzalo Portocarrero, busc\u00f3 aproximarse al imaginario nacional, a trav\u00e9s de frases representativas de nuestra historia, surgidas en los dos \u00faltimos siglos: \u201cEl Per\u00fa es un mendigo sentado en un banco de oro\u201d; \u201cEl que no tiene de inga tiene de mandinga\u201d; \u201cDonde se pone el dedo salta la pus\u201d; \u201c\u00bfCu\u00e1ndo se jodi\u00f3 el Per\u00fa?, \u201cTodas las sangres\u201d; \u201c\u00a1Y no podr\u00e1n matarlo!\u201d.\u00a0Un an\u00e1lisis interesante que permit\u00eda descifrar nuestra idiosincrasia colectiva o social. Nuestro imaginario esta poblado de frases e im\u00e1genes, las cuales ostentan una enorme carga significativa. Tal es el caso del famoso cuadro de Juan Lepiani (1904), el cual representa la proclamaci\u00f3n oficial de la independencia el 28 de julio de 1821 por el general San Mart\u00edn. Es la pintura m\u00e1s difundida sobre esta etapa, pero que tiene el efecto de anclar la visi\u00f3n de la independencia en esta fecha. Responsabilidad del discurso oficial y no del artista por supuesto. Se invisibiliza as\u00ed, casi una d\u00e9cada de luchas previas, como las rebeliones de Tacna, Hu\u00e1nuco o Cusco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La visi\u00f3n sobre la independencia es heroica, manique\u00edsta, elitista, machista y centralista. Enfatiza a los grandes personajes (pr\u00f3ceres), contrapone bandos perfectamente definidos: espa\u00f1oles y americanos (cuando indios y criollos en realidad pod\u00edan hallarse en ambos bandos), no destaca la participaci\u00f3n popular, la participaci\u00f3n de las mujeres y las acciones de regiones distintas a Lima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recientemente el concurso, \u201cNarra tu independencia desde tu pueblo, distrito o ciudad\u201d, impulsado por los historiadores Cecilia M\u00e9ndez y Juan Carlos Estenssoro, ha buscado \u201cdessanmartinizar\u201d la independencia, visibilizando los distintos movimientos rebeldes, surgidos desde varios puntos del territorio del virreinato peruano. Esfuerzo loable, pero de efecto m\u00ednimo frente a una academia aislada y maestros de escuela que repiten cada a\u00f1o el discurso oficialmente aceptado. A ello, se suma el lugar central que ocupa el 28 de julio en el calendario c\u00edvico-patri\u00f3tico, un feriado no laborable que se extiende hasta el 29 de julio (\u201cfiestas patrias\u201d), y que adem\u00e1s sirve de ocasi\u00f3n para los mensajes a la naci\u00f3n del presidente, as\u00ed como los cambios de mandato. Ello sin mencionar todo el ceremonial de esos d\u00edas (Te Deum, discurso presidencial, desfile militar) y que cala en el imaginario nacional (ritualismo religioso, civil y militar).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La rep\u00fablica es el gran tema de reflexi\u00f3n, predominando la acusaci\u00f3n de ser una rep\u00fablica criolla. O sea una rep\u00fablica de espaldas a las mayor\u00edas, los ind\u00edgenas. La voz de Manuel Gonz\u00e1lez Prada es especialmente fuerte en este se\u00f1alamiento, mirada especialmente cr\u00edtica en a\u00f1os de derrota militar y humillaci\u00f3n nacional. Son numerosos los herederos del discurso incendiario de Gonz\u00e1lez Prada, su voz a\u00fan se trasluce en aquellos que cultivan y difunden la historia de denuncia (tal es el caso del influyente periodista C\u00e9sar Hildebrandt).