{"id":1585,"date":"2014-05-31T17:51:15","date_gmt":"2014-05-31T17:51:15","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1585"},"modified":"2014-05-31T17:51:15","modified_gmt":"2014-05-31T17:51:15","slug":"las-sucesiones-en-el-imperio-de-los-incas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/las-sucesiones-en-el-imperio-de-los-incas\/","title":{"rendered":"Las sucesiones en el imperio de los incas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/LAS-SUCESIONES-INCAICAS.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1586\" alt=\"LAS SUCESIONES INCAICAS\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/LAS-SUCESIONES-INCAICAS-208x300.png\" width=\"208\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>LAS SUCESIONES EN EL IMPERIO DE LOS INCAS<\/strong><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>El Tahuantinsuyo propiamente fue s\u00f3lo la etapa imperial de los incas; apenas 94 a\u00f1os desde Pachac\u00fatec hasta Atahualpa. De mayor duraci\u00f3n fue el periodo curacal, \u00e9poca en que los incas estuvieron circunscritos s\u00f3lo al territorio cusque\u00f1o. En este contexto, el \u201csistema sucesorio\u201d experimento cambios, ya sea en los a\u00f1os de confederaci\u00f3n cusque\u00f1a, as\u00ed como en los de expansi\u00f3n imperial.\u00a0Lamentablemente, muchos han sido los obst\u00e1culos para comprender cabalmente la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de los incas. Uno de ellos, los funcionarios espa\u00f1oles del siglo XVI, quienes presentaron intencionalmente la sucesi\u00f3n de autoridades incaicas como un proceso ca\u00f3tico e injusto; esto para deslegitimar el orden tahuantinsuyano y as\u00ed justificar la conquista. T\u00f3mese en cuenta que bajo el gobierno del virrey Toledo, se elaboro una historia de los incas, donde estos aparec\u00edan como tiranos, opresores de los curacas locales o pueblos asimilados. Es por ello que, frente a este orden injusto, la corona espa\u00f1ola, pod\u00eda atribuirse el derecho de nombrar nuevos curacas para estos territorios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de todo, las cr\u00f3nicas espa\u00f1olas son variadas, y es posible reconstruir una historia veraz de los incas; esto gracias a los numerosos testimonios recogidos durante y despu\u00e9s de la conquista.\u00a0 Estos documentos de \u00e9poca, por ejemplo, dan cuenta de la complejidad de las sucesiones en el poder entre los incas, as\u00ed como permiten deducir las tergiversaciones que existen sobre este asunto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sucesiones incaicas <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La etnohistoriadora Mar\u00eda Rostworowski, ha descrito numerosos sistemas sucesorios aplicados entre los pueblos andinos; pero cuya comprensi\u00f3n exige el olvidar los tradicionales sistemas de sucesi\u00f3n europeos (primogenituras y mayorazgos), dado que corresponden a esquemas totalmente ajenos a la mentalidad andina. Lamentablemente este hecho fue soslayado por los cronistas de la \u00e9poca, y por ello es prudente tomar en cuenta que<em>:<\/em>\u00a0<em>debemos analizar las referencias suministradas por las cr\u00f3nicas, en lo posible con una visi\u00f3n andina, no europea. Esto no se debe a una postura antiespa\u00f1ola, sino simplemente a una comprensi\u00f3n de que lo andino y lo hispano poseen tradiciones muy particulares y distintas<\/em> (1). Recu\u00e9rdese que en este sentido, igualmente absurdo seria pretender estudiar la historia europea desde una \u00f3ptica andina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunos cronistas del siglo XVI, dieron por sentado que en el incario, heredaba la mascaipaicha el primog\u00e9nito. Sin embargo debemos recordar que esta creencia, divulgada en Europa sobre todo por Garcilaso de la Vega dentro de los Comentarios Reales, obedece a la imperiosa necesidad del cronista de ajustar los h\u00e1bitos sucesorios incaicos (de tipo matrilineal), a una realidad donde la sucesi\u00f3n patrilineal era predominante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La revisi\u00f3n de la literatura sobre tema: