{"id":1166,"date":"2014-02-15T17:12:36","date_gmt":"2014-02-15T17:12:36","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1166"},"modified":"2014-02-15T17:12:36","modified_gmt":"2014-02-15T17:12:36","slug":"las-guerra-civiles-e-internacionales-en-el-peru-del-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/las-guerra-civiles-e-internacionales-en-el-peru-del-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Guerras civiles e internacionales en el Per\u00fa del siglo XIX."},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Batalla-de-Paucarpata-1837.-e1392485339689.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1167\" alt=\"Batalla de Paucarpata (Arequipa, 1837)\" src=\"https:\/\/16.147.243.36\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/Batalla-de-Paucarpata-1837.-300x160.png\" width=\"300\" height=\"160\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\">Batalla de Paucarpata (Arequipa, 1837)<\/p>\n<p align=\"center\">.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>GUERRAS CIVILES E INTERNACIONALES EN EL PER\u00da DEL SIGLO XIX<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1941 el notable historiador Jorge Basadre, apuntaba algo que pasaba inadvertido para muchos peruanos, el hecho que \u201cning\u00fan pa\u00eds sudamericano llego a sumar en el siglo XIX una cantidad de luchas internacionales tan grande como el Per\u00fa\u201d (1). La constataci\u00f3n era interesante, sin embargo se obviaba el hecho de que probablemente tambi\u00e9n somos el pa\u00eds que m\u00e1s guerras civiles atraves\u00f3 en el siglo XIX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, para muchos la historia del Per\u00fa es s\u00f3lo un recuento de batallas y enfrentamientos. Mirada excesivamente cr\u00edtica, sin duda; sin embargo, es claro que para entender la historia de la rep\u00fablica del siglo XIX, es imperativo reflexionar en torno al origen, desarrollo y consecuencias de las guerras civiles e internacionales (muchas veces una sola) que atraves\u00f3 el Per\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo que no hace mucho, alguien postulaba la idea de que para desarrollar una \u201ccultura de paz\u201d en la escuela (y otros espacios) hab\u00eda que prescindir de una historia que enfatizara las guerras y conflictos. Este sentido com\u00fan bienintencionado, quiz\u00e1s no tomaba en consideraci\u00f3n la existencia de historias nacionales (como la peruana) plagadas de revoluciones, guerras y luchas que dif\u00edcilmente se pueden omitir del relato hist\u00f3rico. Pero m\u00e1s a\u00fan, esta idea negaba impl\u00edcitamente el hecho de que del an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n sobre nuestros conflictos b\u00e9licos pueda construirse una verdadera cultura de paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde las rebeliones anticoloniales del siglo XVIII hasta el conflicto armado interno de fines del siglo XX, la historiograf\u00eda nacional cuenta con amplia documentaci\u00f3n sobre los conflictos y guerras de los \u00faltimos tres siglos. Lamentablemente la vieja etiqueta de \u201cpositivista\u201d o tradicional que recay\u00f3 sobre la historia pol\u00edtico-militar hace que esta tenga menos prestigio que la \u201chistoria social\u201d que correctamente fue revalorizada por la historiograf\u00eda del siglo XX y XXI.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una mirada r\u00e1pida al siglo XIX peruano (desde las luchas por la independencia en 1811 hasta la guerra civil de 1895), nos muestra diversos conflictos internos y externos de duraci\u00f3n corta y amplia.