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El siglo XIX es el siglo de la construcci\u00f3n del Estado. \u00c9poca ca\u00f3tica por el militarismo y los continuos golpes de estado. El auge guanero y el descontrol de estos ingresos, hacen que se perciba esta \u00e9poca primero como de anarqu\u00eda y despu\u00e9s como de despilfarro y corrupci\u00f3n. El imaginario nacional, oscila as\u00ed, entre \u201cLa prosperidad falaz\u201d (Basadre) y \u201cUn siglo a la deriva\u201d (Bonilla). El caudillismo ser\u00e1 nuestra principal herencia junto a un constitucionalismo m\u00e1s ficticio que real. Dictadores constitucionales en muchos casos. La figura del caudillo, re\u00fane en s\u00ed la b\u00fasqueda de los pueblos: un padre y un salvador u ordenador (patriarcado, hero\u00edsmo y mesianismo). En el imaginario nacional a\u00fan est\u00e1 la esperanza del caudillo, hoy llamado <em>outsider<\/em>. El problema es que se acepta f\u00e1cilmente, que tenga derecho a estar sobre o m\u00e1s all\u00e1 de la ley (Fujimori, Casta\u00f1eda).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia oficial est\u00e1 poblada de h\u00e9roes, en su mayor\u00eda provenientes de la guerra m\u00e1s significativa de nuestra historia republicana: La Guerra del Pacifico o Guerra con Chile. Hecho determinante en la construcci\u00f3n de una identidad nacional al cohesionarnos (despu\u00e9s del conflicto) frente a la permanente amenaza del vecino agresor. El sentimiento anti-chileno, es similar al sentimiento anti-espa\u00f1ol, en ambos se hayan las heridas del pasado no superado y el resentimiento consecuente (una \u201crabia narcisista\u201d en torno a una injuria psicol\u00f3gica no resulta, como se\u00f1ala el psicoanalista Max Hern\u00e1ndez). El revanchismo contra Chile aflora cada cierto tiempo, desde la prensa, el deporte, la pol\u00edtica y otros \u00e1mbitos. Sentimiento autodestructivo en \u00faltima instancia. El imaginario hist\u00f3rico peruano, se ha erigido sobre cierto autopadecimiento y victimizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anecd\u00f3ticamente, hace unos a\u00f1os un diario local, saco nuevamente a la venta la colecci\u00f3n de la notable \u201cHistoria de la Rep\u00fablica\u201d de Jorge Basadre. De los 18 tomos, los m\u00e1s dif\u00edciles de ubicar son los dos dedicados a la guerra del Pac\u00edfico. El destacado semanario Hildebrandt, no deja de pasar una sola edici\u00f3n, sin dedicarle un espacio a la guerra con Chile o rechazar la amenaza chilena actual (invasi\u00f3n econ\u00f3mica, armamentismo u otros). El diario La Raz\u00f3n, por su parte, se ha erigido como el panfleto antichileno por excelencia. Finalmente, no hace mucho tiempo se publicaba con \u00e9xito el panfleto \u201cOllanta\u201d, luego llamado \u201cAntauro\u201d, el cual exacerbaba hasta l\u00edmites insospechados el anchilenismo nacional. Todo ello, sumado a las innumerables reacciones chovinistas suscitadas durante el proceso de la Haya y el l\u00edmite mar\u00edtimo, denotan cuan presente esta Chile en nuestro imaginario y cuanto nos falta para superar los complejos sentimientos que ha dejado esa guerra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El imaginario hist\u00f3rico nacional, est\u00e1 poblado de im\u00e1genes, recuerdos, deseos e impulsos. Oscilamos a\u00fan entre la aceptaci\u00f3n y el autodesprecio. El discurso criollo del mestizaje, no ser\u00e1 suficiente, y es as\u00ed como se legitima y cobra relevancia el discurso indigenista, el cual cuestiona la narrativa hist\u00f3rica oficial. En el siglo XX, el neoindigenismo ser\u00e1 la base de lo que Portocarrero y Oliart denominaron \u201cla idea cr\u00edtica\u201d, la cual tendr\u00e1 como credo los siguientes art\u00edculos de fe:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; El Per\u00fa es un pa\u00eds de una civilizaci\u00f3n varias veces milenaria. La autonom\u00eda ha sido la condici\u00f3n b\u00e1sica de la historia peruana.<\/p>\n<p>&#8211; La invasi\u00f3n espa\u00f1ola representa una injusticia monstruosa. Los conquistadores trataron de arrebatar el pa\u00eds a sus leg\u00edtimos propietarios, quienes siempre resistieron y nunca se dejaron vencer.<\/p>\n<p>&#8211; La injusticia se ha perpetuado y hoy las clases altas y el capital extranjero contin\u00faan con la depredaci\u00f3n del mundo andino.