las sucesiones incaicas; permite comprobar que existen tres modalidades explicativas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>La sucesi\u00f3n incaica europeizada<\/li>\n<li>La sucesi\u00f3n incaica meritocr\u00e1tica<\/li>\n<li>La sucesi\u00f3n incaica generacional<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El investigador Hern\u00e1ndez Astete, describe este hecho del siguiente modo: <em>De un lado, est\u00e1 aquella que entiende la informaci\u00f3n de las cr\u00f3nicas andinas textualmente y presenta una visi\u00f3n de la sucesi\u00f3n incaica que incorpora a los Andes los lineamientos de la sucesi\u00f3n din\u00e1stica europea de la \u00e9poca. En esta postura intervienen -entre otros- los conceptos de bastard\u00eda, legitimidad y primogenitura. De otro lado, se ha desarrollado otro planteamiento que pretende ser m\u00e1s cr\u00edtico con las fuentes y plantea una estructura alternativa. As\u00ed, desde la Etnohistoria, la tesis de la \u201chabilidad\u201d para gobernar ha cobrando fuerza como uno de los lineamientos principales en el tema de la sucesi\u00f3n incaica (\u2026) la sucesi\u00f3n del poder a los hermanos del gobernante parece ser previa al paso del mismo a la siguiente generaci\u00f3n<\/em> (2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n describiremos los aspectos fundamentales para entender la sucesi\u00f3n en el poder del incario.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><strong>La sucesi\u00f3n incaica como espejo europeo<\/strong><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Esta se inspira principalmente en los Comentarios Reales de los Incas. En esta obra, Garcilaso presenta dos dinast\u00edas (hurin y hanan) as\u00ed como una lista real de 14 incas (C\u00e1pac Cuna). Es la explicaci\u00f3n m\u00e1s difundida en las escuelas por ejemplo. Las sucesi\u00f3n incaica es directamente de padre a hijo (inca-auki, este \u00faltimo traducido por Garcilaso como \u201cinfante\u201d) y se transmite en general la idea del incario como una monarqu\u00eda similar a las de la Europa del siglo XVI.\u00a0Esta versi\u00f3n tiene el defecto adem\u00e1s de perpetuar la idea un imperio que s\u00f3lo tuvo 14 incas. Hecho que ha sido totalmente descartado por Mar\u00eda Rostworowski, quien apunta que entre los incas, cuando un gobernante no era digno, era borrado de la memoria hist\u00f3rica del imperio. Tal es el caso de Inca Urco, corregente de Viracocha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunos cronistas por ejemplo, consideraron a Hu\u00e1scar como primog\u00e9nito de Huayna C\u00e1pac, y por lo tanto poseedor de plenos derechos en la sucesi\u00f3n; y juzgaron la rebeld\u00eda de Atahualpa como una prerrogativa en su calidad de heredero de un inexistente reino de Quito. En otras palabras, dieron una explicaci\u00f3n europea a la lucha entre los aukis (derecho de primogenitura vs. alta nobleza local). Mar\u00eda Rostworowski, se\u00f1ala que cronistas como Diego de Molina, Estete y L\u00f3pez de G\u00f3mara, tuvieron muy escaso conocimiento del mundo andino, y por lo tanto leyeron las circunstancias seg\u00fan su propio criterio hispano del siglo XVI.\u00a0Recordemos finalmente, que en el caso de Garcilaso, este fue descendiente de la aristocracia incaica (l\u00ednea materna), y en su calidad de asimilado, tuvo mucho inter\u00e9s en presentar el gobierno de los incas como algo cercano a la noci\u00f3n de sociedad civilizada imperante en la Europa de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table class=\"aligncenter\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\"><strong>C\u00e1pac Cuna \u00a0(lista real de incas)<\/strong><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><strong>Dinast\u00eda Hurin Cuzco (Bajo Cuzco)<\/strong><b><\/b><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><strong>Dinast\u00eda Hanan Cusco (Alto Cuzco)<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<ol>\n<li>Manco C\u00e1pac\u00a0<em>Jefe poderoso<\/em><\/li>\n<li>Sinchi Roca\u00a0<em>Demasiado poderoso<\/em><\/li>\n<li>Lloque Yupanqui\u00a0<em>zurdo memorable<\/em><\/li>\n<li>Mayta C\u00e1pac\u00a0<em>donde esta el poderoso?