{"id":1796,"date":"2014-08-24T14:23:53","date_gmt":"2014-08-24T14:23:53","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1796"},"modified":"2014-08-24T14:23:53","modified_gmt":"2014-08-24T14:23:53","slug":"positivismo-y-anacronismo-en-la-historia-del-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/positivismo-y-anacronismo-en-la-historia-del-peru\/","title":{"rendered":"Positivismo y anacronismo en la historia del Per\u00fa."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Positivismo-y-anacronismo-en-la-historia-del-Per\u00fa..jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1801\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Positivismo-y-anacronismo-en-la-historia-del-Per\u00fa.-300x210.jpg\" alt=\"Positivismo y anacronismo en la historia del Per\u00fa.\" width=\"346\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>POSITIVISMO Y ANACRONISMO EN LA HISTORIA DEL PER\u00da<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>El mal uso que la ideolog\u00eda suele hacer del pasado <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>se basa m\u00e1s en el anacronismo que en la mentira.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Eric Hobsbawm<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La historia oficial busca afianzar una idea de naci\u00f3n o comunidad imaginada, y coexiste con numerosos discursos hist\u00f3ricos que desean legitimar posturas pol\u00edticas o proyectos culturales: marxismo, indigenismo, hispanismo, etc. La historia se convierte as\u00ed en \u00a0un campo de batalla ideol\u00f3gico, donde su escritura es una apuesta pol\u00edtica adem\u00e1s de epistemol\u00f3gica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, c\u00f3mo lograr una historia con mayores grados de objetividad, qu\u00e9 caminos seguir o evitar en este controvertido oficio. En tiempos de conmemoraciones por el bicentenario de la independencia en Am\u00e9rica, es imperativo reflexionar sobre la pr\u00e1ctica historiogr\u00e1fica, y adem\u00e1s sobre su ense\u00f1anza. Ello para evitar que esta disciplina sea reducida a mero instrumento ideol\u00f3gico o erudici\u00f3n vana. En esta ocasi\u00f3n quisiera detenerme en la influencia positivista en nuestra historia, as\u00ed como en la recurrencia del anacronismo en la concepci\u00f3n de la historia peruana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su interesante libro <em>Antimanual del mal historiador<\/em>, Carlos Aguirre Rojas, dedica un cap\u00edtulo a lo que \u00e9l denomina \u201clos siete pecados capitales del mal historiador\u201d, dentro de los cuales figurar\u00edan:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>El positivismo<\/li>\n<li>El anacronismo<\/li>\n<li>La noci\u00f3n de tiempo (\u00fanica y homog\u00e9nea)<\/li>\n<li>La idea limitada de progreso<\/li>\n<li>Actitud profundamente acr\u00edtica<\/li>\n<li>B\u00fasqueda de una \u201cobjetividad\u201d y neutralidad\u201d absoluta.<\/li>\n<li>El postmodernismo en historia<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor apunta tambi\u00e9n, que estos siete vicios historiogr\u00e1ficos se manifiestan despu\u00e9s de m\u00faltiples maneras. Naturalmente, el objetivo es explicitarlos para poder esquivarlos o contrarrestarlos, s\u00f3lo as\u00ed se lograr\u00eda <em>hacer<\/em> y <em>ense\u00f1ar<\/em> una historia diferente y muy superior a la hoy existente. (1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debido a la extensi\u00f3n que exige este texto, como ya lo adelantamos, solo nos limitaremos a los dos primeros \u201cpecados\u201d, quedando la tentaci\u00f3n de abordar los otros en siguientes art\u00edculos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Positivismo e historia peruana<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ha afirmado que la en la base del positivismo existe una epistemolog\u00eda