<\/p>\n<p>&#8211; Las clases altas son for\u00e1neas, pero controlan el Estado y est\u00e1n aliadas con el imperialismo para oprimir al pueblo.<\/p>\n<p>&#8211; A pesar de todo hay una creciente toma de conciencia sobre esta realidad. La lucha armada y la revoluci\u00f3n llevaran a un cambio radical en el pa\u00eds. Estar\u00e1 nuevamente en manos de sus leg\u00edtimos propietarios. (Portocarrero: 388)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta \u201cidea cr\u00edtica\u201d, nace adem\u00e1s del encuentro entre el indigenismo y el discurso marxista m\u00e1s simple y dogm\u00e1tico. La dif\u00edcil realidad del Per\u00fa en los a\u00f1os 80s: crisis econ\u00f3mica y la lucha armada, ser\u00e1 el momento propicio para la difusi\u00f3n de estas ideas. A veinte a\u00f1os de distancia hoy, se mantienen todav\u00eda vigentes, a excepci\u00f3n del fuerte antiimperialismo y el entusiasmo por la revoluci\u00f3n. Se trata de una historia que se pretende cr\u00edtica, pero termina s\u00f3lo como historia negra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00eda necesario reactualizar la notable investigaci\u00f3n de Portocarrero y Oliart: \u201cEl Per\u00fa desde las escuelas\u201d, y descubrir exactamente el impacto del neoliberalismo, la globalizaci\u00f3n de las comunicaciones y la reactualizaci\u00f3n del nacionalismo en el pa\u00eds. Por ahora, es posible observar la vigencia del imaginario hist\u00f3rico de finales del siglo XX, pero tambi\u00e9n la creciente influencia de un optimismo Marca Per\u00fa, Mistura y Machu Picchu nueva maravilla del mundo. Optimismo de una generaci\u00f3n que ya no se agobia tanto con la pregunta: \u00bfCu\u00e1ndo se jodi\u00f3 el Per\u00fa?, ya sea por no conocer la obra de Vargas Llosao por el simple hecho de ser la generaci\u00f3n post-zavalita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>(*)<\/strong> Ponencia presentado en el XIX Coloquio Interdisciplinario de Investigaciones Hist\u00f3ricas (Universidad Villarreal, 15 de octubre del 2014).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Gonzalo Portocarrero: <em>\u201c\u00bfInacabadas Ruinas? Notas cr\u00edticas sobre el imaginario Peruano\u201d<\/em> en Racionalidad e Irracionalidad en la Cotidianidad del Sujeto. Huancayo, 2006. P\u00e1g. 15.<\/p>\n<p>(2) Jaume Aurell. <em>La formaci\u00f3n del imaginario hist\u00f3rico del nacionalismo catal\u00e1n, de la renaixenca al noucentisme (1830-1930).\u00a0<\/em><a href=\"http:\/\/www.ehu.es\/contenidos\/boletin_revista\/00021_revista_hc22\/es_revista\/adjuntos\/22_12.pdf\">http:\/\/www.ehu.es\/contenidos\/boletin_revista\/00021_revista_hc22\/es_revista\/adjuntos\/22_12.pdf<\/a><\/p>\n<p>(3) Mart\u00edn Tanaka. Entrevista en el diario El Comercio, 24\/08\/14. <a href=\"http:\/\/es.scribd.com\/doc\/237935656\/Cuando-el-Peru-nos-da-vueltas-Entrevista-Martin-Tanaka-en-El-Comercio\">http:\/\/es.scribd.com\/doc\/237935656\/Cuando-el-Peru-nos-da-vueltas-Entrevista-Martin-Tanaka-en-El-Comercio<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antonio Zapata V.\u00a0<em>Generaciones e independencia<\/em>. Revista Argumentos, a\u00f1o 4, n\u00b0 4. Septiembre 2010.<a href=\"http:\/\/www.revistargumentos.org.pe\/generaciones_e_idenpendencia.html\">http:\/\/www.revistargumentos.org.pe\/generaciones_e_idenpendencia.html<\/a><\/p>\n<p>Cecilia M\u00e9ndez.<em>\u00a0<\/em>\u201cLa guerra que no cesa: guerras civiles, imaginario nacional y la formaci\u00f3n del estado en el Per\u00fa\u201d.<em>\u00a0<\/em>En<em>\u00a0<\/em>L\u2019AtlantiqueR\u00e9volutionnaire. B\u00e9cherel: Editions Les Pers\u00e9ides, 2013.<\/p>\n<p>Cecilia M\u00e9ndez. Revista ideele n\u00b0229. Mayo 2013.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.revistaideele.com\/ideele\/content\/cecilia-m%C3%A9ndez-%E2%80%9Cla-historia-hay-que-reescribirla-todita\">http:\/\/www.revistaideele.com\/ideele\/content\/cecilia-m%C3%A9ndez-%E2%80%9Cla-historia-hay-que-reescribirla-todita<\/a><\/p>\n<p>Ernesto S\u00e1bato. \u201cNi leyenda negra ni leyenda blanca\u201d, diario El Pa\u00eds, Espa\u00f1a, 02 de enero de 1991.