<\/em><\/li>\n<li>C\u00e1pac Yupanqui\u00a0<em>Perdurable, poderoso<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<ol>\n<li>Inca Roca <em>Ser luminoso<\/em><\/li>\n<li><i><\/i>Yahuar Huacca\u00a0<em>El que llora sangre<br \/>\n<\/em><\/li>\n<li>Wiracocha\u00a0<em>Salvador del imperio<\/em><\/li>\n<li>Pachac\u00fatec\u00a0<em>Transformador del mundo<\/em><\/li>\n<li><i><\/i><i>Inca Yupanqui (Amaru Yupanqui)<\/i><\/li>\n<li>T\u00fapac Inca Yupanqui\u00a0<em>Resplandor luminoso<\/em><\/li>\n<li>Huayna C\u00e1pac\u00a0<em>Mozo poderoso<\/em><\/li>\n<li>Hu\u00e1scar\u00a0<em>Cadena de oro<\/em><\/li>\n<li>Atahuallpa<i><\/i><\/li>\n<\/ol>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center\">El \u201cpr\u00edncipe\u201d Amaru Yupanqui fue destituido por el inca Pachac\u00fatec y reemplazado por su hermano T\u00fapac Inca Yupanqui. Garcilaso, comete otra \u201cconfusi\u00f3n intencional\u201d en sus <i>Comentarios Reales,<\/i> al insertarlo en su lista o c\u00e1pac cuna y presentarlo como padre del famoso inca navegante, T\u00fapac Inca Yupanqui.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>\u201cvirtuoso y competente\u201d<\/strong><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En tiempos tempranos, muchas veces el mando cusque\u00f1o reca\u00eda sobre alg\u00fan guerrero de valor y habilidad sobradamente demostrada: los sinchis o jefes militares. En ese sentido no se diferenciaba de las costumbre de muchos curacazgos del territorio andino. Est\u00e1 demostrado por ejemplo que en se\u00f1or\u00edos como los de Chincha y R\u00edmac, se estableci\u00f3 como norma el elegir se\u00f1or o jefe, al m\u00e1s\u00a0\u201cvirtuoso y competente\u201d.\u00a0Posteriormente, cuando los incas ejercieron su control sobre todo el ande central, fueron ellos los responsables de nombrar a los nuevos curacas o caciques. Para la designaci\u00f3n de las nuevas autoridades, no se tomaba en cuenta si era primog\u00e9nito del curaca anterior o allegado suyo, sino que tuviese \u201cbuen entendimiento\u201d as\u00ed como habilidad y suficiencia. En cuanto al gobernante directo del imperio, era imprescindible que el auki o sucesor elegido (provisionalmente) por el inca, convenciera a trav\u00e9s de sus acciones, de su capacidad gobernar y conquistar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, la inexistencia de derechos de primogenitura, es una caracter\u00edstica de los pueblos del antiguo Per\u00fa; tal fue el caso del se\u00f1or\u00edo de Piura, donde todos los hijos e hijas del curaca pod\u00edan aspirar al poder. Sobre esto \u00faltimo es interesante recordar que las cr\u00f3nicas espa\u00f1olas mencionan la existencia en la costa norte, de\u00a0 mujeres curaca (hecho que origin\u00f3 gran admiraci\u00f3n entre los conquistadores), quienes eran llamadas \u201cCapullanas\u201d.\u00a0Este hecho, sumado a la enorme influencia que tuvo la Coya en las sucesiones incaicas, demostrar\u00eda lo cuestionable y err\u00f3neo que es hablar de patriarcados absolutos en el mundo andino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Corregencia o correinado <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los cronistas se\u00f1alan que en el Cusco, los incas ante las grandes dificultades para la transmisi\u00f3n del poder, implantaron un sistema de \u201ccorregencia\u201d o \u201ccorreinado\u201d. El inca a diferencia de los reyes europeos, designaba entre los hijos de las coyas principales un sucesor provisional, quien compartir\u00eda labores de gobierno, administraci\u00f3n y conquista de los pueblos. Rostworowski, afirma que las intrigas, pactos y guerras fratricidas por alcanzar el poder, se reducir\u00e1n gracias a la aparici\u00f3n de este sistema, el cual fue introducido por Inca Roca, quien asocia a su gobierno al auki Yahuar Huaca, logrando as\u00ed eliminar las luchas por el poder, dado la existencia ahora de un sucesor leg\u00edtimo. Sin embargo, si bien la implantaci\u00f3n del sistema de correinado significo el fin de las antiguas pugnas, tambi\u00e9n dio inicio a otras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n