ingenua y acr\u00edtica, ya que: \u201cel positivismo considera el objeto del conocimiento hist\u00f3rico como un dato ya construido y el conocimiento hist\u00f3rico como el registro o la fotograf\u00eda de ese objeto. La objetividad del conocimiento hist\u00f3rico consiste en percibir el dato tal como es\u00a0<em>(wie es eigentlich gewesen),\u00a0<\/em>en registrar los hechos en estado bruto, en su verdad original, fuera de toda interpretaci\u00f3n. El ideal del positivismo hist\u00f3rico es llegar a la exactitud fr\u00eda, neutra, impersonal de las ciencias naturales, como la bot\u00e1nica, la biolog\u00eda, la qu\u00edmica. Se mantiene rigurosamente en el nivel de los hechos, en su pura materialidad\u201d (2).\u00a0 O sea, como sostiene Carlos Aguirre, nos encontramos frente a una concepci\u00f3n hist\u00f3rica esencialmente renuente a la filosof\u00eda, teor\u00eda y metodolog\u00eda. Una historia que limita la labor del historiador a la revisi\u00f3n y clasificaci\u00f3n de las fuentes escritas, y cuyo producto es una narraci\u00f3n o descripci\u00f3n de lo contenido en los documentos. El positivismo hist\u00f3rico rechaza toda interpretaci\u00f3n cr\u00edtica y creativa de los hechos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una historia adem\u00e1s centrada en los grandes hechos pol\u00edticos y militares del pasado. Una historia peligrosamente acr\u00edtica con los grupos de poder examinados; y adem\u00e1s reducida a simple ejercicio de erudici\u00f3n (\u201ccolecciones de hechos muertos\u201d al decir de Marx). Carlos Aguirre, apunta sobre esto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026 la verdadera historia solo se construye cuando, apoyados en esos resultados de trabajo erudito, accedemos al nivel de la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, a la explicaci\u00f3n razonada y sistem\u00e1tica de los hechos, de los fen\u00f3menos y de los procesos y situaciones hist\u00f3ricas que estudiamos. Porque solo transitamos desde esa erudici\u00f3n todav\u00eda limitada hasta la verdadera historia, si reconocemos la importancia fundamental de este trabajo de la interpretaci\u00f3n y de la explicaci\u00f3n hist\u00f3ricas, que construyen modelos comprehensivos, que ordenan y dan sentido a los hechos y fen\u00f3menos hist\u00f3ricos, integrando a estos \u00faltimos dentro de las grandes tendencias evolutivas del desarrollo hist\u00f3rico, y estableciendo de modo coherente y sint\u00e9tico, tambi\u00e9n los porqu\u00e9s y los c\u00f3mos de los distintos problemas investigados<\/em>. (3)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy es inconcebible una historia que no sea cr\u00edtica, una que se aproxime al pasado de forma din\u00e1mica y abierta a nuevos m\u00e9todos de investigaci\u00f3n. La historia positivista fue cuestionada durante todo el siglo XX, sin embargo su vigencia es notoria, sobre todo en el campo educativo donde la ense\u00f1anza a veces no difiere mucho de la practicada en el siglo XIX: \u00e9nfasis en los datos, fechas e informaci\u00f3n. Una historia centrada en los grandes hombres (generales, pol\u00edticos, virreyes, etc.); o sea la \u201chistoria desde arriba\u201d. Finalmente, una did\u00e1ctica que derivada del positivismo hist\u00f3rico, puede reducir una clase a \u201cpresidentes-obras\u201d, \u201cvirreyes-obras\u201d o colecci\u00f3n de militares y batallas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La herencia del positivismo hist\u00f3rico est\u00e1 fuertemente internalizada en la concepci\u00f3n de la historia de la sociedad en general (imaginarios, representaciones, mentalidades). Los medios de comunicaci\u00f3n, especialmente la televisi\u00f3n y el cine, difunden esta visi\u00f3n simplista o reduccionista de la narrativa hist\u00f3rica. Ello sin menospreciar las fant\u00e1sticas producciones hist\u00f3ricas surgidas