<\/p>\n<table class=\"aligncenter\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><strong>Guerras \u00a0 civiles<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><strong>Guerras \u00a0 internacionales<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\">Guerras de la Independencia (1811-1824)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Invasi\u00f3n a Bolivia (1828)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra con la Gran Colombia (1829)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra civil entre Orbegoso y\u00a0Berm\u00fadez-Gamarra (1834)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\">Guerras de antecedentes a la confederaci\u00f3n \u00a0 peruano-boliviana (1836)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\">Primera guerra de Chile contra la \u00a0 confederaci\u00f3n(1837)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\">Segunda guerra de Chile contra la \u00a0 confederaci\u00f3n (1838-1839)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Conflicto con Bolivia (1841-1842)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra civil entre Vivanco y Ram\u00f3n Castilla \u00a0 (1844)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra entre Echenique y Ram\u00f3n Castilla (1854)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Invasi\u00f3n al Ecuador (1858)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Revoluci\u00f3n de Prado contra Pezet (1865)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra contra Espa\u00f1a (1866)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" valign=\"top\" width=\"599\">\n<p align=\"center\">Guerra del Pacifico entre Bolivia, Per\u00fa y \u00a0 Chile (1879-1884)<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra civil entre C\u00e1ceres e Iglesias \u00a0 (1884-1885)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\">Guerra civil entre C\u00e1ceres y Pi\u00e9rola (1895)<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><b>Total: \u00a0 11<\/b><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"299\">\n<p align=\"center\"><b>Total. \u00a0 10<\/b><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>La lista, que sin ser totalmente acuciosa, suma en total once guerras civiles y hasta 10 guerras internacionales; pero lo curioso es notar que: \u201cA pesar de esta proclividad b\u00e9lica el Per\u00fa ha sido el Estado m\u00e1s pacifista y generoso de Am\u00e9rica del sur\u201d (2). Lo cual se demuestra en el hecho de que todas las guerras internacionales que enfrento el Per\u00fa fueron de car\u00e1cter defensivo; y tambi\u00e9n al considerar que fue \u201cel \u00fanico (pa\u00eds) que se dio el lujo de dar generoso albergue en su capital a tres congresos de solidaridad continental; el \u00fanico que otorgo espont\u00e1neamente su apoyo moral y material a pa\u00edses tan lejanos y peque\u00f1os como Costa Rica, Nicaragua, Cuba y Paraguay\u201d (3). Algo importante de se\u00f1alar, pues muchas veces la vieja historiograf\u00eda ecuatoriana y boliviana colocaba al Per\u00fa como un pa\u00eds agresor y belicoso, contradiciendo as\u00ed la realidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre nuestras numerosas guerras civiles o internas; que comenzaron con la independencia al dividirse el virreinato entre aquellos que defend\u00edan la continuidad de la corona espa\u00f1ola y aquellos que apostataban por el separatismo; hay mucho que decir, \u00a0destac\u00e1ndose lo denunciado por la historiadora Cecilia M\u00e9ndez, quien se\u00f1ala que: <em>A diferencia de otros pa\u00edses americanos, el Per\u00fa no recuerda sus guerras civiles del siglo XIX. Los enfrentamientos pol\u00edticos del Per\u00fa decimon\u00f3nico estuvieron desprovistos de los marcados contornos ideol\u00f3gicos que caracterizaron las guerras civiles en Estados Unidos, Argentina, Colombia, M\u00e9xico, o Uruguay, donde la memoria de las luchas del siglo XIX entre unionistas y confederados, unitarios y federales, o liberales y conservadores -seg\u00fan el caso- molde\u00f3 las identidades pol\u00edticas y los imaginarios nacionales de esos pa\u00edses en el siglo XX, y a\u00fan en el presente. Las guerras civiles del XIX en el Per\u00fa, en cambio, casi ni se recuerdan en la ense\u00f1anza