incaica, \u201cPachac\u00fatec\u201d, quien fuera aclamado inca tras la derrota de los chancas en la batalla de Yawarpampa, design\u00f3 como corregente, a su hijo Amaru Yupanqui; sin embargo, este pronto ser\u00e1 reemplazado por su hermano menor, T\u00fapac Yupanqui (3). Esto habr\u00eda obedecido a que este pr\u00edncipe, a diferencia de Amaru Yupanqui, si demostr\u00f3 mayores aptitudes para la guerra y las campa\u00f1as de expansi\u00f3n (requisito importante para los se\u00f1ores incas). A pesar de ello, Amaru Yupanqui nunca dejo de ocupar un alto rango en el imperio, al punto que Garcilaso lo incluye en su lista real de incas o c\u00e1pac cuna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table class=\"aligncenter\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\"><strong>\u00daltimas sucesiones incaicas<\/strong><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"199\">\n<p align=\"center\"><strong><i>Inca gobernante<\/i><\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">\n<p align=\"center\"><strong><i>Corregente-sucesor<\/i><\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">\n<p align=\"center\"><strong><i>Sucesor definitivo<\/i><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"199\">Inca Viracocha<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Inca Urco<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Cusi Inca Yupanqui (Pachac\u00fatec)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"199\">Pachac\u00fatec<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Amaru T\u00fapac Inca<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">T\u00fapac Inca Yupanqui<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"199\">T\u00fapac Inca Yupanqui<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">C\u00e1pac Huari<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Huayna C\u00e1pac<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"199\">Huayna C\u00e1pac<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Ninan Cuyochi<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"200\">Hu\u00e1scar<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center\">Cabe destacar que en el caso de Ninan Cuyochi, su sucesi\u00f3n no fue posible por su temprana muerte a causa de la viruela propagada en Am\u00e9rica por la presencia hispana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La \u201cdiarqu\u00eda&#8221; o dualidad del mando<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un elemento complejo en este escenario es la existencia de dos grupos principales en el Cusco: los Hanan y los Hurin. El cronista Sarmiento de Gamboa, se\u00f1alaba la presencia de dos candidatos a sapa inca, uno hanan y otro hurin, asociando el primero a las conquistas fuera del Cusco, y el otro a la administraci\u00f3n del Cusco. Esto constituir\u00eda una suerte de \u201cdiarqu\u00eda\u201d, dif\u00edcil de entender para los conquistadores espa\u00f1oles.\u00a0Hern\u00e1ndez Astete, indica que solo existe un solo un trabajo destinado \u00edntegramente a resolver la pregunta en torno a la sucesi\u00f3n incaica. Este corresponde a la historiadora Liliana Regalado de Hurtado, quien basada en la obra del cronista Juan de Betanzos, se\u00f1ala dos cuestiones primordiales: \u201cPor un lado, la habilidad de las madres para hacer que uno de sus hijos se convierta en el inca. Por otro, la necesaria aprobaci\u00f3n divina que vendr\u00eda apoyada por la ceremonia de la <i>callpa<\/i>, y de una serie de procesos rituales que tendr\u00edan la misi\u00f3n de elegir al candidato de peso para hacerse con la borla como un mecanismo de manifestaci\u00f3n de la posici\u00f3n de la \u00e9lite acerca de los distintos candidatos\u201d.(4)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La autora destaca adem\u00e1s un complejo proceso sucesorio, caracterizado por las siguientes etapas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>a)\u00a0\u00a0\u00a0 Manifestaci\u00f3n de se\u00f1ales divinas a favor de uno de los candidatos.<\/p>\n<p>b)\u00a0\u00a0\u00a0 Capacidad del futuro inca para obtener el control de los recursos del \u00e1rea.