en los \u00faltimos a\u00f1os, pero que son la excepci\u00f3n y no la regla general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los libros y manuales de historia son numerosos en el pa\u00eds. El surgimiento de academias y colegios pre-universitarios, multiplic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s los textos, pero lamentablemente solo los oriento a fines directos de ingreso a la universidad. Un conglomerado de datos especialmente de car\u00e1cter pol\u00edtico-militar llena sus p\u00e1ginas, y se impone una ense\u00f1anza basada en el memorismo y no la comprensi\u00f3n. Muchos estudiantes arriban as\u00ed a la universidad, y ello ha obligado en parte, a la aparici\u00f3n de textos que busquen superar estas pobres visiones de la historia peruana y mundial. Dentro de estos textos podr\u00eda ubicarse el libro \u201cHistoria del Per\u00fa contempor\u00e1neo\u201d de Carlos Contreras y Marcos Cueto, obra que tiene la virtud de abordar la historia peruana del siglo XIX y XX, tanto desde los aspectos pol\u00edticos, como econ\u00f3micos y socio-culturales. Un texto de f\u00e1cil lectura y que explica con cierta suficiencia los distintos fen\u00f3menos hist\u00f3ricos que ha atravesado el Per\u00fa en el periodo que examina. Su aporte radica en ser una obra de s\u00edntesis hist\u00f3rica, que incluye una mirada cr\u00edtica al desarrollo republicano. (4)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resaltable tambi\u00e9n, es el reciente esfuerzo editorial de la Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, de aproximar a los estudiantes a la historia del Per\u00fa y el mundo, a trav\u00e9s de obras de visi\u00f3n panor\u00e1mica del siglo XX, escritas por excelentes historiadores, quienes practican a su vez la docencia universitaria. Se trata de los libros: <em>Un mundo incierto. Historia universal contempor\u00e1nea<\/em> de Antonio Zapata y <em>El Per\u00fa del siglo XX<\/em> de Juan Luis Orrego. Este \u00faltimo, explica claramente la intenci\u00f3n de estas obras, al se\u00f1alar en una reciente entrevista:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026 la idea era interpretar el siglo\u00a0XX, que no sea un texto con una hemorragia de datos, sino uno explicativo. Y trat\u00e9 de incorporar no solo la cuesti\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n algo que le interesa mucho a los chicos: los cambios culturales, mentales, la vida cotidiana, el deporte. Y en la medida de lo posible, relacionar la historia del Per\u00fa con lo que pasa en Am\u00e9rica Latina y en el mundo. Entonces, la idea es dar una visi\u00f3n total del siglo\u00a0XX. <\/em>(5)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Superar el positivismo hist\u00f3rico, supone muchas variables. La primera, evidenciar las limitaciones de esta corriente te\u00f3rica, y principalmente estimular una historia explicativa que llegue al gran p\u00fablico. Libros rigurosos que no prescindan de la visi\u00f3n cr\u00edtica y mirada de largo alcance. Crear generaciones de estudiantes formados en una historia centrada en la interpretaci\u00f3n-explicaci\u00f3n, y no en la simple descripci\u00f3n vac\u00eda de los \u201cgrandes hechos hist\u00f3ricos\u201d.\u00a0 Ello claro, sin dejar de entender que <em>historia cr\u00edtica<\/em> no es igual a <em>historia negra<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Anacronismo e historia peruana <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El anacronismo, seg\u00fan Lucien Febvre es el \u201cpecado de los pecados\u201d del historiador. Este podemos definirlo como el: \u201cError que consiste en suponer acaecido un hecho antes o despu\u00e9s del tiempo en que sucedi\u00f3 y, por extensi\u00f3n, incongruencia que resulta de presentar algo como propio de una \u00e9poca a la que no corresponde. Persona o cosa anacr\u00f3nica\u201d (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, un concepto m\u00e1s amplio e interesante lo hallamos en el historiador colombiano Ren\u00e1n Silva Olarte, quien afirma: \u201cdigamos que el anacronismo es una forma de pasar por encima de las dimensiones de tiempo, espacio y lenguaje espec\u00edficos, que son constitutivas de una sociedad, lo que lleva al historiador (o al antrop\u00f3logo o al soci\u00f3logo) a pasar por encima de lo que Baruch Spinoza llamaba la \u201cdiferencia espec\u00edfica\u201d, introduciendo en el an\u00e1lisis objetos, procesos, actitudes y formas de percepci\u00f3n y representaci\u00f3n que la\u00a0<em>historicidad misma de esa sociedad particular\u00a0<\/em>de la que se trata no autoriza, bien sea porque se encuentran por fuera del marco de posibilidades hist\u00f3ricas que esa sociedad ha producido, o por el contrario, porque se localizan en un horizonte de expectativas que la sociedad ha superado\u201d (6).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El anacronismo forma parte de la vida com\u00fan, lo vemos todo el tiempo en los di\u00e1logos cotidianos, las aulas, el cine, los best seller literarios, etc. Sin embargo, es algo muy cuestionable verlo en muchos textos hist\u00f3ricos que circulan en nuestro medio acad\u00e9mico y educacional. Los historiadores y escritores de historia en general, muchas veces asumimos r\u00e1pidamente, premisas equivocadas, ya sea en el lenguaje que empleamos, o en la interpretaci\u00f3n de las mentalidades e instituciones de la \u00e9poca a la que nos aproximamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el campo del lenguaje por ejemplo, la sem\u00e1ntica hist\u00f3rica merece un mayor detenimiento por parte de nosotros como investigadores. Palabras como: naci\u00f3n, patria, pueblo, libertad, revoluci\u00f3n, democracia, Estado, rep\u00fablica, etc.; poseen significados que exigen mayor precisi\u00f3n antes de su uso en los textos hist\u00f3ricos o de ciencias sociales en general (7). La escritura de la historia requiere una mayor sensibilidad frente el cambio hist\u00f3rico, una mayor comprensi\u00f3n frente al tiempo hist\u00f3rico. Como se\u00f1ala Carlos Aguirre, no habr\u00e1 buena historia sin la capacidad de \u201cextra\u00f1amiento\u201d y de \u201cautoexilio\u201d intelectual de nuestra propia circunstancia hist\u00f3rica. Cambian o se transforman los modos de producci\u00f3n, surgen nuevas ideolog\u00edas pol\u00edticas, conflictos de clases, t\u00e9cnicas militares, pr\u00e1cticas religiosas, h\u00e1bitos sexuales, cosmovisiones culturales. Ello nos obliga a acercarnos con mayor prudencia, para hallar el verdadero sentido hist\u00f3rico o \u201cesp\u00edritu de una \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mayor ejemplo de anacronismo es juzgar a los individuos y sociedades desde los valores presentes. As\u00ed, cuando el notable pensador peruano Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, afirma que: \u201cEl chino\u2026parece haber inoculado en su descendencia, el fatalismo, la apat\u00eda, las taras del Oriente decr\u00e9pito\u201d (7 ensayos\u2026); o cuando se\u00f1ala que: \u201cEl aporte del negro, venido como esclavo, casi como mercader\u00eda, aparece m\u00e1s nulo y negativo a\u00fan. El negro trajo su sensualidad, su superstici\u00f3n, su primitivismo. No estaba en condiciones de contribuir a la creaci\u00f3n de una cultura, sino m\u00e1s bien de estorbarla con el crudo y viviente influjo de su barbarie\u201d; la primera reacci\u00f3n es rechazar el evidente racismo en las expresiones del gran amauta; sin embargo una reflexi\u00f3n m\u00e1s detenida, nos lleva a comprender que el racismo cient\u00edfico era el sentido com\u00fan de muchos intelectuales, a\u00fan en esta \u00e9poca. Estereotipos colonialistas, de los cuales no estaba libre, ni siquiera alguien que dedic\u00f3 su vida a superar el colonialismo e injusticias hist\u00f3ricas. (8)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comprender el misticismo de Santa Rosa de Lima ubic\u00e1ndolo en el contexto mental y religioso del siglo XVII, y no juzgar sus actos de autoflagelamiento desde el presente. Entender el heroicismo militar decimon\u00f3nico desde valores como el sacrificio en defensa de la patria, propio del romanticismo, permite comprender gestos como los de Alfonso Ugarte, Francisco Bolognesi o Miguel Grau en la guerra con Chile.