escolar. Han sido opacadas por la memoria de la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883), una guerra devastadora que el Per\u00fa y Bolivia perdieron ante Chile. As\u00ed, una guerra internacional, que fue excepcional, ha moldeado el imaginario nacional y la agenda de los historiadores interesados en la guerra y el nacionalismo, m\u00e1s que las guerras civiles, que fueron la norma. <\/em>(4)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, las guerras civiles del siglo XIX e incluso el siglo XX, han sido invisibilizadas por otros eventos, uno de los cuales es la Guerra del Pac\u00edfico, la cual ocupa un lugar central en el imaginario hist\u00f3rico peruano. Ciertamente hay conflictos que dejan mayor huella que otros; sin embargo es v\u00e1lido afirmar que las guerras civiles del XIX, han sido insuficientemente estudiadas y discutidas en el Per\u00fa, como lo se\u00f1ala M\u00e9ndez. La din\u00e1mica de los conflictos internos nacionales, sigue al margen de muchas explicaciones que aspiran a ser integrales y definitivas sobre la historia nacional. Por ahora, las guerras civiles en el Per\u00fa decimon\u00f3nico, s\u00f3lo son vagas generalidades sobre enfrentamientos entre caudillos militares sedientos de poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de estos conflictos, la destacada historiadora Carmen Mc Evoy se preguntaba incluso, por qu\u00e9 el Per\u00fa en estos escenarios de guerra civil, invasi\u00f3n y derrota, finalmente no se dividi\u00f3 o balcanizo. Finalmente, la respuesta la hallaba en la voluntad de preservar la rep\u00fablica por parte de los caudillos, esto a pesar de la tendencia conflictiva de ellos. (5)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta reflexi\u00f3n la realizaba la autora a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n de su libro \u201cSoldados de la Rep\u00fablica. Guerra, Correspondencia y Memoria en el Per\u00fa (1830-1844)\u201d, donde se difunde la correspondencia de los principales militares de inicios de la rep\u00fablica: Agust\u00edn Gamarra, Jos\u00e9 de Orbegoso, Andr\u00e9s Santa Cruz, Domingo Nieto, Ram\u00f3n Castilla, adem\u00e1s de diversos personajes civiles y militares que escriben a estos caudillos. Lo interesante de la obra es que contribu\u00eda como ninguna, a superar la tradicional visi\u00f3n que etiqueta a este periodo como de \u201cpura anarqu\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo Alberto Adrianz\u00e9n, lo describe perfectamente en su comentario acerca del texto: <em>Para Mc Evoy esos a\u00f1os no fueron pura anarqu\u00eda sino m\u00e1s bien una etapa de lucha, de pol\u00edtica intensa y de b\u00fasqueda por crear el Estado peruano. No estamos frente a simples caudillos militares ambiciosos y sin idea pol\u00edticas, sino frente a militares que buscaban, muchos de ellos imbuidos de un esp\u00edritu republicano, construir el Estado y poner fin, incluso, a lo que podemos llamar el \u201cmilitarismo\u201d. En realidad, casi todos ellos, finalmente, buscaban construir una patria. Ello no implica desconocer el caudillismo militar (comprensible luego de varios a\u00f1os de luchas y guerras por la independencia) sino m\u00e1s bien reconocer que hay que ir m\u00e1s all\u00e1 de ese mismo caudillismo y de la trampa conceptual llamada anarqu\u00eda. Lo que nos plantea Mc Evoy es que el Estado peruano se construy\u00f3 en medio y gracias a las guerras de esos a\u00f1os. Dicho de otra manera: la violencia \u2013como ha sucedido en otros pa\u00edses\u2013 es la manera en que se constituyen los Estados. En este contexto la trampa conceptual llamada anarqu\u00eda es tal en la medida que nos conduce, por contraposici\u00f3n a la idea de anarqu\u00eda, a pensar que es posible construir un Estado sin conflictos y sin violencia, es decir, sin pol\u00edtica. Es la famosa \u201cpromesa de la vida peruana\u201d que al rechazar ese periodo por \u201can\u00e1rquico\u201d y \u201cnegativo\u201d, termina por excluir \u2013y esto no es una apolog\u00eda\u2013 a la violencia y a los conflictos en el proceso de constituci\u00f3n del Estado peruano y como parte (y partera) de nuestra historia republicana.