<\/p>\n<p>c)\u00a0\u00a0\u00a0 Incremento de la \u00e9lite a partir de la celebraci\u00f3n de convenientes matrimonios.<\/p>\n<p>d)\u00a0\u00a0\u00a0 La asociaci\u00f3n con un grupo importante de la \u00e9lite.<\/p>\n<p>e)\u00a0\u00a0\u00a0 Dominio territorial expresado en las conquistas realizadas por el aspirante a la borla colorada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Regalado de Hurtado, considera tambi\u00e9n, las actividades rituales asociadas a la toma de mando, como: la celebraci\u00f3n de las exequias del inca, la realizaci\u00f3n de un ba\u00f1o ritual antes de asumir el mando, y la reconquista ritual del Cuzco (y su reordenamiento).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las \u00e9lites o panacas reales<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las investigaciones sobre este tema, ponen mucho \u00e9nfasis en la participaci\u00f3n de las \u00e9lites en la definici\u00f3n de las sucesiones. Las familias reales o panacas, a trav\u00e9s de matrimonios entre los nobles, legitimaran aspiraciones y alianzas firmes. Aqu\u00ed es donde destaca la figura de las coyas o esposas reales, quienes definen a trav\u00e9s de su origen o procedencia el prestigio de un aspirante a ser inca. Un auki garantizaba su nombramiento como sucesor por el apoyo de la panaca de su esposa; as\u00ed como por el nuevo matrimonio que establezca m\u00e1s adelante con otra coya procedente de una panaca m\u00e1s importante. Cabe anotar adem\u00e1s que era importante que el inca tomara esposas secundarias tanto entre los hanan y los hurin Cusco, por equilibrio y distribuci\u00f3n del poder.\u00a0El rol socio-pol\u00edtico de las mujeres era entonces esencial en las estructuras de poder incaico. Tanto como madre, esposa y hermana (5).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez, subraya el hecho de que el futuro inca buscaba aliados a trav\u00e9s de la celebraci\u00f3n de matrimonios al interior de la \u00e9lite cuzque\u00f1a. Para ello menciona el caso de Huayna C\u00e1pac, citado por el cronista Santa Cruz Pachacuti:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><em>pretende casarse con su segunda ermana<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>carnal llamada Mama Coca, el qual su<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>ermana no consiente el cassamiento, y<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>por su ermano visto aquello, les maltrata<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>y pretende hazer fuer\u00e7a, y no los puede<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>ass\u00ed por ruegos y amenazas. Entonces va<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>con ofrendas al cuerpo de su padre a pedir<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>que les \u201clas diese por mujer\u201d y el muerto<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>nunca responde<\/em> (Pachacuti<\/p>\n<p align=\"center\">1993:246).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como es obvio, en el mundo andino, la muerte tiene significados distintos a los occidentales. Dentro de la sociedad incaica era com\u00fan el culto a los ancestros. Este se expresaba en la preservaci\u00f3n o momificaci\u00f3n del cuerpo del inca (mallqui), la conservaci\u00f3n de este en su palacio, la consulta o interpretaci\u00f3n permanente a su voluntad, as\u00ed como su participaci\u00f3n en ceremonias o fiestas. No es de extra\u00f1ar entonces, que una panaca real, rechazara una oferta matrimonial aduciendo la voluntad del ancestro, y disimulando as\u00ed su deseo de establecer otra alianza.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Finalmente, Liliana Regalado de Hurtado plantea la hip\u00f3tesis de la existencia de una doble Diarqu\u00eda entre los incas. La primera diarqu\u00eda, conformada por los incas Hurin-Hanan; y la segunda, integrada por una generaci\u00f3n posterior a la primera y de menor rango que los anteriores. Por lo tanto, la segunda diarqu\u00eda no estar\u00eda totalmente consolidada y se vincular\u00eda a una suerte de \u201csistema de entrenamiento\u201d, donde los futuros incas demostraban sus habilidades para hacerse con el poder (Hern\u00e1ndez Astete: 2012).