<\/p>\n<p>Gonzalo Portocarrero.\u00a0<em>El imaginario peruano<\/em>. Taller de Estudios de las Mentalidades Populares. Tercer Encuentro de Investigadores en Cultura. Alberto Flores Galindo<em>. 10 y 11 de Junio del 2004.<\/em><\/p>\n<p>Gonzalo Portocarrero,\u00a0<em>Racismo y Mestizaje<\/em>, Fondo editorial del congreso del Per\u00fa, Lima 2007.<\/p>\n<p>Gonzalo Portocarrero y Patricia Oliart. <em>El Per\u00fa desde la escuela<\/em>. Instituto de apoyo agrario. Lima, 1989.<\/p>\n<p>Hugo Neira. <em>Hacia la tercera mitad. Per\u00fa XVI-XX. Ensayos de relectura her\u00e9tica.<\/em>\u00a0Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Lima, 2009.<\/p>\n<p>Hugo Neira. <em>\u00bfQu\u00e9 es naci\u00f3n?<\/em>. Fondo editorial de la universidad San Mart\u00edn de Porres. Lima, 2013.<\/p>\n<p>Hugo Mancilla. <em>Una mirada cr\u00edtica sobre el indianismo y la descolonizaci\u00f3n<\/em>. Rinc\u00f3n ediciones. La Paz, 2014.<\/p>\n<p>Jorge Basadre. <em>La promesa de la vida peruana y otros ensayos<\/em>. Editorial Juan Mej\u00eda Baca. Lima, 1958.<\/p>\n<p>Joseph P\u00e9rez. <em>La Leyenda Negra<\/em>. Editorial Gadir, Espa\u00f1a 2012.<\/p>\n<p>Juan Luis Orrego. <em>Reconstruyendo la independencia<\/em>, diario El Comercio, 10 de enero del 2010.<\/p>\n<p>Liliana Regalado de Hurtado. Cl\u00edo y Mnem\u00f3sine. Estudios sobre historia, memoria y pasado reciente. Fondo editorial PUCP y San Marcos. Lima, 2007.<\/p>\n<p>Manuel Burga. <em>La historia y los historiadores en el Per\u00fa<\/em>. Fondo editorial de la universidad nacional mayor de San Marcos. Lima, 2005.<\/p>\n<p>Marc Ferro. <em>Como se cuenta la historia a los ni\u00f1os en el mundo entero<\/em>. FCE. M\u00e9xico, 1990.<\/p>\n<p>Mart\u00edn Tanaka. <em>La historia y la identidad peruana<\/em>. Diario La Rep\u00fablica, 19 de febrero del 2012.<\/p>\n<p>Max Hern\u00e1ndez.\u00a0<em>En los m\u00e1rgenes de nuestra memoria hist\u00f3rica<\/em>. Fondo editorial de la USMP. Lima, 2012.<\/p>\n<p>Pablo Macera.\u00a0<em>Conversaciones con Basadre<\/em>. Mosca Azul Editores. Lima, 1979.<\/p>\n<p>Octavio Paz. <em>El laberinto de la soledad<\/em>. FCE. M\u00e9xico, 2004.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Porras Barrenechea. <em>Mito, tradici\u00f3n e historia del Per\u00fa<\/em>. Peisa, Biblioteca peruana. Lima, 1964.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL IMAGINARIO HIST\u00d3RICO PERUANO: REPRESENTACIONES Y MENTALIDADES \u00a0SOBRE LA \u201cHISTORIA NACIONAL\u201d (*) &nbsp; La \u201chistoria nacional\u201d es producto de una narrativa o discurso oficial. Un conjunto de creencias transmitidas a trav\u00e9s de las escuelas, los medios e instituciones. Una concepci\u00f3n del pasado, como una herencia com\u00fan que nos encamina al progreso. El Estado-naci\u00f3n se origina y legitima en la aceptaci\u00f3n de esta visi\u00f3n de nuestra historia. Sin embargo, el discurso oficial es cuestionado por otras miradas al pasado hist\u00f3rico, &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/es\/el-imaginario-historico-peruano-representaciones-y-mentalidades-sobre-la-historia-nacional\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">El Imaginario Hist\u00f3rico Peruano: Representaciones y Mentalidades  sobre la \u201cHistoria Nacional\u201d.<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,8],"tags":[247,248,151],"class_list":["post-1870","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eddy-romero-meza","category-espanol","tag-historia-nacional","tag-imaginario","tag-representaciones-historicas"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"es","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1870"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1870\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}