<\/em> (6)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los conflictos no son la excepci\u00f3n, sino la constante en la din\u00e1mica de las sociedades. Comprender el Per\u00fa del siglo XIX implica acercarse sin prejuicios (de tipo antimilitarista) y visiones anacr\u00f3nicas donde se juzga las acciones de los protagonistas desde valores del presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es importante apuntar tambi\u00e9n, la persistencia de una memoria derrotista entre los peruanos, sobre los conflictos externos que ha atravesado el pa\u00eds. Las afirmaciones del tipo \u201cel Per\u00fa ha perdido siempre sus guerras\u201d, son frecuentes y dominan el imaginario hist\u00f3rico en las escuelas, por ejemplo. Ello se debe sin duda a lo traum\u00e1tico de la Guerra del Pacifico, derrota militar que constituy\u00f3 un hecho clave en nuestra conformaci\u00f3n como naci\u00f3n (fue el primer conflicto de caracter\u00edsticas nacionales). La invisibilizaci\u00f3n de los dem\u00e1s conflictos a partir de esta guerra de impacto continental, representa uno de los principales obst\u00e1culos para entender nuestra historia decimon\u00f3nica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consideramos que este recuerdo persistente de las derrotas y la omisi\u00f3n de las victorias militares, se inscriben en aquello que el soci\u00f3logo Gonzalo Portocarrero denomin\u00f3 la \u201cla idea critica del Per\u00fa\u201d, o sea aquel discurso que bas\u00f3 su legitimidad en la construcci\u00f3n de una \u201cmemoria herida\u201d, para luego propagar reivindicaciones pol\u00edtico-sociales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, es necesario desarrollar visiones m\u00e1s amplias sobre la din\u00e1mica de los conflictos que enfrento el Per\u00fa. As\u00ed, por ejemplo, las guerras internacionales que enfrentamos fueron antecedidas o seguidas por guerras civiles; sin embargo estas son estudiadas como unidades aisladas, totalmente desarticuladas de un contexto mayor que permita una comprensi\u00f3n m\u00e1s integral de nuestra historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debe complejizarse el fen\u00f3meno de las guerras internacionales. Las cuales adem\u00e1s, muchas veces van paralelas a las guerras civiles y hallan su explicaci\u00f3n justamente en estas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consideramos que hay tres eventos hist\u00f3ricos que describen claramente lo anteriormente se\u00f1alado, estos ser\u00edan:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Las Guerras de la Independencia:<\/strong> conflicto de magnitud continental y caracter\u00edsticas de una gran guerra civil. En el caso peruano, comienza con levantamientos regionales (Tacna, Hu\u00e1nuco, Cusco) que incluso buscaron articularse con otros movimientos (el r\u00edo platense por ejemplo). Esto fue seguido por una gran contrarrevoluci\u00f3n dirigida por el virrey Abascal, que signific\u00f3 el env\u00edo de tropas desde el Per\u00fa contra Quito, Santiago y el Alto Per\u00fa para acabar con las primeras juntas independentistas. Finalmente, tras largos a\u00f1os de lucha, las corrientes libertadoras de don Jos\u00e9 de San Mart\u00edn (sur) y Sim\u00f3n Bol\u00edvar (norte), confluyen en el Per\u00fa (centro), principal basti\u00f3n espa\u00f1ol en Am\u00e9rica del sur. Estas guerras se caracterizaron por la participaci\u00f3n activa de criollos, mestizos, indios, negros, mulatos y peninsulares tanto en los ej\u00e9rcitos realistas como en los ej\u00e9rcitos separatistas. Todo este proceso inscrito adem\u00e1s, en el gran contexto internacional del avance del liberalismo en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>La