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las sucesiones generacionales <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rostworowski, se\u00f1ala que en el se\u00f1or\u00edo de Lambayeque, el valle del r\u00edo Chill\u00f3n, Lur\u00edn y otros curacazgos, destacaron las\u00a0<i>\u201csucesiones generacionales\u201d,<\/i>\u00a0es decir la transmisi\u00f3n del mando de hermano a hermano antes de pasar a los hijos. El poder as\u00ed pod\u00eda ser asumido sucesivamente por los hermanos del gobernante fallecido, hasta pasar a alguno de sus v\u00e1stagos. Sin embargo, la autora aclara que entre los incas todo indica que la herencia s\u00f3lo pasaba al hijo de la hermana (esposa o coya).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La investigadora Concepci\u00f3n Bravo, analiz\u00f3 la descendencia y la sucesi\u00f3n del Inca Huayna C\u00e1pac, y para ello se bas\u00f3 en la obra del cronista Agust\u00edn de Z\u00e1rate, de la cual extrae que: <em>cuando un rey mor\u00eda no era ninguno de sus hijos quien le suced\u00eda inmediatamente, sino el mayor de sus hermanos. Despu\u00e9s de la muerte de \u00e9ste la sucesi\u00f3n retornaba al hijo mayor del rey precedente, y de \u00e9ste a su hermano, despu\u00e9s de este hermano al hijo mayor del anterior y as\u00ed sucesivamente <\/em>(Bravo 1976:108). Lo cierto es que tema sucesorio combinaba m\u00faltiples posibilidades: origen, alianzas, m\u00e9rito, etc. Y a\u00a0partir de Huayna C\u00e1pac, se introducir\u00e1 al parecer, el factor generacional de sucesi\u00f3n. Un caso claro, es el de los incas de Vilcabamba donde a Manco Inca, lo reemplazan sus hijos: Sayri T\u00fapac, Titu Cusi Yupanqui y T\u00fapac Amaru I.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, Hern\u00e1ndez, indica que: \u201cEl sistema inclu\u00eda el reemplazo de los gobernantes Hanan y Rurin cuando la edad de los gobernantes hab\u00eda llegado a un punto en el que era mejor que abandonaran el ejercicio cotidiano del poder. Por esto, exist\u00eda una suerte de periodo de prueba en el que los aspirantes hac\u00edan valer sus derechos demostrando su habilidad para gobernar, prefiri\u00e9ndose a los hijos del inca en la coya que a los otros. Ello se realizaba tomando en cuenta que eran considerados como hijos del inca todos los integrantes de la m\u00e1s alta nobleza incaica pertenecientes a una determinada generaci\u00f3n. Como es evidente, y como nos hace pensar la informaci\u00f3n colonial, ante la ausencia de herederos de esta, pod\u00eda hacerse con la borla alguien de rango inferior (un hijo del inca en una mujer de la nobleza provincial, por ejemplo), como en el caso de Paullu Inca. Evidentemente, en la consolidaci\u00f3n de un candidato como inca interven\u00edan \u2013adem\u00e1s de los criterios de \u201cderecho\u201d mencionados\u2013 aquellos que correspond\u00edan a la llamada \u201chabilidad\u201d para gobernar y en la que interven\u00edan tanto la aprobaci\u00f3n del grupo mostrada en la celebraci\u00f3n de m\u00faltiples rituales, como las convenientes alianzas que estos pudieron hacer con los linajes de su madre y esposa\u201d (6).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table class=\"aligncenter\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59\">\n<p align=\"center\"><b>Fecha<\/b><\/p>\n<\/td>\n<td colspan=\"6\" valign=\"top\" width=\"544\">\n<p align=\"center\"><strong>Sucesiones generacionales incaicas<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59\">\n<p align=\"center\">1527-1549<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"72\">\n<p align=\"center\">Ninan Cuyochi<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"73\">\n<p align=\"center\">Hu\u00e1scar<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"84\">\n<p align=\"center\">Atahualpa<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"87\">\n<p align=\"center\">T\u00fapac Huallpa (Toparpa)<\/p>\n<p align=\"center\">\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"74\">\n<p align=\"center\">Manco