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Requerimos perspectivas hist\u00f3ricas alejadas de paradigmas acr\u00edticos como el positivismo y representaciones hist\u00f3ricas que no caigan en el anacronismo. Recordemos que las ideolog\u00edas pol\u00edticas buscan resaltar u ocultar hechos hist\u00f3ricos, construir relatos nacionales que privilegian ciertos \u00e1mbitos y destacar figuras asign\u00e1ndoles virtudes y una psicolog\u00eda que ser\u00eda la de nuestro tiempo, no de ellos. Necesitamos en suma: <em>captar una \u00e9poca hist\u00f3rica determinada en el plano mismo de sus coordenadas hist\u00f3ricas, evitando trasladar a una sociedad formas sociales y culturales que le hayan sido ajenas, es uno de los supuestos b\u00e1sicos del trabajo del historiador.<\/em> (9)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0 Carlos Aguirre Rojas. <em>Antimanual del mal historiador<\/em>,. Ediciones Ba\u00fal del libro. La Paz. 2014. P\u00e1g. 49.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2)\u00a0\u00a0 Positivismo hist\u00f3rico. <a href=\"http:\/\/www.mercaba.org\/DicTF\/TF_positivismo_historico.htm\">http:\/\/www.mercaba.org\/DicTF\/TF_positivismo_historico.htm<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3)\u00a0\u00a0 El autor tambi\u00e9n agrega: \u201cPorque \u00bfde qu\u00e9 nos sirve saber cu\u00e1ndo y d\u00f3nde acontecieron ciertos hechos hist\u00f3ricos, si <em>no <\/em>somos capaces de explicar tambi\u00e9n las causas profundas, mediatas e inmediatas que provocaron y suscitaron estos hechos, y si no tenemos la habilidad de explicar, igualmente, la razones concretas y el sentido esencial que determinan que tal hecho se haya producido en ese momento y no antes ni despu\u00e9s, en ese lugar y en ninguna otra parte, y adem\u00e1s que haya acontecido del <em>modo concreto<\/em> en que sucedi\u00f3 y no de otra forma, teniendo por a\u00f1adidura el peculiar desenlace o resultado que tuvo y no cualquier otro destino posible?. Y son precisamente todo ese tipo de preguntas, las que nunca se plantea el historiador positivista, ocupado solo de expurgar los documentos de archivo, para fijar \u00fanicamente las fechas y los lugares de los \u201chechos tal y como han acontecido\u201d. Op. cit., pp. 52-53.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(4)\u00a0\u00a0 Como toda obra, el texto de Contreras y Cueto, no est\u00e1 exento de cr\u00edticas y una especialmente relevante fue la del historiador y soci\u00f3logo Hugo Neira, quien reflexionando sobre la formaci\u00f3n universitaria, se\u00f1alaba que esta es cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil, basada en separatas o res\u00famenes y prescindiendo del contacto directo con los libros cl\u00e1sicos de las ciencias sociales. Para este riguroso profesor universitario, formado en la academia francesa, el texto de Contreras y Cueto, era pobre en contenidos y excesivamente simplificador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5)\u00a0\u00a0 Diario <em>El Comercio<\/em>, 12 de agosto del 2014. \u00a0<a href=\"http:\/\/elcomercio.pe\/lima\/patrimonio\/historia-que-nos-ensenan-heredera-siglo-xix-noticia-1749444\">http:\/\/elcomercio.pe\/lima\/patrimonio\/historia-que-nos-ensenan-heredera-siglo-xix-noticia-1749444<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6)\u00a0\u00a0 Ren\u00e1n Silva Olarte. <em>Del anacronismo en Historia y en Ciencias Sociales. <\/em>Revista<em> Historia Cr\u00edtica.