Guerra de la Confederaci\u00f3n:<\/strong> antecedida por una guerra civil que enfrent\u00f3 a caudillos como: Orbegoso, Salaverry, Gamarra y Santa Cruz. Supuso luego una gran guerra internacional que coloco a peruanos y bolivianos versus peruanos y chilenos; o sea una evidente guerra civil en el caso peruano. Lo cual fue seguido por una guerra entre el Per\u00fa y Bolivia, donde la muerte del presidente Agust\u00edn Gamarra dio paso a disputas internas por el poder, que desembocaron en el caos pol\u00edtico de 1842-1844, lapso en el cual sumamos hasta cinco presientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A nuestro parecer, la guerra de la confederaci\u00f3n no puede ser entendida hoy, sin comprender las din\u00e1micas regionales, las pugnas entre librecambistas y proteccionistas, los proyectos restauradores y la geopol\u00edtica continental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>La Guerra del Pacifico:<\/strong> guerra de expansi\u00f3n de fronteras por parte de Chile y presencia de intereses econ\u00f3micos extranjeros vinculados al salitre (Inglaterra). Conflicto que abarco casi la totalidad del territorio nacional (combates navales, ocupaci\u00f3n costera y resistencia en los andes) y que se prolongo hasta cuatro a\u00f1os. Significativos fueron, la imposici\u00f3n de un gobierno de ocupaci\u00f3n en Lima por 35 meses y las luchas entre caudillos peruanos que buscaban resistir o negociar con los representantes chilenos. Esta guerra fue seguida por una guerra civil abierta entre las tropas del gobierno de Iglesias y las montoneras del general C\u00e1ceres. Esta compleja guerra involucro la participaci\u00f3n inicial de Bolivia, la mediaci\u00f3n de representantes norteamericanos y la intervenci\u00f3n de fuerzas extranjeras para impedir la destrucci\u00f3n de la capital peruana tras la invasi\u00f3n del sur de Lima. Esta guerra, de alguna manera, se vio extendida tras el desconocimiento del Tratado de Anc\u00f3n (1883) por parte del gobierno chileno, al no cumplirse el plebiscito sobre las ciudades de Tacna y Arica en 1893 y permanecer cautivos ambos territorios hasta 1929, a\u00f1o en que fue recuperado s\u00f3lo Tacna (Tratado de Lima). La hostilizaci\u00f3n sobre la poblaci\u00f3n peruana de estas provincias durante esos a\u00f1os (la denominada \u201cchilenizaci\u00f3n\u201d), signific\u00f3 una de las principales fuentes de resentimiento peruano sobre Chile, hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las guerras, revoluciones y conflictos, no solo poseen una dimensi\u00f3n militar y pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n ideol\u00f3gica, psicol\u00f3gica y cultural. Se enmarcan en procesos hist\u00f3ricos mayores y corren paralelos a otros hechos relevantes. Lamentablemente, la simplificaci\u00f3n del relato hist\u00f3rico en las escuelas y universidades, hace que se pierda la riqueza explicativa de esta disciplina, para comprendernos como sociedad en el tiempo. Un estudio m\u00e1s detenido de nuestras guerras civiles y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la din\u00e1mica de nuestros conflictos externos, es imprescindible incluso, para ayudar a despertar el debate acad\u00e9mico tan ausente en nuestro medio.\u00a0<strong>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>N<\/strong><strong>otas: <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jorge Basadre. La promesa de la vida peruana y otros ensayos. Editorial Juan Mej\u00eda Baca. Lima, 1958. P\u00e1g. 135. En este texto mismo el autor se\u00f1ala: \u2026 <em>de estas nueve guerras, tres resultaron afortunadas y tres no, quedando otras tres en una situaci\u00f3n peculiar por haber girado alrededor del problema de la estructura misma del pa\u00eds, solucionado en el sentido de la permanencia de la rep\u00fablica peruana (se alude dentro de estas tres \u00faltimas a las contiendas de la confederaci\u00f3n)\u2026\u00a0 Ser\u00eda curioso indagar en cuantos colegios, escuelas y universidades se recuerda hoy que el Per\u00fa tuvo necesidad de entrar en nueve guerras durante el siglo XIX para defender su existencia, luchando en su propio territorio seis veces y vi\u00e9ndose obligado a atacar en tres ocasiones para impedir la invasi\u00f3n o el humillante vejamen. <\/em>pp. 138-139.