Inca<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"155\">\n<p align=\"center\">Paullu Inca<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"59\">\n<p align=\"center\">1550-1572<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"72\">\n<p align=\"center\">Sayri T\u00fapac<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"73\">\n<p align=\"center\">Titu Cusi Yupanqui<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"84\">\n<p align=\"center\">T\u00fapac Amaru I<\/p>\n<p align=\"center\">\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"87\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"74\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"155\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center\">Un aspecto sumamente interesante es relaci\u00f3n entre Paullu (colaborador de los espa\u00f1oles), y su hermano Manco (principal l\u00edder de la resistencia), quienes a pesar de estar en bandos contrarios, actuaron conociendo lo que hac\u00eda uno y otro estando siempre en contacto. Seg\u00fan Ximena Medinaceli, pudo estar funcionando, bajo condiciones dram\u00e1ticas, la famosa diarqu\u00eda inca propuesta por estudiosos como Zuidema y Duviols (7).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los conflictos por el poder constituyen lo com\u00fan y no lo excepcional en las sociedades. Los incas durante su evoluci\u00f3n de curacazgo a imperio, experimento diversas pugnas sucesorias; cuyo punto m\u00e1s alto, quiz\u00e1s haya sido, la guerra civil entre Hu\u00e1scar y Atahualpa. Estas situaciones de \u201canarqu\u00eda\u201d (presentadas as\u00ed por los documentos toledanos), sin embargo van de la mano con modalidades que brindaron m\u00e1s o menos estabilidad a la transferencia del poder pol\u00edtico. La instauraci\u00f3n de la corregencia, la diarqu\u00eda (hanan-hurin), la legitimidad de la coya y su panaca, la sucesi\u00f3n generacional, as\u00ed como los elementos religiosos o ceremoniales; demuestran la existencia de un estado complejo, donde el primer error para su comprensi\u00f3n ser\u00eda mirarlo bajo un esquema din\u00e1stico europeo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el tema de los incas, predominan muchas ideas equivocadas, simplificaciones exageradas y difusi\u00f3n limitada de los trabajos de investigaci\u00f3n actuales. La historia garcilasista es hegem\u00f3nica y la ense\u00f1anza que se brinda en las escuelas es la mayor evidencia de ello. Es imperiosa la necesidad de desmitificar a los incas e historizarlos mejor. Abandonar patrones europeos u occidentales y aproximarnos mejor a la mentalidad andina.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><strong>Notas: <\/strong><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Rostworowski,<em> <\/em><em>Historia del Tahuantinsuyu<\/em><em>. <\/em>IEP, Lima 1999. Seg\u00fan la autora, la ausencia de leyes espec\u00edficas sobre la herencia del poder, fue la causa principal para el estallido de conflictos entre los incas, provocando que las panacas reales negociaran o se enfrascaran en duras luchas.<\/p>\n<p>(2)\u00a0\u00a0 Francisco Hern\u00e1ndez Astete<i>, <\/i><em>La sucesi\u00f3n entre los incas.<\/em> Chungara, Revista de Antropolog\u00eda Chilena, Volumen 44, N\u00ba 4, 2012. P\u00e1g. 655.<\/p>\n<p>(3)\u00a0\u00a0 Todo parece indicar que Cusi Yupanqui (luego llamado Pachac\u00fatec), no fue hijo de Viracocha. Su nombramiento fue algo excepcional, una aclamaci\u00f3n popular y el resultado del rechazo de los nobles cusque\u00f1os a Inca Urco (corregente de Viracocha), quien mostrara cobard\u00eda ante el ataque del poderoso pueblo guerrero de los chancas.<\/p>\n<p>(4)\u00a0\u00a0 Hern\u00e1ndez,<i> <\/i>Op.cit., p. 656<\/p>\n<p>(5)\u00a0\u00a0 Entre los incas la herencia pasaba al hijo de la hermana del soberano, o sea la Coya (esposa real), la que pose\u00eda a su vez tambi\u00e9n ascendencia divina (y por ende un elemento legitimador para el futuro candidato a la borla imperial). N\u00f3tese que al hablar de Coya, no necesariamente se alude a la hermana de padre y madre del inca, sino tambi\u00e9n a una posible media hermana, prima o mujer de su linaje. La palabra quechua <i>panaca<\/i>, proviene de <i>pana<\/i> (hermana), lo que nos lleva nuevamente a la idea de lo determinante que fue la Coya y las panacas reales (siempre ex\u00f3gamas y matrilineales) en la designaci\u00f3n del nuevo gobernante de los cuatro suyos.