<\/em> Nov. 2009, pp. 278-299.Universidad de Los Andes (Colombia). <em>\u00a0<\/em><br \/>\n<a href=\"http:\/\/historiacritica.uniandes.edu.co\/view.php\/628\/view.php\">http:\/\/historiacritica.uniandes.edu.co\/view.php\/628\/view.php<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(7)\u00a0\u00a0 Un ejemplo es el concepto de \u201cLibertades\u201d, el cual: <em>es una palabra que remite a todas las formas de privilegio en una sociedad que, aproximadamente, puede caracterizarse como de \u201ccuerpos y \u00f3rdenes\u201d. Su significado se relaciona de manera directa con el conocido sistema de privilegios corporativos y de fueros, que caracterizaba a las sociedades hispanoamericanas en tanto parte integral de una monarqu\u00eda que en Espa\u00f1a siempre tuvo que pactar con los \u201ccuerpos de la sociedad\u201d y que en sus posesiones de Ultramar, a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles de controlar por las distancias y la debilidad de las formas estatales, conocieron un amplio desarrollo, no s\u00f3lo en el marco de la sociedad dominante, del mundo de los privilegiados, sino tambi\u00e9n de los comunidades ind\u00edgenas y negras y de los \u201ccuerpos de oficios\u201d. <\/em>Ren\u00e1n Silva Olarte. Op. cit.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(8)\u00a0\u00a0 Sin embargo, conviene se\u00f1alar tambi\u00e9n que: <em>En la d\u00e9cada de 1920, el periodo m\u00e1s intenso del pensamiento racial\u2026 Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui\u2026 se incorpor\u00f3 a la tendencia de definir a la raza en t\u00e9rminos culturales y as\u00ed contradijo la tendencia dominante europea hacia el pesimismo racial. Al hacer esto, neg\u00f3 la naturaleza inmutable de las razas, al igual que la preeminencia del determinismo biol\u00f3gico, y propuso, como muchos otros, que las condiciones circundantes (que de acuerdo al lenguaje marxista llam\u00f3 \u2018fuerzas productivas\u2019) eran cruciales en determinar las razas.<\/em>\u00a0Juan E. de Castro.\u00a0 Revista <em>A Contra corriente<\/em>. Vol. 7, n\u00b0 2, pp. 80-91. North Carolina State University. 2010. <a href=\"http:\/\/www.ncsu.edu\/acontracorriente\/winter_10\/articles\/de_Castro.pdf\"><em>http:\/\/www.ncsu.edu\/acontracorriente\/winter_10\/articles\/de_Castro.pdf<\/em><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(9)\u00a0\u00a0 Ren\u00e1n Silva Olarte. Ib\u00edd.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POSITIVISMO Y ANACRONISMO EN LA HISTORIA DEL PER\u00da \u00a0 El mal uso que la ideolog\u00eda suele hacer del pasado se basa m\u00e1s en el anacronismo que en la mentira. Eric Hobsbawm &nbsp; &nbsp; La historia oficial busca afianzar una idea de naci\u00f3n o comunidad imaginada, y coexiste con numerosos discursos hist\u00f3ricos que desean legitimar posturas pol\u00edticas o proyectos culturales: marxismo, indigenismo, hispanismo, etc. La historia se convierte as\u00ed en \u00a0un campo de batalla ideol\u00f3gico, donde su escritura es una &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/es\/positivismo-y-anacronismo-en-la-historia-del-peru\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Positivismo y anacronismo en la historia del Per\u00fa.<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,8],"tags":[229,224,230],"class_list":["post-1796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eddy-romero-meza","category-espanol","tag-anacronismo","tag-historia-del-peru","tag-positivismo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"es","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1796"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1796\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}