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib\u00edd., p\u00e1g. 135.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(3)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib\u00edd., p\u00e1g. 136.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(4)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cecilia M\u00e9ndez.<i> <\/i>\u201cLa guerra que no cesa: guerras civiles, imaginario nacional y la formaci\u00f3n del estado en el Per\u00fa\u201d.<i> <\/i>En<i> <\/i>L\u2019Atlantique R\u00e9volutionnaire. B\u00e9cherel: Editions Les Pers\u00e9ides, 2013. P\u00e1g. 379. En este mismo texto la autora se\u00f1ala: <em>La amnesia peruana con respecto a las guerras civiles no se debe a la ausencia de conflicto. Las guerras fueron tantas que carecen de una adecuada periodizaci\u00f3n. El historiador Jorge Basadre estima que entre 1820 a 1842 el pa\u00eds pas\u00f3 por catorce a\u00f1os de guerras. Posteriormente, los conflictos retornaron de manera intermitente \u2014pero continua\u2014hasta casi el fin del siglo. Para citar s\u00f3lo a aquellos que tuvieron un mayor alcance e impacto nacional, cabe mencionar la guerra entre Luis Jos\u00e9 de Orbegoso contra el golpe de Pablo Berm\u00fadez y Agust\u00edn Gamarra entre 1833 y 1834, que Basadre considera la primera guerra civil con participaci\u00f3n popular masiva a nivel nacional; las guerras de la Confederaci\u00f3n Peruano-Boliviana (1836-1839), un periodo decisivo de la forja de fronteras nacionales, y en que una guerra dom\u00e9stica se entrecruza con una guerra externa; la guerra civil de 1854-1855, o la revoluci\u00f3n popular que llev\u00f3 al poder al Mariscal Ram\u00f3n Castilla y trajo consigo la abolici\u00f3n del tributo ind\u00edgena y la esclavitud negra; y la revoluci\u00f3n de 1894-1895 que llev\u00f3 a la jefatura de Estado a Nicol\u00e1s de Pi\u00e9rola, el segundo presidente civil del siglo y cuyo gobierno puso fin a la era de las guerras civiles; en medio de ambas estuvo la menos conocida guerra civil de 1865. La lista dista de ser exhaustiva, pero ninguna de estas guerras ha sido estudiada como tal, y menos en conjunto. M\u00e1s a\u00fan, pese a que desde la proclamaci\u00f3n de la independencia en 1821 hasta 1895 el Per\u00fa fue gobernado por militares \u2014con excepci\u00f3n del breve interregno civil de 1872-1876\u2014, la historiograf\u00eda, hasta hace poco, ha prestado m\u00e1s atenci\u00f3n a este breve gobierno civil que a las ocho d\u00e9cadas de administraciones militares marcadas por enfrentamientos armados. \u00bfPor qu\u00e9 las guerras civiles del siglo XIX no se han estudiado en el Per\u00fa? \u00bfPor qu\u00e9 la memoria de un conflicto externo que fue excepcional, ha eclipsado las guerras civiles que fueron la norma? M\u00e1s all\u00e1 del razonamiento obvio de que, psicol\u00f3gicamente, es m\u00e1s f\u00e1cil identificar a un enemigo externo que a uno interno, una respuesta puede estar en el hecho de que la Guerra del Pac\u00edfico afect\u00f3 a todos los sectores sociales y vastas regiones del Per\u00fa. Pero esta explicaci\u00f3n es insuficiente porque la memoria hist\u00f3rica nunca es meramente espont\u00e1nea. Para que perdure p\u00fablicamente exige la intervenci\u00f3n del Estado a trav\u00e9s de monumentos, conmemoraciones, textos escolares, mapas e iconograf\u00eda oficial. Por tanto, es posible que la memoria de dicha guerra haya sido especialmente promovida desde el Estado porque se trat\u00f3 de una guerra en que las clases altas, y especialmente la oligarqu\u00eda de