<\/p>\n<p>(6)\u00a0\u00a0 Hern\u00e1ndez,<i> <\/i>Op.cit., p. 665<\/p>\n<p>(7)\u00a0\u00a0 \u201c\u2026 est\u00e1 en curso el derrumbe del imperio incaico. Por tanto, la actuaci\u00f3n de Paullu y su relaci\u00f3n con su hermano sufren un proceso de transformaci\u00f3n en el que encontramos \u2014sin embargo\u2014 una constante: Paullu y Manco mantienen una relaci\u00f3n de respeto y est\u00e1n pendientes uno del otro sin llegar nunca a una ruptura, actuando como si se tratara de un poder en cierto modo compartido. Obviamente los restos de un antiguo poder y bajo el dominio de otro superior. Hemos partido de la constataci\u00f3n que Paullu fue coronado como Inca, pero como solamente de uno de los suyos del imperio y hemos podido seguir la relaci\u00f3n con su hermano desde este momento. Entonces se lo observa actuando con gran autoridad aunque subordinado a Manco. Luego se evidenciar\u00e1 su estrecha relaci\u00f3n con la zona del Collasuyu, justamente el lugar \u00faltimo de la resistencia inca, fuera de Vilcabamba, por supuesto. De este modo en la historia que se puede seguir en cuatro momentos de la vida de Paullu, ligados al de la Conquista, encontramos que su actuaci\u00f3n pas\u00f3 de un total apoyo a su hermano Manco en el Cusco y objeto de la confianza de \u00e9ste cuando fue enviado al Collasuyu con Vilac Umu, a una actitud de prudencia frente al conquistador y a su poder\u00edo b\u00e9lico. Parece entonces que Paullu marca su independencia frente a su hermano que no se aprecia cuando estaban juntos en el Cusco. Sin embargo, si bien por un lado Paullu trata de mostrarse lo m\u00e1s fiel posible a los espa\u00f1oles, nunca deja de mantener viva la posibilidad de una resistencia ante ellos en manos de Manco. Paullu lo alienta a resistir y quiz\u00e1s colabora para que no sea totalmente derrotado. Al mismo tiempo los espa\u00f1oles siempre desconf\u00edan de \u00e9l pero lo necesitan y lo lisonjean con honores y bienes. Durante el \u00faltimo periodo, cuando Paullu se instala en el Cusco y es bautizado, parecer\u00eda que los roles se trastocan y Manco pasa a jugar el rol secundario. En esta posibilidad de diarqu\u00eda, Manco asume el papel de Inca <i>auca <\/i>o guerrero y Paullu <i>yachaj <\/i>u organizador y religioso.\u201d Medinaceli, Ximena. <em>Paullu y Manco \u00bfuna diarqu\u00eda inca en tiempos de conquista?.<\/em> Bulletin de l\u2019Institut Fran\u00e7ais d\u2019\u00c9tudes Andines \/ 2007, 36 (2): 256.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS SUCESIONES EN EL IMPERIO DE LOS INCAS . El Tahuantinsuyo propiamente fue s\u00f3lo la etapa imperial de los incas; apenas 94 a\u00f1os desde Pachac\u00fatec hasta Atahualpa. De mayor duraci\u00f3n fue el periodo curacal, \u00e9poca en que los incas estuvieron circunscritos s\u00f3lo al territorio cusque\u00f1o. En este contexto, el \u201csistema sucesorio\u201d experimento cambios, ya sea en los a\u00f1os de confederaci\u00f3n cusque\u00f1a, as\u00ed como en los de expansi\u00f3n imperial.\u00a0Lamentablemente, muchos han sido los obst\u00e1culos para comprender cabalmente la organizaci\u00f3n pol\u00edtica &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/es\/las-sucesiones-en-el-imperio-de-los-incas\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Las sucesiones en el imperio de los incas<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,8],"tags":[177,178,179,180],"class_list":["post-1585","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eddy-romero-meza","category-espanol","tag-cronistas","tag-incas","tag-sucesiones-incaicas","tag-tahuantinsuyo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"es","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1585"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1585\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}