la costa y de Lima, perdieron m\u00e1s que en ning\u00fan otro conflicto. Por ello, quiz\u00e1 no deba sorprender que cuando gobern\u00f3 el Per\u00fa el General Juan Velasco Alvarado (1968-1975) bajo una bandera anti-olig\u00e1rquica y pro-campesina, la memoria de la Guerra del Pac\u00edfico pasara a un segundo plano, para priorizar hechos del pasado con mayor contenido social y \u201cantiimperialista\u201d como la rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru II ocurrida en el Cuzco entre 1780 y 1781, la m\u00e1s devastadora que afront\u00f3 el gobierno espa\u00f1ol en Am\u00e9rica antes de las guerras de independencia. Velasco convirti\u00f3 a T\u00fapac Amaru en \u00edcono oficial del gobierno militar, s\u00edmbolo de la reforma agraria, el \u201canti-imperialismo\u201d, y la lucha anticolonial. El rebelde cuzque\u00f1o adquiri\u00f3, bajo los militares, una prominencia que hasta entonces nunca hab\u00eda tenido desde el Estado, y que nunca volvi\u00f3 a adquirir de all\u00ed en adelante<\/em>. pp. 380-381<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(5)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrevista a Carmen Mc Evoy. Diario La Rep\u00fablica, suplemento &#8220;Domingo&#8221;. 18 de julio del 2010. En la mista entrevista la historiadora a\u00f1ade: <em>Luego de leer estas cartas ha cambiado mi visi\u00f3n de la Rep\u00fablica \u2013que siempre fue civilista\u2013, pues he descubierto que estos caudillos tambi\u00e9n est\u00e1n pensando en ella. Claro, es una rep\u00fablica que tiene un elemento de violencia en su matriz. Primero porque cada caudillo trata de imponer su propio proyecto, que considera el mejor; segundo, porque a\u00fan no estamos hablando de un ej\u00e9rcito nacional. Son facciones que se disputan una legitimidad siempre elusiva. Ya no existe el poder del rey y se discute qu\u00e9 liderazgo lo reemplazar\u00e1. Adem\u00e1s, mientras se producen estas guerras intestinas hay muchos civiles que siguen en sus puestos<\/em>. <a href=\"http:\/\/clioperu.blogspot.com\/2010\/07\/las-guerras-entre-los-caudillos.html\">http:\/\/clioperu.blogspot.com\/2010\/07\/las-guerras-entre-los-caudillos.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(6)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Alberto Adrianz\u00e9n, \u201cSoldados de la rep\u00fablica\u201d. Diario La Rep\u00fablica, 27 de noviembre del 2010. <a href=\"http:\/\/librosdeccss.blogspot.com\/2010\/11\/libro-soldados-de-la-republica-guerra.html\">http:\/\/librosdeccss.blogspot.com\/2010\/11\/libro-soldados-de-la-republica-guerra.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Batalla de Paucarpata (Arequipa, 1837) . GUERRAS CIVILES E INTERNACIONALES EN EL PER\u00da DEL SIGLO XIX &nbsp; En 1941 el notable historiador Jorge Basadre, apuntaba algo que pasaba inadvertido para muchos peruanos, el hecho que \u201cning\u00fan pa\u00eds sudamericano llego a sumar en el siglo XIX una cantidad de luchas internacionales tan grande como el Per\u00fa\u201d (1). La constataci\u00f3n era interesante, sin embargo se obviaba el hecho de que probablemente tambi\u00e9n somos el pa\u00eds que m\u00e1s guerras civiles atraves\u00f3 en &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/hahr-online.com\/es\/las-guerra-civiles-e-internacionales-en-el-peru-del-siglo-xix\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Guerras civiles e internacionales en el Per\u00fa del siglo XIX.<\/span> Read more \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,8],"tags":[96,97,11,98],"class_list":["post-1166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eddy-romero-meza","category-espanol","tag-guerra-civil","tag-guerra-internacional","tag-peru","tag-siglo-xix"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"es","enabled_languages":["en","es","pt"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hahr-online.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}